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Diez cosas que tú puedes hacer para reducir el desperdicio de comida

La Comisión Europea publicó un decálogo de hábitos diarios para "ayudar a reducir el malgasto de comida, ahorrar dinero y proteger el Medio Ambiente".

Diez cosas que tú puedes hacer para reducir el desperdicio de comida

En España, se gastan al año, en total, 76 millones de euros en comida. Así lo dice el Instituto Nacional de Estadística, que sabe qué y cuánto compran los españoles para su alimentación en un año. La cuestión es la siguiente: ¿se consume todo lo que se compra?

Según la Comisión Europea, se desperdician cerca de 88 millones de toneladas de comida cada año en la Unión Europea, que, convertido a euros se estima una cantidad de 143 billones. Estos datos los extrae de un estudio titulado 'Estimates of European food waste levels', elaborado con motivo de la Reunión de la Plataforma Europea 'Fusions' en 2016.

La CE ha manifestado su preocupación por la situación y su compromiso con la seguridad alimentaria de la UR y la protección de la salud humana y animal. "El desperdicio de alimentos no es solo un problema ético y económico, sino que también agota el medio ambiente de recursos naturales limitados. En cooperación con los Estados Miembros y las partes interesadas, estamos buscando todas las oportunidades para evitar el desperdicio de alimentos y fortalecer la sostenibilidad del sistema alimentario".

Una de las medidas fue crear un portal destinado a proporcionar "información sobre las acciones de la UE para hacer frente al desperdicio de alimentos, un repositorio de buenas prácticas en la prevención del desperdicio de alimentos, materiales de comunicación para ayudar a crear conciencia y una biblioteca de recursos de desperdicio de alimentos".

Entre el material que ha comparte se encuentra este decálogo de consejos para poder reducir el malgasto de comida. "Todos los actores de la cadena alimentaria desempeñan un papel en la prevención y reducción del desperdicio de alimentos, desde aquellos que producen y procesan alimentos (agricultores, fabricantes y procesadores de alimentos) hasta aquellos que hacen que los alimentos estén disponibles para el consumo (sector de la hostelería, minoristas) y, finalmente, los consumidores sí mismos." Por ello, sus propuestas son hábitos que pueden llevarse a cabo en el día a día por cualquier ciudadano con el objetivo de frenar el despilfarro de materias primas y productos alimenticios.

10 consejos para reducir el malgasto de comida

Planea tus compras. Organiza un plan de menú para tus comidas por una semana. Comprueba los ingredientes en casa y haz la lista de la compra con los extras que necesitas. No compres cuando tengas hambre y trata de comprar frutas y verduras sueltas en vez de pre-envasadas para comprar justo la cantidad necesaria. Verifica las fechas. Si no estás planeando comer algún producto con fecha de caducidad temprana cámbialo por uno que aguante más o cómpralo el día que vayas a consumirlo. Considera tu presupuesto. Desperdiciar comida es desperdiciar dinero. Mantén una nevera saludable. Verifica sellos y la temperatura de tu frigorífico. La comida debe almacenarse entre 1 y 5 grados Celsius para una máxima frescura y longevidad. Almacena los alimentos de acuerdo con las instrucciones del paquete. Rota y recoloca. Cuando compres comida nueva de la tienda, organízala en tus estantes poniendo los nuevos envases al fondo, para consumir antes los viejos. Así evitarás encontrar algo mohoso en la parte posterior de los compartimentos. Sirve pequeñas cantidades de comida. Siempre puedes volver a echarte una vez hayas despejado el plato. Usa tus sobras. En vez de tirarlas a la basura, puedes reutilizarlas como almuerzos al día siguiente, en la cena como bocadillos de aprovechamiento o congelarlos. Congela. Si solo comes algo de pan, luego puedes congelarlo cuando llegues a casa y sacar unas rebanadas cuando las necesites. Puedes hacer lo mismo con alimentos cocinados por lotes y sacarlos algún día que no te apetezca cocinar. Conviértelo en compost. Si el desperdicio es inevitable, ¿por qué no hacerlo útil? Puedes crear una bandeja de compost con cáscaras de frutas y verduras y podrás utilizarlo para abonar tus plantas de interior y de jardín.- Ir al suplemento de Heraldo Joven

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