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Aragón

Así se habla en Zaragoza

En Zaragoza, no se persigue a alguien, se ‘encorre’. Una persona no se empapa cuando llueve, se ‘chipia’; y a quien es muy pulcro se le define como ‘escoscado’. ‘Co’, ‘maño’ y ‘pues’ afloran en muchas conversaciones, en ocasiones de forma inconsciente.

Palabras típicas del vocabulario aragonés que no siempre entienden fuera de la Comunidad.
Palabras típicas del vocabulario aragonés que no siempre entienden fuera de la Comunidad.

Hay palabras que pasan de padres a hijos y que solo comprenden los habitantes de un área geográfica determinada. Zaragoza no es una excepción. 'Jorear', 'somarda', 'chandrío', 'quemazo', 'coger un capazo', 'esbafar', 'zarrio', 'laminero', 'ababol', 'rasmia', 'alberge', 'garrampa', 'modorro'… Son términos que forman parte del habla coloquial y para los que, incluso, es difícil encontrar un sinónimo adecuado.

Para Marisa Arnal, profesora de Lingüística de la Universidad de Zaragoza, que dirige un proyecto de investigación sobre el diccionario diferencial del español de Aragón, hay "expresiones y palabras muy arraigadas porque la gente no las siente como diferenciales. Forman parte de la interacción comunicativa". Y gracias a eso, permanecen. El equipo de trabajo ha recogido ya más de 24.000 términos, muchos de ellos variantes fonéticas. "Las palabras, por fortuna, no tienen fronteras y viajan. Muchas también se dicen en Navarra o La Rioja".

El guionista y escritor José Videgaín, junto al dibujante José Antonio Bernal, ha recopilado con humor las palabras y expresiones de la tierra en su 'Diccionario de Aragonés para foranos': "Nos tenemos que sentir orgullosos de conservar palabras que ya decían nuestros abuelos o bisabuelos y que fuera no se conocen". Recuerda el caso de una joven que volvió a su piso de estudiantes de Madrid en un día de tormenta: "Entró y dijo: “Vengo con las maripís chipiadas”. Sus compañeras no sabían si se había caído, si se había puesto mala…".

'Ir de propio' es una de las expresiones más típicas de Aragón. "Muchos –afirma Arnal– no son conscientes de que es nuestra, y eso redunda en que no se pierda". O 'escoscado', que tiene un gran uso y está muy arraigado en Zaragoza. La lista continuaría y podría ir en aumento gracias a las aportaciones de los interlocutores: 'embolicar', 'jauto', 'caparra', 'esbarar', 'tozolón', 'balde', 'escachar', 'refitolear', 'capuzar', 'a corderetas', 'panizo'…

O 'hacer duelo', otra expresión muy típica aragonesa. También 'rasmia', para la que no hay un término preciso equivalente en el castellano que resuma el empuje y tesón necesarios para enfrentarse a alguna aventura. O 'jasco', cuyo matiz se pierde si se sustituye, por ejemplo, simplemente por 'seco', apunta Videgaín. "Hay muchísimas palabras, más de las que nos imaginamos, que necesitan una aclaración para la gente que no es de aquí. Nosotros las tenemos tan interiorizadas que no sabemos que no se entienden más allá de Aragón", añade el escritor.

Arnal explica que la última edición del diccionario de la Real Academia Española (RAE) incluye en torno a 750 aragonesismos, pero no aparecen palabras de uso habitual y utilizadas a diario por muchos, como 'encorrer', 'cadiera', 'escoscado', 'jasco', 'esbafar' o 'chipiar': "Llama la atención que, a pesar de que son términos muy extendidos, no figuran en el listado y, por el contrario, sí están otros vocablos que tienen un uso más restringido o limitado geográficamente".

'Co', 'pues' y 'maño' "no añaden sentido lingüístico a lo que se dice –apunta Arnal–, pero otorgan un sentido como refuerzo o simple muletilla". La primera expresión está muy extendida entre los adolescentes como un sinónimo de 'colega' o 'compañero'. Fernando Boj, profesor de Lengua en el IESPablo Serrano de Zaragoza, confirma que está muy presente en una conversación distendida: "En mi juventud no se utilizaba, pero en los últimos años se ha popularizado entre los chavales".

- Ir al especial 'De Zaragoza de toda la vida'.

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