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Aragón

El Ternasco de Aragón, un modelo en Europa

Estudiantes europeos y africanos han participado en un curso organizado por el IAMZ y enmarcada en un proyecto centrado en la mejora de la producción de ovino.

Una de las estudiantes acaricia a un cordero durante la visita a un cebadero de Oviaragón.
Una de las estudiantes acaricia a un cordero durante la visita a un cebadero de Oviaragón.
A. Royo

Un total de 32 alumnos procedentes de trece países europeos y del arco mediterráneo han participado en Zaragoza en la Escuela de Verano del proyecto europeo Isage que tiene como objetivo la mejora de la sostenibilidad de las producciones ganaderas de ovino y caprino en un momento en el que, según los datos del sector, el consumo de este tipo de carnes vuelve a remontar tras descender alrededor del 50% entre 2007 y 2014.

«Estamos tratando de encontrar la manera de hacer las explotaciones de ganado ovino y caprino mucho más sostenibles y rentables. Se trata de un gran reto y por ello es muy importante que trabajen de la mano los investigadores y los productores. Muchas veces resulta difícil que los resultados de las investigaciones se trasladen de manera práctica al sector», explica Gus Rose, director del proyecto Isage, quien, además, se muestra «muy orgulloso de que haya tanta gente joven interesada en el desarrollo de este sector».

La Escuela de Verano, que ha organizado y acogido la sede del Instituto Agronómico del Mediterráneo (IAMZ) en la capital aragonesa, se ha desarrollado durante tres jornadas en las que ha habido espacio tanto para reflexión, el debate y el análisis de la situación, como para conocer ‘in situ’ lo que está haciendo en el sector. Así, los alumnos de esta escuela de verano, dedicaron una mañana a visitar el cebadero de corderos que Oviaragón tiene en las cercanías de la localidad zaragozana de Farlete.

Una combinación de teoría y práctica que fue muy valorada por los asistentes. Así lo indicaba Zahia Zougarene, una alumna de doctorado de la Facultad de Veterinaria de Argelia que incidía en la importancia de «poder aprender estrategias y modelos de gestión de sector, como el de Oviaragón, que pueden ser referente de aplicación en nuestros países, donde estas técnicas están muy retrasadas», afirmaba.

Difusión de conocimientos

«Una parte importante del proyecto Isage es la difusión de los conocimientos. Para ello, el primer paso ha sido organizar esta escuela de verano. El objetivo es darles a conocer las metodologías y ofrecerles una visión algo más global de lo que se está haciendo en investigación en el sector, ya que, a veces, ellos se centran en aspectos muy específicos», explica Antonio López Franco, administrador de Investigación Cooperativa del IAMZ.

Durante los debates se abordaron aspectos como la medición de la sostenibilidad del sector a través de diversos indicadores, y cómo hacer partícipes a los ganaderos de la investigación. También se analizaron asuntos más técnicos como el funcionamiento de los programas de mejora genética y los avances en genética molecular. El desarrollo de nuevos productos y mercados o la adaptación a las preferencias de los consumidores también ocuparon un espacio en una intensa jornada teórica.

Todo ello pasa «por mejorar la eficiencia, favorecer la integración del sector y la orientación al mercado. Necesitamos que el cliente conozca esta carne y facilitarle el consumo de este producto», afirma López Franco. «Además creo que estos ganados desempeñan un importante papel para el cuidado de los montes y el entorno rural y para retener población y vertebrar el territorio», añade.

Además de interesarse por todos los aspectos del sector, los estudiantes pudieron, durante su visita, disfrutar de una cata de las últimas novedades elaboradas con Ternasco de Aragón, en una cata dirigida por el cocinero Javier Robles.

Proyecto Isage

El proyecto Isage (Innovation for Sustainable Sheep and Goat Production in Europe) pertenece al Horizonte 2020, dentro de su convocatoria de 2015 que tenía como título ‘Evaluación de la sostenibilidad de los sistemas terrestres de producción ganadera’. Por primera vez, en Europa se comienza a ver al sector de los pequeños rumiantes con interés y proporciona la posibilidad a los investigadores de pedir proyectos europeos que consideran los temas de producción. Isage consiguió ser aprobado con una financiación de 6.996.922 euros y cuatro años de duración.

El objetivo general de Isage es mejorar la sostenibilidad general y la capacidad de innovación de los sectores ovino y caprino en Europa. Se quiere hacer incrementando la eficiencia y rentabilidad del sector a todos niveles, además de mejorar la aceptación social y la prestación de servicios ecosistémicos. No hay que olvidar que los sectores ovino y caprino requieren una nueva puesta en valor de sus productos para que el consumidor ejerza esa potencia de consumo que requiere el sector para que sea un negocio eficiente.

Los socios de industria de Isage colaboran estrechamente con los equipos multidisciplinares de investigación. El objetivo es proveer de soluciones a la industria rediseñando los sistemas de producción, el aprovechamiento de los recursos genéticos y el manejo de las poblaciones ovinas y caprinas, además de un estudio del consumo.

El consorcio está compuesto por un total de 34 socios de siete países: Finlandia, España, Francia, Turquía, Grecia, el Reino Unido e Italia. España está muy bien representada, con seis socios de industria (Cabrandalucía, Aesla, Agrama, Assafe, Ardiekin y Oviaragón) y cinco socios de investigación (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Agronómico de Zaragoza, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (Araid) y el Instituto de Cambio Climático del País Vasco (BC3).

Con ello, entre el 80% y el 85% de las poblaciones europeas de ovino y caprino están representadas en este proyecto.

Más información en el Suplemento Heraldo del Campo

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