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Los músicos de la DPZ, entre el olvido y el apaño

Tras cinco meses de silencio, los intérpretes ofrecerán su primer concierto de este año el 3 de junio. Quieren transformarse en un grupo de cámara y urgen a la Diputación a clarificar su futuro.

Roberto Llosá, Jesús Ramón Salvador, Agustín Civera, José Marco y Emilio Enrique Andrés.
Los músicos de la DPZ, entre el olvido y el apaño
Aránzazu Navarro

Seis músicos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) inaugurarán la agenda concertística de este 2018 el próximo 3 de junio en La Cartuja Baja. Una fecha inusual y tardía en el calendario, tras cinco meses de silencio, que refleja la atípica situación que atraviesa la que fuera una banda que en 1996 contaba con una plantilla formada por 28 profesores músicos y 11 becarios.

Dos décadas después, es un grupo instrumental de siete intérpretes que está en el epicentro de una batalla judicial. El Juzgado de la Contencioso Administrativo número 2 de Zaragoza anuló recientemente el decreto de Presidencia de la institución por el que se adjudicó de forma directa y sin procedimiento público la plaza de subdirector de la misma, fallo que ha sido recurrido por la DPZ.

Más allá de este proceso, los seis profesionales restantes reclaman a la institución que clarifique su futuro, que para ellos pasa por su conversión en un grupo de cámara. Además, piden que medie en el conflicto que existe con el todavía subdirector de la misma (en estos momentos de baja).

"No es normal empezar la temporada en junio. Enero lo dedicamos a preparar y estudiar el nuevo repertorio, pero a partir de febrero comienzan los conciertos, que van a más a partir de mayo", explica Jesús Ramón Salvador, uno de los músicos.

Una circunstancia que achaca a que no fue hasta la segunda semana de mayo cuando el organismo provincial lanzó la convocatoria de este servicio a los pueblos. Un planteamiento que comparten sus compañeros Roberto Llosá, Agustín Civera, José Marco, Emilio Enrique Andrés y José Luis García. Son una formación con cinco clarinetes y un saxofón.

Cuarenta conciertos al año

Desde la Diputación, que hace solo dos semanas (cuando este periódico se interesó por el tema) remitió la información del servicio, explicó que el hecho de que no se hiciera antes no significaba que el mismo no estuviera "a disposición" de las localidades. La realidad es que hasta ahora no había peticiones. En 2017 protagonizó 40 conciertos y, según la DPZ, podrían ser más este 2018, porque el año anterior había un límite para solicitarlo y ahora no.

Estos seis músicos remitieron el pasado enero al presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez Quero, un escrito con distintas ideas sobre su funcionamiento. Son conscientes de la inviabilidad de recuperar su carácter de banda y aspiran a ser un grupo de cámara, como ya los hubo en 2012 o 2013, para seguir realizando conciertos ordinarios de diferentes épocas en municipios y centros de la tercera edad y pedagógicos en colegios, además de amenizar exposiciones y actos institucionales.

Desde la DPZ comentaron que el pasado febrero se celebró una reunión a nivel político y técnico con los siete profesores músicos, en la que se trataron sus "propuestas artísticas" y otros "asuntos de funcionamiento". Sobre su paso a un grupo de cámara, apuntaron que dada su "complejidad administrativa se está estudiando".

Otra queja es que no han podido reponer material para los instrumentos. La institución se escuda en que hasta estas últimas semanas no les ha pedido una relación de necesidades porque la Ley de Contratos del Sector Público, que entró el vigor el pasado 9 de marzo de 2018, ha complicado "el proceso de compra".

"El problema es que ahora estamos funcionando, según han dicho, circunstancialmente, pero no tenemos garantías de cómo vamos a continuar. Como profesionales queremos tocar en público y que el ciudadano se beneficie de este recurso", subraya Salvador.

La DPZ sí ha confirmado que el próximo 4 de junio vence el nombramiento del actual subdirector y se hará cargo de la banda el coordinador del área de ciudadanía.

El conflicto con el subdirector que han vivido en los últimos meses lo denunciaron a finales de abril, con el respaldo de la asesoría jurídica de CC. OO., ante Inspección de Trabajo. Hablan de un "trato desconsiderado" que ya comunicaron al presidente Sánchez Quero en junio de 2017. Después, un estudio psicosocial que se realizó al personal recomendaba "un proceso de mediación entre las partes" para resolverlo, a cargo de alguien aceptado por todos y externo a la organización.

Por su parte, el subdirector, consultado por HERALDO, defiende que en este cargo se ha limitado a cumplir el "mandato" de la Diputación y que el "mal clima" en el seno de la banda se remonta a años atrás.

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