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Aragón

La crecida del Ebro y sus afluentes pone en alerta a Aragón por posibles inundaciones

La CHE prevé una segunda punta "de mayor magnitud" que alcanzará la Comunidad este fin de semana.

El Ebro, este martes, 10 de abril, durante la crecida.
El Ebro, este martes, 10 de abril, durante la crecida.

La crecida del Ebro y sus afluentes ha puesto en alerta a Aragón por posibles daños e inundaciones. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) prevé una nueva punta de la crecida ordinaria de entre 1.300 y 1.500 metros cúbicos por segundo que alcanzará la provincia de Zaragoza entre este viernes y el sábado. No descarta crecidas "extraordinarias" en los ríos Arga, Arba y Alcanadre ante la previsión de lluvias para las próximas horas, circunstancia que podría provocar nuevas afecciones en las riberas, donde el agua ya ha anegado cientos de hectáreas.

Aunque los pronósticos siguen sujetos a un alto grado de incertidumbre, el consejero de Presidencia, Vicente Guillén, ha admitido que el Gobierno de Aragón espera una crecida "importante", por lo que se mantiene el nivel de prealerta del plan especial de Protección Civil por posibles inundaciones. 

El martes, la primera punta de la avenida ordinaria atravesó la capital con un caudal superior a los 1.200 m3/s y este miércoles alcanzará municipios como Nuez de Ebro, Villafranca, Pina o Quinto. El río no provocó afecciones de relevancia, pero sí anegó los accesos del galacho de Juslibol y del soto de Cantalobos. También la zona inundable del parque del Agua.

El Ebro ha triplicado su caudal en solo cinco días. El jueves discurría a 330 metros cúbicos por segundo y el martes por la noche rebasaba los 1.200 y los 3,65 metros de altura a su paso por la capital. Esto obligó al Centro de Natación Helios a activar su protocolo de actuación ante la previsión de que se inundase parte de la zona de césped de una de sus piscinas infantiles y su frontón externo. El paseo de la ribera, otro de los puntos afectados, quedó impracticable a su paso por el Centro de Natación. El nivel que alcanzó el agua sorprendió a no pocos corredores, que tuvieron que dar media vuelta y modificar su recorrido.

El Ebro, este martes, 10 de abril, durante la crecida.

Municipios como Pina de Ebro afrontan con intranquilidad las dos puntas de la riada. "Me preocupa más la segunda que esta primera. Ojalá siga el frío y no deshiele en exceso", dijo su alcaldesa, Marisa Fanlo. En Quinto creen que no habrá problemas si las previsiones se cumplen, aunque sí se inundarán los campos situados en medio del cauce.

En Alcalá de Ebro, una de las localidades que el martes atravesó la punta, "funcionaron las defensas". "No ha tocado la huerta, pero sí el soto y la zona de choperas", explicó su alcalde, José Miguel Achón. La situación también parece haberse estabilizado en Novillas, donde el río menguó más de un metro. Allí se anegaron unas 500 hectáreas. "Si el agua se va rápido no hará mucho daño, pero no parece que vaya a ser el caso", apuntó su alcalde, José Ayesa.

Actuaciones en los embalses

Este episodio ha obligado a la CHE a actuar en Yesa, en El Grado II y en el sistema Mequinenza-Ribarroja-Flix para recuperar los volúmenes de resguardo. En este último se han estado desembalsando 900 metros cúbicos por segundo, aunque el martes estaba previsto aumentar a mil. En Yesa llegaron a reducirse las salidas a 100 m3/s para disminuir el caudal por Sangüesa y evitar mayores afecciones. No obstante, en las últimas horas se ha aumentado progresivamente el desembalse hasta alcanzar los 400. "En el Grado II se ha turbinado a 40 metros cúbicos por segundo", explicaron desde la Confederación.

Fuentes de la CHE recalcan que pese a las lluvias de las últimas semanas "sigue habiendo embalses con volumen de llenado", ya que se partía de una situación de sequía que ha hecho que en la margen derecha siga habiendo un déficit clamoroso. La izquierda, en cambio, sí parece recuperarse.

Los embalses de la cuenca del Ebro almacenan más de 5.700 hectómetros cúbicos. Están al 76% de su capacidad, aunque siguen por debajo del promedio de los últimos cinco años. Algunos, como el de Mediano, rozan el 80% (346 hectómetros cúbicos).

El caudal se mantendrá en los 1.000 m 3/s

La CHE prevé que el caudal del Ebro se mantenga en el torno de los 1.000 metros cúbicos por segundo hasta que se produzca la segunda punta de la avenida ordinaria. Los pronósticos descartan un descenso rápido de los caudales, por lo que el río mantendrá su aspecto actual al menos hasta el fin de semana. Se espera, por tanto, que espacios ya inundados como los accesos al galacho de Juslibol sigan estándolo unos días más. Aunque las afecciones serán puntuales en la capital, esta circunstancia podría generar importantes daños en el campo de la ribera alta, donde ya se dan por perdidas cientos de hectáreas de alfalfa, trigo y cebada. Las precipitaciones continuarán al menos hasta el sábado. Este miércoles, de hecho, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado la prealerta por lluvias en la ribera del Ebro. Entre este martes y este jueves podrían recogerse "entre 50 y 100 litros por metro cuadrado en muchas zonas de la cuenca", según indican las previsiones de la Confederación Hidográfica del Ebro.

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