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Aragón

El Moncayo, tierra de legumbres

La cooperativa Legumbres del Moncayo, de Añón (Zaragoza) lanza Anyon, una nueva marca para comercializar sus conocidas alubias secas como producto gourmet.

Presentación del nuevo producto.
Presentación del nuevo producto.
Barbacil

Las judías secas del Moncayo salen al mercado con una nueva marca: Anyon. La cooperativa Legumbres del Moncayo, compuesta por Ángel Bonel, Juan Carlos Bonel y Miguel Ibáñez, ha presentado dos variedades de alubias secas: trapera y tempranilla, autóctonas de la localidad de Añón de Moncayo.

Este nuevo producto surge, explica Ángel Bonel, uno de los socios de la cooperativa, «de la inquietud de los tres socios para que estas variedades no desaparezcan. Cada vez hay menos agricultores en nuestra zona y son cada vez más mayores», afirma. «Estas variedades se producen en superficies de cultivo muy pequeñas y de mecanización casi imposible», añade.

Es esta labor manual de todas y cada una de las fases del cultivo y comercialización de estas variedades de judía, desde la siembra hasta la selección, lo que las convierte en un producto gourmet. Este proceso, además del clima y el suelo en el que se cultivan les otorga una textura suave y una ausencia de piel tan características. Además, se pueden combinar con casi cualquier plato ya sea de carne, pescado...

Precisamente, la razón de ser de la sociedad cooperativa Legumbres del Moncayo surge para no dejar perder una insignia y estrella de la zona: la judía seca o alubia en sus variedades trapera y tempranilla. De aquí el lanzamiento y razón de ser de esta nueva marca, con un significativo nombre que hace referencia al antiguo poblado medieval de Añón, situado a las orillas del río Huecha, y lugar actual del cultivo de estas judías.

«Queremos, además, que este nuevo cultivo sea una oportunidad de vertebrar territorio, de generar empleo en nuestra localidad y de que la gente no se vaya», explica Bonel, quien no descarta la posibilidad de «probar el funcionamiento de otros tipos de legumbres en esta zona».

Estas judías se venderán en envases de medio kilo y un kilo, para consumidor final en sus dos variantes.

En la campaña 2017 se han cultivado 3,72 hectáreas de judía, de las cuales 3,22 hectáreas a la variedad trapera y el resto a la variedad tempranilla. Y se han recogido 2.180 kilos de judía trapera y 560 kilos de tempranilla.

Más información en el Suplemento Heraldo del Campo

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