Despliega el menú
Aragón

Acusan a un joven de usar un juego 'online' para obligar a 3 niños zaragozanos a pasarle vídeos desnudos

La Fiscalía pide 7 años de cárcel para el acusado, que chantajeaba a los menores a través de 'Skype' ofreciéndoles subir de nivel en Minecraft.

El acusado, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
El acusado, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
José Miguel Marco

A los niños de antes se les engañaba ofreciéndoles caramelos a la puerta del colegio. A los nativos digitales se les ponen otros cebos: por ejemplo, un ascenso de nivel gratuito en Minecraft, un videojuego ‘online’ con millones de usuarios en todo el mundo. Según la Fiscalía, un vecino de Lugo se sirvió precisamente de este reclamo para lograr que tres chicos de 10 años con domicilio en Zaragoza le pasaran fotos y vídeos propios de contenido sexual: tanto desnudos como masturbándose. El presunto pederasta, Brais V. V., de 21 años, se ha sentado este miércoles en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial y se enfrenta a una pena de siete años de prisión.

Las madres de estos chavales denunciaron los hechos a comienzos de 2016, después de que una de ellas sorprendiera a su hijo grabándose con la ‘webcam’ del ordenador. Al preguntarle qué hacía, el menor le explicó que el administrador del juego había contacto con él vía ‘Skype’ -aplicación informática que permite hacer vídeollamadas– y había amenazado con expulsarle del servidor si no accedía a sus pretensiones.

"Me pidió que me bajara los pantalones y que enfocara con la cámara a mis partes. También me propuso que me masturbara", recordó  una de las víctimas durante el juicio. "Yo nunca le vi la cara y tampoco me dijo su nombre. Además, utilizaba un distorsionador de voz para que no le reconociera", contó el chaval, que entonces cursaba 5º de primaria.

El pedófilo facilitó su número de teléfono móvil al niño para que le añadiera a su lista de contactos y le pasara las grabaciones a través de Whatsapp. Y fue precisamente ese rastro el que luego sirvió a la Policía para dar con el joven lucense, que ya fue detenido cuando era menor por tenencia y distribución de pornografía infantil.

La forma de proceder se repetía con todas las víctimas. "Yo subí de rango en el juego sin pagar nada. Porque Brais me pidió que le enseñara la cola y yo lo hice", explicó al tribunal otro de los denunciantes, amigo y compañero de clase del anterior. Según este chico, el acusado tomaba precauciones, ya que además de utilizar el distorsionador de voz borraba de forma inmediata las conversaciones escritas. Pero, como en el caso anterior, también facilitó su móvil al menor para comunicarse con él por Whatsapp.

La tercera de las víctimas, que asiste al mismo colegio que los otros dos chicos, recordó que el encausado le hizo muchas preguntas. "Quería saber cuántos años tenía, en qué colegio estudiaba, quiénes eran mis amigos...", relató. "¿Y tú le contestaste?", le preguntó la fiscal. "Claro", dijo, con naturalidad.

Se escuda en una conspiración

Con tan solo 21 años, Brais V. V. era el administrador principal de un servidor de Minecraft al que estaban conectados 1,2 millones de jugadores. Según este, tal fue el éxito de la plataforma que llegaron a trabajar bajo sus órdenes entre 45 y 63 personas repartidas por todo el mundo. "Porque teníamos que contar en el ‘staff’ con gente de diferentes países para poder cubrir toda la franja horaria de la comunidad hispana", explicó al tribunal.

El joven lucense no quiso declarar en su día ante el juez instructor, pero ayer se puso ante el micrófono para negarlo todo. "Yo nunca he contactado con estos chavales ni con nadie para pedirles fotos o vídeos de contenido sexual a cambio de privilegios en Minecraft", dijo. Brais V. V. reconoció que el teléfono al que las víctimas pasaban las grabaciones era el suyo, pero vino a explicar de forma confusa que otros miembros del equipo podían acceder a su cuenta. Al final, habló incluso de una posible venganza o conspiración entre sus compañeros. Su abogado pide la absolución o, de forma subsidiaria, entre seis meses y dos años de prisión.

Etiquetas
Comentarios