Aragón

"El futuro de Botorrita pasa por abrir el yacimiento"

José Ignacio Hernández Hernández ocupa la alcaldía por el PP desde las últimas elecciones. Su reto es atraer nuevos vecinos a la localidad, situada a 20 kilómetros de Zaragoza

Jose Ignacio Hernández, en el yacimiento celtibérico de Botorrita.
Raquel Labodía

Vive en un pueblo pero muy cerca de la capital aragonesa.

Así es. En el Foro de Alcaldes de Ebrópolis (celebrado hace unos días y en el que participaron responsables de municipios del entorno de Zaragoza) se puso sobre la mesa que el transporte urbano no tiene suficiente frecuencia los fines de semana. Los vecinos reclaman una solución.

¿La localidad se benefició del ‘boom’ urbanístico hace más de una década al igual que localidades del área metropolitana?

No. Y ese es uno de los problemas. El Plan General de Ordenación Urbana estaba sin aprobar y los promotores se decantaron por otras poblaciones que les ofrecían un rendimiento mayor.

¿Este documento urbanístico todavía no tiene luz verde?

Aún estamos esperando e intentando aprobarlo. Hace poco tuvimos una reunión con la DGA y quedamos emplazados para otra. Está en vigor el plan de 2002 y, desde 2008, tenemos pendiente su revisión. Pero seguimos dándole vueltas.

¿Y en qué limita al municipio?

No podemos hacer ninguna vivienda, porque dentro de la población hay muy poco terreno urbanizado para poder construir. No tenemos pisos para familias que quisieran instalarse aquí. Habría que ofrecer viviendas de protección o algún aliciente para atraer a nuevos vecinos, porque Botorrita podría crecer.

¿Cuántos niños asisten a la escuela de Botorrita?

El curso pasado había 17 alumnos, pero siete han salido al instituto. En el pueblo tenemos siete niños que empezaban 1º de infantil, pero ninguno se matriculó en Botorrita. Se desplazan a colegios de Muel, María de Huerva, Cuarte de Huerva y Zaragoza.

¿Corre peligro de cierre?

En estos momentos, en el centro solo hay 10 chavales. En dos años pienso que podría desaparecer. Los padres quieren tener seguridad de continuidad con la escuela. Sin embargo, a las actividades infantiles que programamos el fin de semana acuden entre 25 y 30 niños y hay una gran participación. Con este panorama, me pregunto: ¿Qué estamos haciendo mal para que los alumnos no acudan al colegio del pueblo?

¿Cuál es la actividad fundamental de Botorrita?

Brilla por su ausencia. Todas las empresas que había han cerrado. No queda practicamente nada, salvo una panadería, dos bares y dos carnicerías.

¿En qué situación está el área industrial?

Está sin entregar al Ayuntamiento. Se quedó urbanizada, pero había que traer la luz y costaba un millón de euros. Vino la crisis y esa zona sufrió algunos actos vandálicos: derribaron armarios eléctricos, se llevaron el cobre, hubo que soldar las alcantarillas...

Una empresa ha mostrado su interés por instalarse allí.

Hemos tenido contacto con Aragón Exterior porque vieron que podía resultar atractivo para una empresa que venía de Barcelona, que necesitaba hasta 190.000 metros cuadrados. Les dijimos que se pusieran en contacto con los socios mayoritarios del polígono (dos entidades bancarias) y hasta ahora no me han dicho que haya ningún paso a favor o en contra.

¿Su peor momento como alcalde fue el atropello mortal de dos ciclistas en agosto de 2016?

Sí. Yo también soy ciclista y fue un momento muy duro. Es un problema de civismo y de que se respeten las distancias. Participamos en la manifestación que partió desde Valdespartera.

Botorrita es conocido por sus restos arqueológicos.

Los famosos bronces llevan el apellido del pueblo. Están en el Museo de Zaragoza. Les hemos pedido ayuda para que nos aporten toda la información que tengan del yacimiento celtibérico de Contrebia Belaisca, porque en el Consistorio no tenemos documentación.

¿El futuro pasa por el turismo?

Sin duda. El Ayuntamiento quiere dar a conocer Botorrita a través del yacimiento. Hay que buscar un punto de inflexión y, ya que es lo mejor que tenemos, explotarlo y conseguir que llegue gente al pueblo.

¿Retomarán las visitas guiadas?

Nuestra idea es abrirlo y continuar con las visitas guiadas, que se interrumpieron hace 20 años. Este espacio se dejó abandonado a su suerte y pasó igual que en el polígono:comenzaron a llevarse desde vallas a tablones de madera. Hemos pedido autorización al Gobierno de Aragón para hacer visitable este yacimiento, que es del Ayuntamiento.

Además, han acondicionado el camino para hacer accesible esta zona arqueológica.

Este verano destinamos una partida del plan Plus para limpiarlo y que se pueda acceder.

¿Cómo recuerda la foto que publicó en su blog Rita Barberá con el cartel de Botorrita?

Estoy en contra de la actitud que tuvo entonces el Ayuntamiento, que lo consideró una broma de mal gusto. Se tenía que haber tenido más sentido del humor y haberla invitado al pueblo en fiestas para que leyera el pregón.

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