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Aragón

La campaña de la fruta empleará hasta 15.000 temporeros y obliga a reforzar los servicios

Sanidad ampliará las urgencias y las comarcas activan los dispositivos de acogida, duchas o comidas.

Dos temporeros recogían cerezas el viernes en una finca de los hermanos Copons.
La campaña de la fruta empleará hasta 15.000 temporeros y obliga a reforzar los servicios
COOP. Frutícola Bajo Aragonesa

Las cerezas más tempranas y las labores de aclareo en los árboles han atraído a los primeros temporeros a las comarcas agrícolas del Bajo Cinca y Bajo Aragón-Caspe. La campaña de fruta que acaba de empezar y se prolongará hasta octubre empleará hasta 15.000 trabajadores, aunque casi toda la mano de obra está ya cubierta con temporeros que, año tras año, repiten en los mismos campos. No obstante, su llegada obliga a las instituciones a ampliar servicios fundamentales, como la sanidad, la educación o los dispositivos de acogida que ofrecen duchas y vales de comida para los recién llegados.

A partir de mañana y hasta el 29 de junio, la comarca Bajo Aragón-Caspe activa los servicios de alimentación, duchas y atención social. Según informa el director del centro de Servicios Sociales de la comarca, Alfredo Maranillo, también trabajarán con la entidad O’Cambalache en prevención de conductas de riesgo en temas relacionados con la mujer, intervención en infraviviendas dentro del protocolo con la Policía Local y los técnicos del Ayuntamiento de Caspe. En la última campaña, la Policía Local inspeccionó 21 viviendas y los Servicios Sociales intervinieron en tres.

"El tema de los alojamientos está ahora bien resuelto y las infraviviendas son situaciones residuales. No obstante, calculamos que en un mes y medio, unas 500 personas podrán estar en esta situación. Supone un pequeño porcentaje para el total de temporeros, menos del 5%, pero aun así es un escándalo", explica Antonio Ranera, responsable de Migraciones de UGT. La mayoría, según detalla, son casetas agrícolas diseminadas que ocupan estos trabajadores. "En general, no se esperan grandes aglomeraciones", concluye. "Un flujo tan importante de trabajadores obliga a los empresarios agrícolas a adoptar medidas para favorecer el alojamiento en condiciones", añade Vicente López, responsable del sector de la fruta de UAGA.

En la comarca de Valdejalón, una de las que más temporeros reciben, la campaña comenzará a finales de mayo. Allí también pondrán en marcha los servicios de duchas y lavanderías en La Almunia y Ricla, así como la labor de los mediadores (uno marroquí y otro rumano), que recorren la zona para ayudar y asesorar a los inmigrantes y orientarles en los distintos trámites.

La presidenta de la comarca y consejera de Servicios Sociales, Marta Gimeno, explicó que se pone a disposición de los temporeros información y programas como ‘Aprender esperando’, en el que se dan clases de español.

La mesa de temporeros se reunió la semana pasada con los miembros del Consejo de Salud de la zona y los empresarios agrícolas para tratar uno de los temas que preocupan en la zona: la saturación de las urgencias. Fuentes del Gobierno de Aragón confirmaron que, aunque no hay nada cerrado todavía, están valorando reforzar el servicio de urgencias de tarde los meses de verano. Calculan que hay unos 5.000 temporeros que se desplazan hasta esta zona y la mayoría, cuando necesitan asistencia médica, acuden a los servicios de urgencia de tarde para no afectar a su jornada laboral.

Novedades para recoger datos

Según explicó José Manuel Latorre, concejal de La Almunia y presidente del Consejo de Salud, este año, como novedad, se ha diseñado un documento de recogida de datos para la formalización posterior de la tarjeta sanitaria. Los empresarios deben enviar la información de los trabajadores escaneada con el objetivo de que cuando precise asistencia sanitaria ya esté dado de alta en el sistema sanitario y disponga de historial, lo que agilizará el servicio de urgencias.

En materia de Educación, desde el Gobierno de Aragón explicaron que se han reforzado a lo largo del curso los cupos de los colegios de Bujaraloz, Compromiso de Caspe, Alejo Lorén y Chiprana, en el Bajo Aragón-Caspe, así como el equipo de orientación de esa zona, para hacer frente a la incorporación de un considerable número de escolares de familias de temporeros. Estos medios se mantienen activos desde que llegan los alumnos hasta que finalizan las clases en junio.

Desde la DGA pusieron de manifiesto que el Departamento de Educación "tiene especial cuidado y es flexible con estos centros para adaptar sus recursos a las necesidades derivadas de picos de escolarización". Hay que recordar que el curso pasado, el Centro Rural Agrupado Fabara-Nonaspe Dos Aguas recogió firmas para buscar una solución definitiva al problema que suponía la llegada de un alto número de escolares sin previo aviso en el tercer trimestre. Según se argumentaba entonces, este hecho alteraba la organización de las aulas, en las que confluían estudiantes con distintos niveles y ritmos de aprendizaje.

De inspecciones e infracciones

Según los sindicatos, salvo esta última semana atípica por la bajada de temperaturas –que aún está por ver cómo afecta– se espera una campaña "normal" en cuanto a producción y precios.

El sindicato agrario UAGA ha iniciado una ronda de asambleas comarcales informativas para asesorar a los empresarios sobre los trámites administrativos para la contratación y el salario, fijado en 6,25 euros la hora para la recogida de fruta en la provincia de Zaragoza (50 euros por ocho horas diarias de trabajo). Según Vicente López, los agricultores "cumplen rigurosamente con sus obligaciones laborales y hay suficientes inspecciones y escasas infracciones". En 2016, hubo 817 inspecciones y de ellas, 145 infracciones.

Desde UGT, Antonio Ranera, detalló que el principal problema en la contratación sigue siendo que no siempre se declaran las jornadas de trabajo reales –ya que los empresarios las hacen a mes vencido y en ocasiones declaran menos–, lo que perjudica a las cotizaciones de los empleados. La mayoría de los temporeros proceden de Rumanía, Marruecos o Argelia. "En el caso de las empresas de trabajo temporal, que cada vez están más presentes, hay pagos por debajo de convenio, por eso creemos que debe seguirse con las inspecciones", añadió Ranera.

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