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Aragón

Del clavo en un columpio al cambio de nicho en un cementerio porque no soportaba al vecino enterrado encima

El Justicia recuerda las solicitudes más insólitas que le han formulado durante su mandato

El Justicia de Aragón, rodeado de libros, en su despacho.
El Justicia de Aragón, rodeado de libros, en su despacho.
Toni Galán

El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, recuerda una de las causas más insólitas que ha atendido durante su mandato:

"Ha habido de todo. Me llamó un señor para quejarse de que en el cementerio del pueblo le iban a poner debajo de uno con el que se llevaba muy mal, pidiéndome si podía lograr que le cambiaran. Llamé al alcalde para pedírselo y me respondió que era imposible. Uno de ellos se llevaba mal con todo el pueblo y nadie iba a querer estar a su lado toda la eternidad".

También relata una muy especial, protagonizada por un niño:

"Un niño me mandó una carta para contarme que en su pueblo no había más niños y que en vacaciones solo podía jugar con un columpio. Pero le había salido un clavo y nadie le hacía caso para quitarlo. Me pidió si podía hacer algo. Llamé al alcalde y le dije que si no quitaba el clavo iría yo".

Igualmente, hace mención a una de las luchas de su mandato:

"Le voy a decir una que acabo de resolver y de la que me he quedado muy satisfecho. No hay peor suerte en la vida que ser sordo y ciego y he peleado todo el tiempo para que los sordociegos tuvieran una buena asistencia bucodental. He hecho una sugerencia y me la acaban de aceptar, y abarca también a los autistas".

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