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Las reservas de agua caen un 15% respecto a la última década en la cuenca del Ebro

Los embalses están al 55% de su capacidad, pero algunos, como el de La Loteta, no pasan del 6%. Los regantes auguran "problemas serios" para la margen derecha y ya hablan de pérdidas.

El embalse de La Tranquera, al 15%, ha registrado los datos más bajos desde agosto de 2012.
El embalse de La Tranquera, al 15%, ha registrado los datos más bajos desde agosto de 2012.
Macipe

La reserva de agua en la cuenca del Ebro acentúa su caída ante la escasez de lluvias y las altísimas temperaturas registradas entre junio y agosto. Los últimos datos publicados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) revelan que los embalses acumulan ya un descenso del 15% (742 hectómetros cúbicos) respecto a la media de los últimos diez años. Actualmente están al 55,7% de su capacidad. Los 4.173 hectómetros cúbicos de agua embalsada contrastan con los 4.970 que marcan el promedio del periodo 2012-2016. Tampoco se han alcanzado los 4.756 del pasado ejercicio, aunque el mínimo para estas fechas siguen marcándolo los 3.787 de 2012.

La situación es especialmente grave en embalses como el de La Loteta. En junio estaba al 13% y en esta última semana, al 6%. También lo es en el de Santa María de Belsué, que ha pasado de estar al 21% a quedarse en el 7%, o en el de Las Torcas, que se ha dejado 15 puntos en los dos últimos meses y no supera ya el 14%. El de Caspe y el de Cueva Foradada, correspondientes a las cuencas fluviales del Guadalope y el Martín, respectivamente, también caen aunque en estos casos el descenso no pasa del 4%. Otros, como el de Moneva, el de San Bartolomé y el de La Estanca de Alcañiz se mantienen en niveles similares.

El de La Tranquera es un caso paradigmático. El pasado viernes no sobrepasó los 12,2 hectómetros y se quedó por debajo del 15% de su capacidad. Estos datos son los más bajos desde agosto de 2012 cuando, entre los días 27 y 28, el nivel descendió hasta los 10,46 hm3, lo que supone el 12,9%.

La CHE se estima que, una vez finalizada la campaña de riegos –prevista para la próxima semana–, el embalse se quede con un volumen de reserva de 10 hectómetros cúbicos para asegurar el abastecimiento de Calatayud y el caudal ecológico. Se trata de una cifra que, a pesar de la situación de falta de lluvias en la zona, no es la más baja de la serie histórica si se compara con datos de otros años de registros escasos.

El 23 de agosto de 2002, el nivel se situó en los 7,26 hectómetros, y el 11 agosto de 1994, en los 5,05. En otro nivel se encuentra la década de 1980, cuando se llegaron a registrar 4,60 hectómetros el 3 de septiembre de 1982, 4,59 el 27 de septiembre de 1984 o incluso 3,54 el 4 de septiembre de 1981. El mínimo, no obstante, se encuentra el 27 de julio de 1983, momento en el que la reserva quedó en tres hectómetros cúbicos.

Preocupación desde Calatayud

En una carta remitida a la CHE, el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, solicitó el viernes, teniendo en cuenta el nivel del pantano, "la adopción de medidas que puedan llevarse a cabo al respecto, con el fin de garantizar el suministro de agua a la población", ya que ha asegurado que las cifras "generan gran preocupación por los problemas de abastecimiento de agua de boca".

El presidente del Sindicato Central del Jalón, Jesús Ángel Lamuela, señaló que "la campaña acabará a finales de mes, y con el agua que hay se mantendrá el nivel ecológico y alguna plantación de manzana o melocotón tardío".

Sin embargo, el próximo año es lo que verdaderamente preocupa a los agricultores que recurren a las aguas del Jalón. En palabras de Lamuela: "Nos estamos preparando para el peor escenario posible". En este sentido, indicó que "desde finales de septiembre vamos a trabajar con la CHE y la DGA para que la campaña sea lo menos mala posible". De esta forma, asumió que por delante quedan unos meses "malos en cuanto a lluvias, incluso en invierno no esperamos que caiga mucho".

César Trillo, presidente de los Regantes del Ebro, confirma que la sequía "está haciendo mella" a ambos lados del Ebro. "Nosotros terminaremos bien, aunque con los embalses vacíos. En nuestro caso, los consumos son muy altos", indicó. En líneas generales, añadió, está siendo un año muy seco". En la margen izquierda prevén "que no haya sobrante", algo que no se contemplaba meses atrás. "En las Bardenas podrán terminar la campaña, aunque con alguna escasez de última hora", señaló. Aludió, asimismo, a los "problemas serios" que se registrarán en el Canal Imperial, en el de Lodosa y el de Tauste.

"La margen derecha los sufre habitualmente, pero este año está teniendo bastantes más", apuntó. Trillo augura "pérdidas importantes" para el sector, ya que "ha habido daños desde primavera y seguirá habiéndolos". En su opinión, los últimos días de agosto y el mes de septiembre serán claves, por lo que ahora toca "extremar el uso del agua", mirar al cielo y esperar a que lleguen las precipitaciones.

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