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Aragón

El Clínico comienza las obras para poder instalar ya uno de los nuevos aceleradores

La primera máquina llegará en abril, pero aún tardará en tratar a pacientes.

El Clínico cuenta con dos aceleradores. En la imagen, el que se puso en marcha en 2009.
El Clínico cuenta con dos aceleradores. En la imagen, el que se puso en marcha en 2009.
Oliver Duch

El Hospital Clínico de Zaragoza ya ha comenzado las obras de adaptación del búnker donde se ubicará uno de los nuevos aceleradores con los que contará la Comunidad aragonesa en unos meses. Sanidad ya ha adquirido por cerca de siete millones de euros dos máquinas y tiene previsto, a través de la donación de la Fundación de Amancio Ortega, comprar una tercera.

Aunque en un principio se había anunciado que los dos primeros equipos irían al Servet y al Clínico, finalmente será este último centro sanitario el que renovará antes su flota. Finalmente, será la tercera máquina, cuya licitación está prevista en unas semanas, la que se destinará al Miguel Servet.

Fuentes del Departamento de Sanidad justificaron este cambio de planes en una cuestión técnica y de infraestructuras disponibles, ya que es más factible la instalación de los primeros equipos en el Clínico.

De hecho, este centro cuenta con tres búnkeres para instalar este tipo de máquinas. Dos están ocupados con aparatos operativos y otro albergaba un acelerador, comprado en 1994, que estaba desenchufado desde hacía cinco años. De hecho, este se retiró hace unos días para comenzar la adaptación del espacio y poder instalar uno de los nuevos equipos. Está previsto que el primer aparato llegue en abril, aunque no comenzará a tratar a pacientes hasta el verano.

Según algunas fuentes consultadas, el otro equipo del Clínico llegará unos meses más tarde. Probablemente sustituirá a la máquina más antigua, la Siemens Primus. Esta comenzó a funcionar en el año 2000, pero no puede hacer tratamiento IMRT (uno de los más novedosos por su precisión).

Finalmente, el tercer acelerador que se piensa adquirir con el dinero de la Fundación de Amancio Ortega irá destinado al Miguel Servet, que dispone actualmente de dos. No obstante, su puesta en marcha podría demorará hasta el año que viene.

Después de años de reivindicaciones por la antigüedad y continuos fallos de los aparatos, algunos profesionales sanitarios han mostrado su satisfacción por que la Unidad Clínica Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón, creada en noviembre de 2011 y que aúna los servicios del Clínico y el Servet, vaya a contar en el plazo de un año con seis aceleradores lineales, tres de ellos de última generación, que "permitirán que todos los pacientes oncológicos de la Comunidad dispongan de los mismos recursos tecnológicos", señalaron. Además, habría que sumar el equipo que está disponible en la Clínica Quirón, del que también ha hecho uso la sanidad pública en los últimos años ante el déficit de recursos propios.

Teruel y Huesca, en el aire

La actualización de los equipos de radioterapia era una de las asignaturas pendientes del Departamento de Sanidad durante los últimos años. Europa recomienda seis aparatos por cada millón de habitantes. En un informe de 2016 de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR ) se denunció que Aragón era una de las comunidades peor dotadas de España. Entre otras cuestiones, alertó del caso de Huesca y Teruel que carecen de tratamiento de radioterapia y los pacientes tienen que desplazarse a Zaragoza. Los ciudadanos piden que se creen unidades satélites en estas provincias.

El correcto funcionamiento y estado de los aceleradores, con una vida útil de entre diez y doce años, es fundamental para la sanación de los enfermos. Se estima que de cada cien pacientes con cáncer que se curan, cuarenta lo hacen gracias a tratamientos de radioterapia. En España hay en torno a 250 aceleradores lineales y faltarían unos 30 para llegar a las cifras ideales. No obstante, según la SEOR, 50 o 60 habría que reponerlos o sustituirlos al quedarse obsoletos.

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