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Aragón

Aragón, un país de montañas

Ultimos días para las visitas guiadas en San Victorián

Este domingo 17 de diciembre se realizan las últimas visitas guiadas de este año al cenobio, en el que han podido verse por primera vez el claustro y todas sus dependencias. Es una buena ocasión para subir a la ermita de la Espelunga para conocer la cueva en la que el santo vivía como un ermitaño.

Conjunto histórico del monasterio de San Victorián.
Conjunto histórico del monasterio de San Victorián.
Archivo fotográfico Comarca Sobrarbe/A. Buil

Este domingo todavía es posible visitar el Real Monasterio de San Victorián, uno de los monumentos más emblemáticos de la historia de Aragón, declarado Bien de Interés Cultural. Algunos expertos sitúan su nacimiento en el siglo VI, lo que lo convertiría en el más antiguo de España. El cenobio, que pertenece al término municipal de El Pueyo de Araguás, se encuentra además en un entorno de gran belleza, a los pies de la Peña Montañesa. Con esta visita se cierra el calendario de 2017, aunque se confía en que las visitas vuelvan a reiniciarse en marzo de 2018, merced a la renovación del convenio entre el Gobierno de Aragón, Turismo de Aragón, El Pueyo de Araguás y la comarca del Sobrarbe.

La visitas se realizan con la guía de un historiador que acompaña a los participantes durante el recorrido que inicia por la parte posterior del monasterio, entrando por el cementerio. Se accede entonces a la iglesia, de planta de cruz latina, en la que pueden verse los restos arqueológicos de lo que posiblemente fuera el primitivo templo paleocristiano, y la posterior iglesia románica, sobre las que se asienta el edificio actual. La sala capitular, escenario de las asambleas monacales y donde se impartía la justicia del monasterio, precede a la visita a la sacristía, espacio de acceso a la cripta en la que pueden verse las tumbas de los monjes, en las que los abades aparecen enterrados en posición vertical.

Por primera vez

Este año por primera vez ha podido visitarse el claustro y todas las dependencias a las que da acceso. Adosado al costado sur de la cabecera de la iglesia, es un conjunto en piedra de planta rectangular y dos pisos de altura, formado por tres galerías de arcos de medio punto, cubiertas por bóvedas de cañón.

El recorrido por lo que era la parte de vivienda de los monjes sigue por el refectorio al que se accedía por la puerta del claustro, y la biblioteca. Se visita también el palacio abacial, monumental edificio, ya que tenía funciones defensivas, protegiendo el acceso a las dependencias más sagradas. En su interior presenta estancias de grandes dimensiones: una bodega , la cocina con el hogar, oratorio, salas, alcobas, aposentos, gabinetes y una falsa.

Las visitas al monasterio se realizan en dos horarios: a las 11.30 y a las 13.00. Tienen un precio de 2 euros y los niños no pagan entrada hasta los 12 años. La entrada puede comprarse en la puerta del monasterio, no es necesario reserva previa. La visita tiene una duración aproximada de 1 h 10 min.

Paseo a la Espelunga

San Victorián llegó a los Pirineos desde Italia, buscando el aislamiento para la vida contemplativa. Lo encontró en la cueva de la Espelunga, a una hora de camino del monasterio que, en un primer momento estaba dedicado a San Martín de Asán.

Fueron los monjes los que acudieron en su busca para que fuese su abad, quien aceptó y abandonó el eremitorio. La tradición cuenta que fue un hombre santo que obró diversos milagros y, con el paso de los siglos el monasterio tomó su nombre. Por ello, una visita a la cueva de la Espelunga es un buen complemento a la jornada.

Desde Turismo del Sobrarbe se recomienda «subir a la Espelunga por la mañana si se va a la visita de las 13.00 y, si vamos a las de las 11.30, realizar la subida al finalizar, llevándose un bocadillo». Se trata de «una subida pronunciada pero breve, por lo que está al alcance del publico en general, no es un camino exigente».

Se trata de la época más recomendable «ya que en verano hace demasiado calor, se trata de un recorrido muy soleado que ahora resulta muy agradable». El camino a la Espelunga se inicia en la parte trasera del monasterio. En el ascenso se rodea el cerro El Castellar hasta llegar a la ermita de San Antón o San Antonio. Se continúa sin dejar la senda marcada como PR y una vez pasada la Piedra de San Victorián, comienza una fuerte pendiente, la cual salvaremos mediante varias lazadas. Finalmente se llega a través de un camino tallado en piedra a la ermita de la Espelunga, donde San Victorián tuvo su eremitorio. Así se indica en la ficha de la web de la comarca, donde pueden descargarse el track GPS y los mapas de la ruta.

El camino es también una de las rutas geológicas del Geoparque del Sobrarbe. A lo largo del recorrido, que se encuentra señalizado, se ofrecen paneles explicativos de la morfogología geológica de la zona. En la página web del parque es posible obtener la guía y el track GPS, y consultar los mapas.

La duración del recorrido es de unos 90 minutos (ida y vuelta).

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