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Ocho consejos para no picar en un bulo

El Cipaj dedica el tema mensual de su boletín a esta problemática del siglo XXI.

Ocho consejos para no picar en un bulo
Ocho consejos para no picar en un bulo

Internet y las redes sociales son el medio ideal para comunicarse, intercambiar información y mantenerse al día. Basta con hacer 'click' para compartir una oferta, noticia o aleta que nos ha llegado o hemos leído en nuestro ordenador o móvil. Pero hay veces que la información que se comparte resulta ser un bulo o una noticia falsa que alguien ha lanzado para desinformar, robar tus datos o para 'hackear' tu dispositivo. Al replicarlo contribuyes sin querer a esparcirlo y viralizarlo. 

Esta práctica de la difusión de bulos, cómoda, rápida y, desgraciadamente, muy eficaz a través de las nuevas tecnologías, ha ganado terreno en los últimos años con el desarrollo de internet, las redes sociales y otras aplicaciones, por lo que es muy importante saber detectar entre la avalancha de datos que fluyen diariamente por la red cuáles son falsos y cuáles no, para que los mensajes malignos, los artículos pseudoperiodísticos, las fotos o los vídeos destinados a manipular, difamar, estafar o desinformar descontextualizando o tergiversando no te acaben convirtiéndote en una víctima.

Por ello, el Cipaj dedica el tema del mes de su boletín a los bulos, a través de un reportaje sobre los tipos que existen actualmente, sus orígenes, sus objetivos, las consecuencias legales, consejos para no picar en ellos, contactos contactos con los que corroborar si te ha llegado información falsa y cómo se debe denunciar un bulo.

Existen muchos tipos de bulo, a través de fotografías, de correos electrónicos, redes sociales, mensajes de premios, documentos que no corresponden al contexto en el que se filtran, regalos inesperados, dramas irreales, ... La intención puede ser variada, bien obtener un beneficio económico, bien manipular información para generar disturbios o distorsiones de la realidad, controlar la opinión pública, estafar... Lo importante es saber reconocer cuándo una información es falsa y avisar a las autoridades.

Ocho consejos para no caer en los bulos

Duda. Reflexiona y plantéate la veracidad de la información, en especial, de las noticias impactantes y no las repliques hasta que hayas comprobado que son ciertas. Busca al autor. Muchas de las noticias falsas no vienen firmadas.

Reconoce el foco de difusión. Si quien cuenta la historia es una página web desconocida y la noticia es muy sensacionalista, hay que desconfiar y comprobar si alguna otra página con más autoridad la respalda.

No te fíes de los extraños... Ni de los mensajes extraños de conocidos. Sospecha cuando recibas en el móvil, por correo o a través de las redes sociales información de personas o cuentas que no conoces, más cuando nos pide abrir un enlace o un archivo adjunto. Incluso si nos la envía una persona amiga o conocida, puede estar replicando un bulo o tener su cuenta 'hackeada'.

Recela de los dramas y de los premios. Es bastante difícil ganar un premio sin haber hecho nada a cambio, como seguir a una página, dar un like... Eso, para empezar. Así que no te fíes de ser el cliente un millón y haber ganado un viaje a las Bahamas para dos con todo incluido. También los mensajes alarmistas que citan a un “amigo” o un “familiar que es policía/militar/médico” sin identificar, no son de fiar, sino todo lo contrario: esto es prácticamente una garantía de bulo.

¿Pero... Esto está castellano? Los mensajes que parecen haber sido traducidos literalmente de otro idioma y por lo tanto el vocabulario, las estructuras gramaticales o sintácticas te chirrían por dentro... Tampoco son de fiar. Ni qué decir tiene que aquellos que recibas en otro idioma, a menos que te hayas suscrito a algún boletín sobre lenguas 'exóticas', también dan mala espina.

La policía no te va a mandar un whatsapp. Cuando las autoridades lanzan alertas a la población nunca lo hacen a través de WhatsApp o SMS. Para asegurarte de si un mensaje es real, lo mejor es mirar en la página o en las cuentas de redes sociales oficiales de la dependencia o institución en cuestión.

Lee. Pero lee todo. Algo muy, muy, importante que a menudo se pasa por alto: contextualizar toda la información en un titular de no más de 10 palabras no es sencillo. Menos aún si quieres conseguir un titular interesante. Así que nunca, nunca, te quedes solo con el titular de la noticia, y mucho menos si te parece sensacionalista. Mira el contenido y desconfía si ves faltas de ortografía, ausencia de fecha, contenido extraño y pocas o ninguna fuente... Duda.

Contrasta (¡siempre!) la información.

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