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Aragón

Atea, de la fiesta al luto por la muerte de dos vecinos en el accidente de Salou

Los vecinos de José y Pascual Luzón, de 74 y 80 años, recuerdan con afecto a sus amigos y lamentan su pérdida.

José María, Herminio y Ángel, vecinos de Atea y quintos de José Luzón, uno de los fallecidos en el trágico accidente de Salou.
José María, Herminio y Ángel, vecinos de Atea y quintos de José Luzón, uno de los fallecidos en el trágico accidente de Salou.
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Atea pasó ayer de celebrar sus fiestas patronales, que acabaron el domingo, a estar de luto tras conocer el fallecimiento de José y Pascual Luzón Guillen junto a tres personas más en el accidente sucedido ese mismo día en Salou. Era en este enclave de la Costa Dorada, donde la familia tenía un apartamento en el que solían veranear y pasar algunas temporadas a lo largo del año.

Una vez enterados del triste y trágico suceso, hasta Salou se desplazaron parte de los familiares de estos dos ateanos. En el camino de regreso, Carmen, una de las dos hermanas de los fallecidos, afirmó por teléfono: "Nos encontramos destrozados. Habían ido a comer a La Pineda con un matrimonio y una amiga y al volver es cuando pasó todo".

"Han trabajado y sufrido durante toda su vida, y ahora que estaban disfrutando…", se lamentó Ángel, quien es quinto de José –de 74 años–, con quien compartió largos tiempos jugando a las cartas en sus años más jóvenes. "Cuando crecimos cada uno se fue a donde pudo a trabajar, pero cuando podíamos nos volvíamos a juntar todos los quintos durante 15 días para merendar cada tarde en la bodega de cada uno", rememoró ayer Ángel.

Así, José María, otro de los amigos, incidía en que al ser de la misma edad que José Luzón, compartió muchos momentos con él. "Incluso me ayudaba en el campo", subrayó. Igualmente, para Raúl y Jesús, también la predisposición para echar una mano era uno de los rasgos que le definían: "Eran muy buenas personas y José siempre que pudo nos ayudaba a podar".

Buenas personas y trabajadoras

Además son varios vecinos los que recuerdan al menor de los hermanos empujando de su carretillo por las calles del pueblo ya jubilado: "Siempre que lo veías estaba haciendo cosas", reconocía Santos. Por su parte, Santiago subrayó: "Eran muy buenas personas y muy trabajadoras".

De igual forma, sobre Pascual Luzón –de 80 años de edad-, también recaen buenas palabras. "Eran buenos chicos. Yo con Pascual he ido siempre en la misma cuadrilla de nueve o diez, y pasábamos muchos buenos ratos en mi bodega los sábados y los domingos cuando no había bar", reconocía Paco, todavía emocionado al conocer el nombre de los fallecidos.

En el caso de Joaquín, le unía con Pascual Luzón una "buena amistad". "Entre otras cosas –recordaba ayer– trabajamos un año como mozos de campo en una casa de Acered, para Doña Lola". "Antes iban al campo y hacían jornales para la gente. Eran personas muy buenas y muy normales", indicó Manuel, otro ateano que hizo la mili con Pascual en Zaragoza.

Tanto José como Pascual Luzón Guillén, ambos solteros, se marcharon de Atea en busca de trabajo, y encontraron su puesto en la fábrica de baterías Tudor en Zaragoza. Sin embargo, ninguno de ellos, y al igual que sus hermanas, se desvinculó de su pueblo natal, al que acudían siempre que podían. "Venían mucho y hacían media vida aquí. Al coincidir nuestra ventana con su corral, hablábamos mucho", indicó Tomasa, a escasos metros de la casa de la familia.

Tras la tormenta que descargó a primera hora de la tarde, las calles de Atea, todavía con las banderas de fiesta colgando de lado a lado de ellas, permanecían semidesiertas, cuando poco antes la alegría era su dueña. Los pocos vecinos que coincidían fuera de sus casas una vez que amainó la tormenta mostraban su tristeza por lo sucedido: "Me he quedado helada al enterarme, porque hace poco lo vimos en Zaragoza –a José– y estuvimos hablando con él", explicaba Andresa.

Para el alcalde de la localidad, Saúl Herrero, se trata de "una gran pérdida, una tristeza". Asimismo recordó que es una familia "muy querida" en el pueblo.

La capilla ardiente de los dos hermanos estará instalada hoy en el velatorio 8 del cementerio de Torrero y el funeral se celebrará mañana a las 12.30 en la capilla número 3.

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