Aragón

Las Peñas de Riglos: en dos ruedas por el reino de los mallos

Las Peñas de Riglos tienen en los mallos su tesoro natural, y cuentan además con Gabriel Torralba como representante del municipio en la élite Mundial del Enduro.

Juan Torralba, junto a los olivos milenarios de Riglos. Atrás, los impresionantes mallos.
Laura Uranga

Las Peñas de Riglos es un municipio de once núcleos poblacionales con centro en Riglos, a los pies de los famosos e impresionantes mallos. La escalada y la ornitología son fundamentales en el día a día y atraen a la mayoría de los visitantes, amén de las artes; el estudio Lacasia de la diminuta población de Yeste es cada vez más popular entre los músicos aragoneses. Además, el municipio tiene un joven ídolo deportivo que se desenvuelve sobre ruedas: Gabriel Torralba, de 20 años, es piloto del equipo Mondraker en las Enduro World Series, el campeonato mundial de esta especialidad ciclista. Juan, su padre, es el actual alcalde de Las Peñas de Riglos; no habla precisamente desde su cargo al expresar el orgullo que siente por su vástago. "Mi hijo está volcado en la bici desde hace años; ahora, con patrocinio y en un equipo como Mondraker, puede competir en seis de las ocho pruebas del mundial. Las dos primeras de este año, en Tasmania y Nueva Zelanda, ni nos las planteamos por los costos, pero en casa tratamos de apoyarle en todo, aunque no nos sobra el dinero. Es su gran ilusión y pelea con todas sus fuerzas por mejorar cada día".

Gabriel ha competido este último mes en Aspen (EE. UU.) y Whistler (Canadá). También agotó una concentración en Millau (Francia). En su palmarés ya figuran los campeonatos de España junior y sub-23. "Poderle llevar a sitios tan increíbles -apunta Juan- ya es un premio. Competir en estaciones italianas como La Thuile, en las faldas del Mont-Blanc junto a la frontera con Francia, o Ligure en el final de temporada es un privilegio. El año que viene habrá prueba del mundial en Aínsa, por cierto".

Siempre arriba

El Firé, el Pisón, el famoso Puro, el Cuchillo, la Visera... los mallos son un imán para la escalada de pared desde hace casi un siglo. La belleza del reto no esconde su peligrosidad: estos muros rojizos se han cobrado más de cuarenta vidas. Actualmente tienen la calificación de Monumento Natural, necesaria para limitar la proliferación de actividades y, por tanto, proteger el entorno de acciones no compatibles con su conservación. La escalada y el senderismo no revisten problemas, los caminantes que aspiran a encontrar al famoso treparriscos llenan cada fin de semana el llamado camino del Cielo; la intención es que no se masifique ni trivialice la visita.

Jesús Ascaso es uno de los rigleros que sigue saliendo al monte en el llamado club de los martes: escaladores veteranos, con Ángel López ‘Cintero’ (81 años) como miembro activo más veterano. Cuando era apenas un adolescente, formó parte junto a Rabadá y Bescós de la primera cordada que ascendió El Puro en 1953. "Había -recuerda Ascaso- un pique entre catalanes y aragoneses por ser los primeros, y al final lo consiguieron los de casa. Los que somos algo más jóvenes miramos a Ángel y otros compañeros veteranos y solo esperamos estar así de fuertes a su edad. Los martes hacemos ejercicio, el que más nos gusta... y luego lo coronamos con una buena comida".

Torralba y Ascaso son dos de los principales valedores de una ilusión: el Museo de la Escalada. "El centro de interpretación de aves Arcaz dispone de algunos espacios que podrían habilitarse para esto -comentan ambos- y así se le daría más vida. Estamos mirando el modo de poder compatibilizar los usos del edificio. Contamos con abundante documentación de los primeros años, y mucha gente está dispuesta a donar materiales, recuerdos y objetos. Además, no se circunscribiría a Riglos, sino al Reino de los Mallos, con espacio dedicado a Peña Brava y Agüero".

El guante está echado: falta la concreción, que necesita aún de impulsos y acuerdos institucionales si Arcaz hospeda finalmente la idea. Quizá habría que fijar una conexión entre las aves y las cordadas para agilizar trámites...

LOS IMPRESCINDIBLES

El retablo y Hearst

Hace un siglo, el párroco de Riglos vendió (legalmente) el retablo de la ermita de San Martín a William Hearst. Hay partes expuestas en Barcelona, la National Gallery de Londres y el castillo Hearst (foto) en San Simeón (California).

Ricardo Santamaría

Hijo adoptivo de Riglos (hay una placa recordatoria en su casa del pueblo), el pintor y escultor zaragozano fallecido en 2013 fue miembro del Grupo Zaragoza con Juanjo Vera, Julia Dorado, Hanton González y Daniel Sahún.

El amigo Audiard

El director de cine ha rodado estas últimas semanas en varios puntos del Pirineo escenas de su película ‘Les frères sisters’, protagonizada por Joaquin Phoenix. De las locaciones visitadas, Riglos ha sido una de sus favoritas.

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