Aragón

Masiva movilización en Aragón por la igualdad

Decenas de miles de mujeres secundaron las manifestaciones convocadas en la Comunidad. La jornada reivindicativa transcurrió sin incidentes y los paros tuvieron menor incidencia. Las mayores afecciones se centraron en el transporte público en Zaragoza.

Manifestación del Día de la Mujer en Zaragoza
Manifestación del Día de la Mujer en Zaragoza
Aránzazu Navarro

La celebración del Día Internacional de la Mujer se convirtió este jueves en una movilización histórica en Aragón, con decenas de miles de personas en la calle para reclamar la igualdad real entre mujeres y hombres. La manifestación convocada a media tarde en Zaragoza fue la más multitudinaria y visibilizó con nitidez una reivindicación que toma fuerza en la agenda pública. Como era previsible, el seguimiento de la huelga general convocada por CGT, CNT y Cobas y de los paros parciales de UGT y CC. OO. fue limitado y, en el sector público se llegó, en el mejor de los casos, al 15,7% de la plantilla del Ayuntamiento de Zaragoza.

La jornada transcurrió sin incidencias reseñables desde que los primeros piquetes informativos iniciaran su labor a medianoche. De hecho, las afecciones reales de la movilización se limitaron a los problemas para moverse en transporte público en Zaragoza a lo largo del día como consecuencia de la imposición de servicios mínimos, a los que se sumó la congestión del tráfico en los momentos que se cortaron las arterias de la capital por las manifestaciones celebradas por la mañana y por la tarde-noche.

Una marea morada inunda las calles de Zaragoza

Las previsiones se desbordaron por la tarde en la capital aragonesa, donde decenas de miles de mujeres tomaron el centro para exigir la equiparación salarial, el fin de precariedad laboral y los techos de cristal en empresas e instituciones y, sobre todo, de la violencia machista. Cuando la cabecera de la manifestación pasaba por el Mercado Central, aún no habían salido las últimas congregadas en la glorieta de Sasera, lo que daba una idea de la movilización histórica lograda por la causa feminista. Cerca de una hora y veinte minutos tuvieron que esperar para iniciar la marcha, que abarrotó todo el centro en un recorrido de casi dos kilómetros hasta desembocar en la plaza del Pilar.

También fue histórica la manifestación de Huesca, con cerca de 5.500 personas, algo que no se recordaba en años. E igualmente fue multitudinaria la de Teruel, con otras 5.000 mujeres, según apuntaron fuentes de la organización.

Antes de las masivas manifestaciones de la tarde en las tres capitales provinciales, las centrales sindicales ya habían mostrado su satisfacción y desde UGT y Comisiones aseguraron que un total de 150.000 trabajadores y trabajadoras habían participado en la Comunidad en los paros de dos horas del primer turno en sus centros de trabajo, además de en las movilizaciones convocadas por la mañana en diferentes localidades repartidas por las tres provincias.

Paros y concentraciones

Con una participación en muchos casos testimonial, hubo concentraciones y paros parciales en los polígonos industriales de Malpica, Épila, El Pradillo, Empresarium, Centrovía y en Plaza en Zaragoza; así como en las localidades de Caspe, Calatayud, Ejea, Tarazona, Andorra y Monzón, tal y como destacaron en un comunicado. En Huesca, cientos de personas se adhirieron a la concentración en el edificio de Correos y lo mismo ocurrió a las puertas del Hospital Obispo Polanco de Teruel.

La adhesión fue mayor al mediodía en Zaragoza, donde los trabajadores abarrotaron la confluencia del paseo de la Constitución con la plaza de Basilio Paraíso en la concentración convocada por las grandes centrales sindicales. A esta se apuntaron representantes políticos de la izquierda y los trabajadores se fundieron con la manifestación de estudiantes universitarios y de bachillerato que bajó desde el campus de San Francisco e hizo una parada en el Paraninfo de la Universidad para leer su propio manifiesto. Cerca de 5.000 personas formaban la comitiva cuando partió de nuevo en dirección a la plaza del Pilar, donde acabó con una comida popular organizada por la plataforma 8M.

Huelga de consumo

Las participantes se llevaron bocatas y tarteras con platos preparados en casa para compartirlos con el objetivo de visibilizar también la huelga de consumo. La movilización pretendía lograr igualmente que no se compraran productos, motivo por el que también se organizaron otros almuerzos de mujeres en distintos barrios de la capital aragonesa.

Con antelación, hubo otras citas organizadas por colectivos, como las periodistas que se congregaron en la plaza de España, frente a las escaleras de la Diputación Provincial. Allí se leyó otro manifiesto en torno a micrófonos, grabadoras, y cámaras que dejaron trabajadoras de casi todos los medios de comunicación.

Muchas aulas se quedaron vacías para sumarse a la causa, tanto en la Universidad de Zaragoza como en los institutos, aunque los paros entre los docentes no universitarios fueron limitados, con un seguimiento inferior al 4%, según los datos oficiales.

Las manifestaciones provocaron problemas de tráfico, dado que a lo largo de la mañana y de la tarde se cortaron las principales calles del centro. El medio de transporte más afectado fue el tranvía, con esperas superiores a la media hora y, durante las manifestaciones, funcionando en bucle para acercar viajeros al centro.

Todos los partidos se sumaron

Conscientes del alcance de esta movilización social, todos los partidos se sumaron a la manifestación de Zaragoza. Si por la mañana los diputados el PP y Ciudadanos decidieron trabajar con normalidad en las Cortes de Aragón, sus señorías optaron por fundirse con el resto de trabajadoras por la tarde-noche en el recorrido por la capital. El presidente de Aragón, Javier Lambán, y el alcalde, Pedro Santisteve, acudieron al igual que los líderes del PP-Aragón y el PP-Zaragoza, Luis María Beamonte y Javier Campoy, respectivamente.

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