Aragón

Los sanitarios aragoneses solo denuncian el 4% de las agresiones que sufren

Los colegios de Médicos y Enfermería de Zaragoza han señalado que la mayoría de episodios violentos son insultos, amenazas y coacciones y han reclamado tolerancia cero.

Emmanuel Echániz, vicepresidente del Colegio de Enfermería de Zaragoza; Concha Ferrer, presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza y Margarita Lapeña, asesora jurídica de este último.
Emmanuel Echániz, vicepresidente del Colegio de Enfermería de Zaragoza; Concha Ferrer, presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza y Margarita Lapeña, asesora jurídica de este último.
Guillermo Mestre

"Ellas son las agredidas y ellos los agresores". De esta forma ha sintetizado Concepción Ferrer, presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza, el cambio de perfil que se está registrando en la violencia contra facultativos sanitarios. Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario (que se celebra este viernes), Ferrer ha participado este jueves en la presentación del informe de las agresiones sufridas por médicos y enfermeros aragoneses el año pasado junto al vicepresidente del Colegio de Enfermería de Zaragoza, Emmanuel Echániz.

Ambos responsables colegiales han alertado de que solo se denuncia del orden del 4% de las agresiones que sufren los sanitarios porque en la mayoría de los casos son "insultos, amenazas y coacciones" que no pasan del plano verbal. Pese a esta realidad, tanto Ferrer como Echániz han hecho un llamamiento a los sanitarios: no deben minusvalorar estos episodios violentos porque los agresores suelen ser reincidentes y la concienciación es una herramienta para avanzar en la erradicación de esta lacra.

Ferrer ha detallado que la organización colegial que preside tuvo noticia de cuatro agresiones a lo largo de 2017: tres en la provincia de Zaragoza y una en la de Huesca. "Hemos detectado que el perfil de las víctimas coincide: son mujeres menores de 55 años que trabajan en el ámbito público en Atención Primaria o Urgencias, dos servicios que registran un considerable porcentaje de agresiones, según ha añadido.

El tipo de agresión consistió en insultos y amenazas que provocaron en las tres lesiones de carácter psíquico. Las causas de la agresión fueron por razones de discrepancia con la atención médica y por informes no acordes a las exigencias del agresor. Ninguna de las agredidas interpuso denuncia. Los agresores suelen ser hombres, familiares de los pacientes.

La presidenta del Colegio de Médicos ha querido resaltar que de momento desconocen los registros de agresiones que lleva el Salud y que suelen diferir bastante. Por este motivo, Ferrer ha vuelto a insistir en la necesidad de un registro único, una medida que ayudaría a establecer un patrón de causas en las agresiones y que, sin duda, ayudaría a solucionar un problema del que, según ha valorado, "solo se conoce la punta del iceberg", porque son muchos los facultativos que no denuncian.

En términos coincidentes se ha manifestado el vicepresidente del Colegio de Enfermería de Zaragoza, que junto al asesor jurídico de la organización, el abogado Juan Carlos Campo, ha informado de que en 2017 se fallaron dos sentencias que condenaban a los agresores de dos enfermeras aragonesas. "En ambos casos se les condenó a un año de cárcel por un delito de atentado contra la autoridad y en uno de ellos se ha establecido una responsabilidad civil de 15.000 euros", ha señalado Campo, que en este sentido ha explicado que la consideración de los sanitarios como autoridad pública (efectiva desde 2013), así como la reforma del Código Penal que se realizó en 2015, han agravado las condenas en este tipo de casos, ya que ahora van al juzgado y antes se solucionaban como faltas.

Esta organización registró dos agresiones en 2017 y las víctimas presentaron las correspondientes denuncias, que están siendo investigadas por dos juzgados de la capital aragonesa. Hace un par de días fue el sindicato de enfermería Satse el que alertó de que ocho de cada diez enfermeras reconocen que han sufrido alguna agresión verbal o física a lo largo de su trayectoria profesional.

Para atajar este problema, los responsables colegiales han reclamado tolerancia cero y han insistido en la concienciación de los profesionales sanitarios a la hora de presentar denuncias. Igualmente han pedido mayor implicación de la Administración pública a la hora de poner en marcha el registro único y de hacer realidad la figura interlocutor policial sanitario, que ya funciona en otras comunidades autónomas.

En 2017 se registraron 515 casos de agresiones a médicos en España, un 4% por ciento mas que el año anterior, según los datos del Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC), lo que marca un nuevo máximo histórico en este tipo de conductas violentas. Aragón, de acuerdo con las manifestaciones de Concepción Ferrer y Emmanuel Echániz, está por debajo de la media nacional.

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