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Aragón

Y ahora, ¿exámenes otra vez?

El debate sobre cuándo hacer las recuperaciones sigue abierto. Educación estudiará cómo ha funcionado el último paso de estas pruebas de junio a septiembre.

Alumnos de Bachillerato, antes del comienzo de la prueba de selectividad en Derecho.
Alumnos de Bachillerato, antes del comienzo de la prueba de selectividad en Derecho.
Guillermo Mestre

¿Cuándo hacer los exámenes de recuperación? Cada uno tiene su respuesta y, de hecho, en las reuniones que el Departamento de Educación hace con los directores de centros de las tres provincias es una cuestión que a menudo se plantea –no solo en Aragón–, pero en el que no hay un consenso. En la Comunidad, las pruebas extraordinarias de secundaria se llevaban a cabo en septiembre hasta 2003.

Un año después, se cambió de idea y pasaron a finales de junio. Ocho años después, en 2012, volvieron a instalarse en septiembre, y así continúan. También en la Universidad de Zaragoza los suspensos pueden recuperar la materia a las puertas del otoño, mientras en la Universidad San Jorge se llevan a cabo por estas fechas. En la pública, de hecho, hubo una propuesta hace un par de años para adelantar estos controles, pero una gran mayoría del alumnado (un 86% de los votos, con una alta participación del 53%) decidió dejar la cosa como hasta ahora.

Aunque el Gobierno de Aragón no se plantea cambios y los alumnos de secundaria tendrán que seguir acudiendo a los ‘septiembres’ para recuperar asignaturas suspensas, sí que va a estudiar cómo funcionó el último cambio de fecha de estos exámenes en segunda convocatoria. De esta manera, quiere comprobar el porcentaje de aprobados cuando se llevan a cabo inmediatamente tras el final de curso… o cerca del comienzo del siguiente, tras el debate que nunca cesa sobre el mejor calendario para estas pruebas.

Ampliar los plazos

Tradicionalmente, las familias de la escuela pública, representadas por Fapar,han pedido que los institutos pongan las recuperaciones en julio, de manera que los estudiantes puedan tener todo el verano libre y no tengan que ponerse a estudiar. Por el contrario, Fecaparagón (que agrupa a los padres y madres de la concertada) se decanta por la opción actual, porque cree que un alumno no tiene tiempo suficiente para aprobar una signatura que no ha podido superar durante el curso en apenas quince días desde la finalizacion de las clases.

Entre los docentes, también hay opiniones de todo tipo. Algunos defienden que la opción de junio es beneficiosa para mejorar la organización de grupos y profesorado, y también porque hacerlos tras las vacaciones puede perjudicar a aquellos que no tienen recursos para ir a clases particulares. Por el contrario, hay quien piensa que no hay tiempo suficiente para reestudiar una materia y hay que conceder un plazo más amplio a los estudiantes para que puedan preparar bien su recuperación.

De momento, aunque el debate siga abierto lo que también se mantiene son los exámenes de segunda convocatoria en septiembre. Un dato muy a tener en cuenta por parte de aquellos con alguna asignatura pendiente, entre un 30 y un 40% del alumnado.

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