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Cinco trucos para quitar la arena de tu bañador favorito

Hay solución para los estragos de la playa en tu traje de baño.

Cinco trucos para quitar la arena de tu bañador favorito
Cinco trucos para quitar la arena de tu bañador favorito

Si no eres de los que estrena bañador cada año sabrás que con el tiempo, la sal del agua marina, la arena y el sol acaban desgastando los trajes de baño: las gomas se pasan, el sol se come los vivos colores de los estampados y, sobre todo, la arena se cuela por cada poro de la tela, causando, además de picores que pueden derivar en pequeñas afecciones sobre pieles sensibles (sarpullido, eccema, eritema solar), que el bañador se eche a perder. 

Pero si no has perdido la esperanza de poder salvarlo y estás dispuesto a darle otra oportunidad a tu pieza de baño puedes seguir estos cinco consejos para exprimir la arena de tu bañador. Eso sí, el estado en el que quede después dependerá de la calidad o el tipo de tela del mismo.

La paciencia es la madre de todas las ciencias

Una de las técnicas más arraigadas en esto de salvar el bañador consiste en dejar la tela secando hasta que la arena sea fácil de sacudir. Sin embargo, el éxito es directamente proporcional a la cantidad de arena que se haya colado por las costuras, además, dependerá de la porosidad de la tela.

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Frotar, frotar y frotar, mejor con un cepillo y manteniendo la tela estirada. Eso sí, si tu bañador es de licra no lo hagas, porque se estropeará y eso sí que no tendrá remedio.

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Otra técnica, después de dejar secar el bañador es estirarlo como si fuese un muelle (muchas veces). Como cuando las medias atrapan todo el polvo de la habitación y al pellizcarlas sueltan polvo.

Para manitas

Es quizá la solución más rápida, si tienes ciertos conocimientos de costura. Descoses, sacudes para quitar toda la arena ya seca y vuelves a coser. Eso sí, si no eres bueno con la aguja quizá es una técnica algo arriesgada.

La pócima milagrosa

Para esta opción no tienes que esperar a que el bañador se seque. En un barreño coloca agua y jabón líquido o detergente en polvo y mantén el bañador sumergido durante un tiempo, en torno a treinta minutos o una hora. Verás cómo parte de la arena va quedando suspendida en el agua. Frota, escurre, dale la vuelta y, si todavía queda arena, repite la operación. Tendrás que lavarlo a mano, pero ten en cuenta que toda esa arena tampoco sería buena para tu lavadora.

Y si estás desesperado, siempre puedes combinarlas todas, a ver si hay suerte.

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