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Aragón

Albeta: templar la gaita al compás del Huecha

Albeta es la sede del Centro de Interpretación del Valle del Huecha, ha rescatado su famoso dance con el apoyo de los gaiteros y revitaliza con diversas acciones la huella romana en el municipio.

Eva Frago, Pedro Morales, Luciano Berna y Enrique Jiménez, con las antiguas piedras de riego en primer plano.
Eva Frago, Pedro Morales, Luciano Berna y Enrique Jiménez, con las antiguas piedras de riego en primer plano.
Laura Uranga

Albeta conjuga de una manera muy llamativa su historia remota, arcana incluso para el común de los mortales, y los retos del presente, afán que comparte con la práctica totalidad de los municipios aragoneses de baja población. Como es ley en todo el Campo de Borja, aquí se mira hacia atrás sin ira, con curiosidad; el objetivo de comprender realidades actuales desde el rescate de viejos modismos va más allá de un mero espacio etnológico, colección de aperos o recopilación de objetos donados por los vecinos. Se investiga desde la raíz de la fiesta –la música, el dance– a la huella romana o la museografía centrada en los cuatro elementos de la naturaleza ubicados en el entorno que les rodea.   

Albeta: templar la gaita al compás del Huecha

Eva Frago gestiona el Centro de Interpretación del Valle del Huecha. "El discurso expositivo gira en torno a la huella de la tierra, el aire, el agua y el fuego. Los situamos en temas más concretos de Albeta, como la tradición del pesaje de niños, que se celebra el primer domingo de septiembre; consiste en pesar a los niños nacidos ese año con una balanza muy particular, que nivela el peso del muchacho con trigo. Ahí se relaciona la cosecha con el nacimiento de los hijos, un doble motivo de fiesta. Curiosamente, el último niño que se pesó así antes de que se recuperara la tradición hace poco fue el actual alcalde, Pedro Feliciano Tabuenca".

Las estancias del museo están presididas por la sobriedad, con la retroiluminación y la pulcritud del diseño como elementos de ruptura que hacen la visita más agradable a los ojos. "Tratamos de que las visitas familiares y escolares –apunta Eva– sean amenas, para que los pequeños entiendan con más facilidad de dónde vienen. También atendemos a imágenes antiguas de la educación en Albeta; hay una recreación de la cocina aragonesa con particularidades de estas tierras, y también se muestra en la zona temática del aire y el viento el papel de la transmisión oral en el rescate de tradiciones. Por otro lado, se hace un guiño a la implantación del ferrocarril". Hace algo menos de dos años, por cierto, el Centro de Estudios Borjanos celebró en Albeta la presentación del libro ‘El ferrocarril económico de Cortes a Borja’.

Un foco de atención plural

Luciano Berna, concejal de cultura de Albeta, recuerda que en el pueblo hay mucho vestigio histórico con nueva vida. "El Molino de la Hiedra, que ahora lleva la familia Pastor como casa rural, es una referencia muy interesante. Lo mismo pasa con el Ojo del Agua; en este manantial, por cierto, aparecieron unos ases romanos. En su origen, estas aguas se usaban como aguas mineromedicinales, para aliviar problemas de estómago, aunque ahora no son potables". "La cueva del Ojo –apunta Eva– está cubierta; un estudio de Isidro Aguilera valoraba la posibilidad de que allí hubiera un santuario dedicado a la deidad del agua en época romana. Y no hay que olvidar el yacimiento de la Gorrona, con su complejo termal de origen romano; hay restos de la conducción del vapor de agua y del cardiarium".

El pueblo tiene también un recuerdo para las piedras de riego o de reparto que regulaban el paso del agua en las acequias madre, y que distribuían el agua dirigida al campo. Están frente a la iglesia, en una zona de aparatos gimnásticos al aire libre, estampa muy común en el entorno rural aragonés.

Música para el alma

Pedro Morales es miembro activo de los Gaiteros de Albeta. "Empezamos la mayoría de cero, tras un curso de música tradicional que en principio iba a ser municipal y que finalmente fue comarcal, con sede aquí. De aquél aprendizaje salió el grupo en 2010 con la intención de acompañar al dance de Albeta, recuperado en el 2000 tras mucho tiempo sin hacerse. Somos actualmente ocho, con mayoría de dulzaineros y dos gaitas de boto, aunque estamos abiertos a meter más instrumentos".

"En la comarca –prosigue Pedro– destacaban de siempre los grupos de Novillas y Bulbuente, más concentrados en sus dances; nosotros salimos mucho a otros pueblos. También acompañamos a los gigantes, sobre todo los de Borja y Magallón. Por otra parte, hemos ido a Francia, a Jurançon, invitados por la Ruta de la Garnacha".

María José Aznar, emprendedora y docente en Fitmus, apuesta por la vida sana en Albeta

María José Aznar es de Fuendejalón. Hace año y medio abrió en Albeta (dentro del polígono La Gorrona) el Fitmus Gym Center, un gimnasio dedicado a clases del amplísimo concepto enmarcado bajo el anglicismo ‘fitness’: rutinas de ejercicios aeróbicos, entrenamiento funcional, zumba, ‘body pump’ –entrenamiento anaeróbico, con pesas clasesc, junto a pasos de aeróbic– y otros. También hay clases puntuales de salsa en fin de semana y sesiones especiales de ejercicio y juego para los peques los jueves. "La ubicación de este local era perfecta para lo que quería. El supermercado al que viene toda la comarca al lado, un gran espacio de aparcamiento, muy cercano a Borja; venir aquí, comprar, hacer ejercicio y divertirte en nuestras clases dirigidas, quedar con los amigos y todo en un solo viaje; se  facilitan mucho las cosas. Nos conocemos de muchos pueblos por haber compartido instituto, y eso ayuda también cuando empiezas un negocio".

María José está en la veintena, pero es una veterana en el gremio. "Empecé a formarme a los 17 años y trabajé en gimnasios de Zaragoza. Mi novio también es de Fuendejalón y después de un año viviendo juntos en el pueblo y desplazándome cada día a Zaragoza me planteé adelantar los planes de establecerme en la zona. La circunstancia ayudó a tomar la decisión de montar Fitmus. Solicité una subvención europea en la Asociación para el Desarrollo de las Tierras del Moncayo (Asomo) y eso fue decisivo para empezar".

Por el gimnasio pasa gente de todas las edades. "Los que trabajan en horario partido por las fábricas cercanas pueden organizarse, las madres vienen más por la mañana… además, al no haber máquinas, el espacio rinde y la inversión es más razonable".

LOS IMPRESCINDIBLES

Santiago Apóstol

La parroquia local consta de una nave de dos tramos, cubiertos con bóvedas de crucería estrellada. Se representa al santo de un modo menos habitual;_aquí no es el ‘matamoros’ en el caballo blanco, sino que va con traje de peregrino.

La culeca

Esta torta dulce dulce está relleno de huevos duros, y es un guiño a la fertilidad. Se come en primavera:_San Jorge, el domingo de Resurrección… a la masa se le añade agua con anís, aceite y viana, una levadura especial.

La ‘llega’

Esta tradición alude al donativo que recoge la Cofradía de la Virgen del Rosario y que se destina a las fiestas de la citada virgen, que se celebran el primer domingo de octubre. Ahí se representa el popular dance de Albeta.

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