Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Web del suscriptor

Opinión

Aragón, ¿está bien o va bien?

El presidente Lambán y el consejero Gimeno derrochan entusiasmo estos días al hablar del "pleno empleo en Aragón" y de que "la economía va como un tiro". La clave para un político es si ‘estamos bien’; para una sociedad, si ‘vamos bien’.

José Javier Rueda 13/01/2018 a las 05:00

Numerosos datos avalan la optimista percepción que en la DGA tienen de la economía aragonesa: que hemos salido de la crisis que aquí se percibió con toda su crudeza justo cuando terminó la Expo 2008. Así lo confirman las cifras de empleo, de PIB, de exportaciones… Y, además, las previsiones para 2018 apuntan a un crecimiento en torno al 3%. Una razón relevante de esta buena marcha es la estructura productiva de la Comunidad, su potente sector industrial. Otra razón fundamental es que crecemos en un escenario económico favorable, tanto en el conjunto del país como en el mundial.

A menos de dos años de una nueva cita con las urnas en Aragón, Javier Lambán ya utiliza estos buenos datos macroeconómicos para movilizar al electorado. Es lógico que lo haga, pues los políticos miran a corto plazo. Existen, no obstante, otras cifras que plantean un interrogante inquietante: estamos bien (al menos un poco mejor), pero ¿vamos bien o vamos mal?

Una noticia conocida esta misma semana ilustra que, a largo plazo, queda mucho por hacer. La DGA ha superado por primera vez en su historia la cifra de 45.000 contratados. Sin embargo, la Universidad de Zaragoza ha reducido notablemente en los dos últimos años el número de especialistas  dedicados a docencia e investigación: han pasado de 3.908 personas a 3.480; es decir, casi 500 plazas menos.

Se recorta, pues, en la que es y debe ser la punta de lanza para la modernización de la Comunidad y se mejora poco en I+D+i. Es cierto que en este capítulo, en 2017 se destinaron más recursos en Aragón que la media nacional. Pero España continúa perdiendo puestos en Europa. Nuestro país permanece a la cola de la región que se encuentra más retrasada. Según la OCDE, Estados Unidos, China, Corea o Japón están dejando atrás a Europa en todo lo referente a tecnologías de información e investigación, con los efectos que esto tiene en la productividad.

"La habilidad de un país para mejorar su nivel de vida a lo largo del tiempo depende casi por entero de su capacidad para aumentar el producto por trabajador". Esta frase del premio Nobel estadounidense Paul Krugman es una clara advertencia para economías como la aragonesa y la española en un mercado mundial polarizado en torno a dos extremos: el formado por los países más avanzados, donde han emergido las grandes empresas tecnológicas (EE. UU.), y aquellos con una mano de obra barata preparada para producir y ensamblar (China).

La globalización ha propiciado que las economías emergentes estén llenando los mercados con productos fabricados con costes laborales mucho más bajos. La respuesta en Occidente ha sido doble. Unos países han intentado competir bajando los salarios, lo que ha generado un empobrecimiento de las clases medias. Otros han optado por competir con más tecnología y más formación. Esta es la clave que puede asegurar más años de prosperidad en Aragón. Hay margen para seguir incrementando el volumen total de exportaciones. Pero debe hacerse multiplicando el nivel de formación de los ciudadanos.

Según un informe de la consultora KPMG, la mayoría de los ejecutivos del sector de la automoción (que sigue siendo fundamental en Aragón) prevé que el porcentaje de coches producidos en Europa occidental (actualmente, el 16%) caiga por debajo del 5% de aquí a 2030. Este aviso confirma lo que ya se prevé. Más allá de la famosa frase de Unamuno de "que inventen ellos", lo cierto es que el análisis pormenorizado de los datos del paro evidencian que somos cada día más un país de camareros que de trabajadores de la industria o de otros sectores ligados a la I+D+i, que son los que aseguran un futuro mejor.

Está dicho que en quince años habrán desaparecido el 80% de los empleos actuales a causa de los avances tecnológicos. La única defensa de un puesto de trabajo propio en un mundo con menos empleos será una buena formación. En este sentido no habrá ambigüedades: el mercado dejará fuera a las personas con baja formación y concentrará las oportunidades en los más cualificados.





Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo