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Aragón

El Centro de Día de Mayores de Brea abre hoy sus puertas tras la inundación del martes

En Calatayud, los comerciantes afectados de la rúa de Dato critican que no se cortara el tráfico durante el diluvio.

l Centro de Día de Mayores permaneció cerrado ayer.
El Centro de Día de Mayores de Brea abre hoy sus puertas tras la inundación del martes
P. L.

Los municipios de la Comunidad de Calatayud y de la Comarca del Aranda recuperan la normalidad tras la tromba de agua que cayó el martes y que inundó locales y calles. Los operarios municipales de Brea de Aragón trabajaron durante toda la jornada de ayer para limpiar y retirar escombros en distintos puntos del municipio. "Durante toda la jornada, hemos estado limpiando y valorando los numerosos desperfectos que causó la tormenta del martes. Según nos han comunicado los vecinos también hay afectadas fincas, pero hasta la semana que viene no podremos cuantificar todo", explicó el alcalde, Raúl García. "Esperamos al menos que en lo que se refiere a las calles, el viernes, esté todo limpio", añadió. Paralelamente, los vecinos de distintos bloques de pisos de la calle de Mediodía seguían ayer retirando de las zonas comunes, restos de barro. Precisamente, esta fue una de las zonas más afectadas del municipio. En cuanto al Centro de Día de Mayores, que se evacuó el martes de manera provisional, se prevé que hoy retome la actividad a lo largo de la jornada, una vez concluidas las tareas de limpieza.

Las brigadas municipales también trabajaron ayer en otros puntos de la Comarca del Aranda como Illueca y Mesones de Isuela.

Problemas ocasionales

"A nosotros nos entró agua por el paso de los coches. Si no pudieran subir mientras está bajando agua no tendríamos ningún problema", apuntó Pilar Benedí, dueña de una joyería de la rúa de Dato. Un comentario repetido entre los comerciantes de esta calle de Calatayud. Ricardo Sebastián denunció la misma situación: "Todos los establecimientos de la calle mandamos un escrito al Ayuntamiento en 2010 para que se tomaran las medidas necesarias y no hubiera circulación durante el tiempo que la calle es un torrente, pero no hemos recibido respuesta".

En la vía de Herrer y Marco, las afecciones fueron algo mayores. "Nos entró bastante agua en el almacén porque en el cruce de dos calles se preparó una piscina de casi un metro porque las alcantarillas no tragaban", indicó Norberto Rodríguez. En la calle de la Coral Bilbilitana, otra de las zonas más afectadas, en la frutería que atiende José Luis Franco "el agua entró tanto por la calle como por la cisterna que rebosaba", aunque precisó que las pérdidas fueron mínimas. En una tienda de ropa de esa misma vía, María José Felipe, se quejaba de que "otra vez han tenido que sacar agua del transformador, que está a un nivel muy bajo".

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