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Aragón

Educación pide a las familias becadas que cedan los libros a final de este curso

Los bancos de material que ya hay en más de 100 colegios podrán usar los volúmenes a la espera de que la DGA defina el modelo único.

Libros de texto almacenados en una librería de Zaragoza a comienzos de la pasada campaña escolar
Libros de texto almacenados en una librería de Zaragoza a comienzos de la pasada campaña escolar
Aránzazu Navarro.

Educación ha remitido una circular a todos los centros públicos y concertados que cuentan con alumnos becados para confirmarles que las familias que lo deseen pueden cederlos voluntariamente a finales de este curso al centro y así ir creando un remanente para el sistema de préstamos que se quiere poner en marcha. Además, la misiva, que firma el director general de Innovación, Antonio Martínez, incluye una carta dirigida a los padres en la que les solicita esta donación. En ambos escritos se recuerda que a partir del curso 2018-2019 será obligatorio que los estudiantes que disfruten de una ayuda para libros los entreguen en los colegios e institutos en buen estado al final del año lectivo. Así lo contempla la nueva convocatoria de ayudas de material curricular.

Con este llamamiento a la colaboración da un primer paso el programa piloto de préstamo con el que Educación quiere recuperar la gratuidad de los libros de texto desde 3º de primaria hasta 4º de la ESO, cursos en los que normalmente se aplica, ya que en 1º y 2º de primaria gran parte del material que se maneja es fungible y las fichas se subrayan y pintan por lo que no se pueden reutilizar. El Gobierno autonómico del PP eliminó el que existía en el curso 2012-2013 y el actual Ejecutivo socialista anunció su recuperación para 2016. No ha sido hasta ahora, a un año de las elecciones, cuando ha empezado a ver la luz.

Las misivas han creado desconcierto entre los equipos directivos y las asociaciones de padres ya que no se concretan fechas ni qué hacer con los volúmenes que se recojan. La Federación de Padres de Alumnos de la Escuela Pública (Fapar) ha recibido en los últimos días las consultas de asociaciones de madres y padres preocupadas por cómo esta medida puede afectar a los bancos de libros que vienen gestionando en los últimos tiempos. Según datos facilitados por Educación, actualmente existen más de un centenar de establecimientos públicos de enseñanza con algún tipo de banco de libros en sus aulas.

Ante estas dudas, Educación ha informado de que las escuelas e institutos que cuenten con un sistema de banco podrán utilizar estos materiales «que se cederán de forma voluntaria para incorporarlos a su iniciativa para el próximo curso». Aquellos que no cuenten con ninguna fórmula de préstamo "se guardarán en depósito".

Es una incógnita el sistema común de banco de libros que implantará la DGA en el futuro para unificar criterios. El modelo se está definiendo, pero ya se dijo que su puesta en marcha sería progresiva y tardaría al menos tres años en estar completamente operativo. Desde Fapar, su presidenta, Flor Miguel, lamenta que a estas alturas de la legislatura no se haya avanzado más en este tema. "Llevamos tiempo pendientes de que se nos informe sobre los avances y de saber por dónde va la orden que lo va a regular", apunta. Este colectivo es partidario de que la gestión sea compartida entre los equipos directivos y las asociaciones de padres.

El presidente de la Asociación de Directores de Instituto de Zaragoza, Jesús Molledo, dice que están "expectantes" ante esta nueva disposición, pero que se tiene que aclarar "cuanto antes" cómo se va a funcionar.

Educación cuenta en los presupuestos de este 2018 con un millón de euros para este programa piloto. Otra incertidumbre es lo que puede ocurrir con él tras las elecciones de 2019 si no está suficientemente asentado.

Fórmulas para ahorrar hasta un 70%

Hasta un 70% permiten ahorrar los bancos de libros que ya funcionan en algunos colegios gestionados por las ampas. Es el caso del centro público zaragozano Gloria Arenillas, cuya asociación de padres lleva seis años con esta iniciativa. Este curso los lotes de primaria (de 3º a 6º curso) les costaron 46 euros cada uno si pertenecían al ampa, 54 a los que no. En este centro de una sola vía el 90% de las familias pertenecen al ampa, a la que pagan una cota anual de 17 euros. Si tenemos en cuenta que la ayuda que concede el Gobierno aragonés en primaria es de 160 euros por alumnos, el ahorro final resulta casi de un 70%. El desembolso que tienen que aportar las familias varía de unos años a otros, ya que depende del gasto que tenga que realizar el ampa para reposiciones.

Los mercadillos de segunda mano son habituales y en ellos se recomienda venderlos por la mitad que el original y hasta un 25% de su primer precio si son de tercera o cuarta mano. También se facilita que las familias contacten entre ellas para simplemente prestarlos o donarlos de una forma completamente gratuita.

Experiencias en otras comunidades

En otras comunidades ya está implantada esta fórmula, no ajena a las críticas. En la Comunidad Valenciana el programa se llama ‘Xarxallibres’, bancos que se nutren de los manuales devueltos por los alumnos y los que compra nuevos el centro por cuestiones de renovación y reposición. Hay excepciones, en 1º y 2º de primaria se entregan 160 euros a las familias, pues estos ejemplares no se pueden reutilizar, mientras que en el resto de cursos se da, como máximo, 10,5 euros por alumno de primaria y 30,5 en el caso de la ESO.

En Castilla y León funciona el plan Releo Plus con un banco autonómico. En el caso de que las existencias se agoten es cuando se recurre a la ayuda monetaria: 240 euros como máximo para primaria y 310 de tope en la ESO. El programa contó para el curso pasado con 14 millones de euros, aunque los padres critican que solo se gastaron cuatro. Se da prioridad a las familias con dificultades económicas y solo si sobran libros en los bancos se permite que accedan aquellas que donan.Andalucía también dispone desde 2005 de un modelo de banco de volúmenes.

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