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Aragón

El rito de los herniados, una tradición recuperada en Lobera de Onsella

Este sábado, la localidad cincovillesa de Lobera de Onsella recrea una costumbre documentada gráficamente en 1926 aunque su origen "es anterior", afirman sus organizadores.

El municipio de Lobera de Onsella, en las Cinco Villas, recupera este sábado el rito de los herniados, una tradición que antiguamente tenía lugar en la noche de San Juan, pero que actualmente se realiza el sábado más próximo a esta fecha, al retomarse en 2004 tras su desaparición a comienzos de la década de los 60.

Durante este día, los vecinos del municipio se reúnen en el entorno de la ermita de San Juan para merendar juntos y después, al caer la noche, tiene lugar la procesión hasta el templo mientras se entona la salve de San Juan.

Cercano a la ermita se encuentra el bosque de La Mosquera, al que “se le atribuyen propiedades mágicas” y es precisamente allí donde tiene lugar el ritual, siempre de noche, ya que “cuando salen los primeros rayos de sol el efecto mágico desaparece, según cuenta la tradición”, explica Pascual Plano, presidente de la Asociación Cultural Sesayo, organizadora y mantenedora de esta recreación.

"Tómalo Juan, dámelo Pedro; herniado te lo doy, sano te lo devuelvo"

Durante el rito de los herniados se abren a hachazos varios robles jóvenes, “tantos como herniados vayan a pasarse. Este año son cuatro niños del municipio: Bruno Plano, Martín Buey, Unai Montero y Ander Domeño, -añade Plano-. Una vez llegados a los robles, los niños son desnudados y pasados a través de la abertura del árbol de brazos de un oficiante, al que se conoce como Pedro, a los del otro oficiante, al que se denomina Juan. Durante el rito, ambos pronuncian 3 veces la frase: ‘Tómalo Juan, dámelo Pedro; herniado te lo doy, sano te lo devuelvo’".

Tras este acto, se cubre la abertura en el árbol con barro y se venda la herida, dejándolo así durante aproximadamente un año. Según marca la tradición, el árbol que sane hará que el niño que pasó por él también quede sanado de su hernia. “En la localidad ha habido casos de niños curados tras participar en este ritual”, apostilla.

“Hasta su desaparición, el rito de los herniados se hacía en bastantes lugares de la Península pero en los últimos años en el único sitio que se conserva es en Lobera de Onsella”, afirma. El pasado año esta representación, que se inspira en una fotografía del año 1926 -el documento gráfico mas antiguo que existe sobre el rito-, fue incluida en la Guía de Recreacionismo Histórico de la Diputación Provincial de Zaragoza,

La imagen fue captada “por un equipo de etnólogos”, señala Plano, y fue publicada varios años después en el libro ‘El Pirineo Español. Vida, usos, costumbres, creencias y tradiciones de una cultura milenaria que desaparece’ (Plus Ultra, 1949), del etnógrafo catalán Ramon Violant i Simorra. Posteriormente, esta tradición quedó reflejada en el documental ‘Las cuatro estaciones de Navarra’ realizado por Julio Caro Baroja en 1970 y, más recientemente, en un trabajo audiovisual filmado por Eugenio Monesma en 2004.

Un ritual único en España

“Cada vez se apuntan más niños y la idea es mantener una tradición que siempre se ha celebrado en Lobera de Onsella y que se conoce en los pueblos vecinos, en otras comunidades e incluso en el país vecino. Antiguamente venían hasta de Francia a pasar niños en el rito de los herniados. El ritual también se conservaba en Baleares hasta hace un tiempo, también en zonas de Galicia y Andalucía pero actualmente solo tiene lugar aquí”, asegura.

Este día de San Juan, la localidad cincovillesa vuelve a revivir su pasado y acoge varias actividades en torno al rito de los herniados: cuentacuentos en la sala multiusos (12.00); la citada merienda, a las 20.00, la escenificación del rito (desde las 22.00) y, a partir de las 0.00, baile en la plaza del pueblo.

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