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Aragón

La DGA denunciará ante la Fiscalía cinco fuegos forestales intencionados en diciembre

En el último mes de 2017 se declararon 24 incendios, un número inusualmente alto para esa época. A lo largo de todo el año se registraron 464, que afectaron a 907 hectáreas.

Finalmente, el Gobierno aragonés denunciará ante la Fiscalía cinco incendios ocurridos el pasado diciembre y que los técnicos del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad no tienen dudas de que han sido intencionados.

A los ya anunciados de Torre la Ribera, en la provincia de Huesca; Valderrobles, en Teruel, y los municipios zaragozanos de Mallén y Alberite de San Juan, se suma el segundo registrado en Valderrobles el día 27, en el que ardieron unas diez hectáreas de bosque entre el embalse de Pena y la carretera de Fuentespalda.

De esta lista se excluye el fuego producido ese mismo día 27 a pocos kilómetros en Monroyo, una vez que la investigación de los técnicos ha determinado que la causa fueron unas brasas depositadas en el exterior de una masía.

En diciembre de 2017 se contabilizaron un total de 24 incendios que quemaron 243,78 hectáreas, mientras en el mismo periodo de tiempo de 2016 hubo una decena con una afección insignificante en cuanto a quema de superficie.

Los servicios provinciales son los que están presentando las respectivas denuncias ante Fiscalía. Ángel Berzosa, director general de Gestión Forestal, apunta que, como norma, en todos aquellos siniestros cuyos indicios puedan llevar a pensar que son intencionados, "se informará a la Fiscalía para el desarrollo de la investigación que considere oportuna".

Asimismo explica que se ha pedido colaboración a la Guardia Civil "para llevar a cabo trabajos de vigilancia y para intentar evitar la sucesión de este tipo de incendios supuestamente provocados".

Ocasionar incendios forestales de manera intencionada es un delito tipificado en el código penal, recogido en el capítulo II, sección 2, artículos 352 a 354. Este contempla penas de prisión de 1 a 5 años, que pueden llegar a ser de 10 a 20 años cuando hay peligro para las personas.

Además, se consideran agravantes que las llamas se produzcan cerca de lugares habitados o los pongan en riesgo. También, que afecten a espacios o recursos naturales, que haya un beneficio económico o que se produzcan en momentos de prealerta por riesgo de incendios.

Los incidentes más graves fueron los acaecidos en Torre la Ribera, que quemó 200 hectáreas, y el de Valderrobres, que arrasó 10,6 hectáreas. Este último resultó el más peligroso, ya que puso en riesgo a personas y cosas y se ordenó la evacuación de unos veinte vecinos residentes en cuatro masías existentes en esta zona. Mientras, el de Torre la Ribera, por la gran área arrasada, es el de más extensión registrado en diciembre en las tres últimas décadas.

Hay que recordar que la gestión de estos incendios forestales del pasado diciembre se vio envuelta en varios debates. Algunos sindicatos de bomberos profesionales criticaron el desmantelamiento del servicio en esas fechas y que se destinaran gran parte de los recursos humanos a labores de prevención silvícola. Las llamas suscitaron críticas sobre la escasez de medios en la época invernal y la polémica generó cruces de acusaciones entre los partidos políticos.

"El 77% fueron conatos"

La estadística de 2017 se cierra con un total de 464 incendios (219 en Zaragoza, 123 en Teruel y 122 en Huesca) que calcinaron un total de 907,68 hectáreas de monte, de ellas 256,23 de superficie arbolada. Ante estos números Ángel Berzosa hace un balance "muy positivo". "Hay que tener en cuenta que, ante un aviso, nuestra eficacia y celeridad en las labores de extinción nos llevan a poder decir que el 77% de los incendios que se producen en Aragón conseguimos dejarlos en conato (por debajo de 1 hectárea)", asegura.

Aunque el número de fuegos se encuentra por encima de la media histórica de la última década (181 para este mismo periodo), la superficie dañada se sitúa muy por debajo de la media de 605 hectáreas.

En cuanto a su origen, la causa de un 30,8% fueron negligencias (quemas agrícolas, motores y máquinas, líneas eléctricas, hogueras y barbacoas...) y de otro 23,4% razones naturales (principalmente rayos). Además, un 14,7% se debieron a accidentes, un 14,3% fueron intencionados y del 16,6% se desconoce el origen.

En lo que va de enero, y como es habitual en esta época, solo se ha declarado un pequeño incendio en el término zaragozano de Santa Cruz de Grío y seis conatos. Según los datos del Departamento de Desarrollo Rural, el balance de este inicio de 2018 arroja tres conatos de fuego forestal en Huesca (Ontiñena, Monzón y Barbastro) y otros dos en Zaragoza (La Puebla de Alfindén y Pueyo de Santa Cruz), además de tres falsas alarmas en los municipios zaragozanos de Sobradiel, Fuentes de Ebro y Gurrrea de Gállego y otra en el oscense de Lascuarre.

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