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Aragón

Aragón, un país de montañas

Las navatas se preparan para bajar por el río Gállego

Este fin de semana comienzan los primeros actos de las jornadas, que culminarán el 23 de abril con la bajada de los navateros desde Murillo a Santolaria.

Navatas.
Navatas.
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Hubo un tiempo en que las navatas eran el medio de transporte habitual para el transporte de troncos y mercancías en los ríos del Pirineo, y el de navatero era no solo un oficio si no un estilo de vida. Los maderos provenían de los bosques pirenaicos. Se cortaban durante el invierno y en primavera eran transportados por pequeños riachuelos y barranqueras hasta el río Gállego. Por su cauce bajaban flotando hasta Murillo, donde se ataban formando almadías o navatas que bajaban hasta Zaragoza, o seguían por el Ebro a destinos más lejanos.

Parte de esa tradición se recupera este fin de semana en Murillo de Gállego y Biscarrués, con las XJornadas Río Gállego 2017, que se celebran los días 16, 17, 22 y 23 de abril y 6 de mayo. Las primeras actividades comienzan este fin de semana con la construcción de las navatas, que seguirá también el próximo, en Murillo de Gállego. Se trata de un trabajo singular ya que «todos los materiales que se utilizan son naturales», explica Lola Giménez, de la Coordinadora Biscarrués–Mallos de Riglos, que organiza estas actividades.

A principios de marzo comenzaron ya los trabajos para la preparación de los materiales. Durante estas semanas se han mantenido húmedas las ramas, que luego se han ido retorciendo a mano sobre sí mismas, hasta abrirles las vetas y reblandecerlas. La tarea todavía no ha acabado, aún hay que seguir trabajando manualmente «esas ramas originarias hasta lograr hacer con ellas cuerdas, las llamadas sargas o verdugos», explica Giménez. Con ellos, se construirán las navatas con doce troncos alineados, que también hay que trabajar y unir sólidamente, para que resistan la bajada por las bravas aguas del Gállego.

La pericia de los constructores debe ser todavía mayor si se quiere construir una navata de varios ‘trampos’, es decir, con más de un tramo de troncos alineados. Los hay que llegan a poner en el río navatas de hasta tres ‘trampos’.

Todos estos trabajos tradicionales podrán seguirse por el público en las playas de Murillo, durante el sábado y el domingo de este fin de semana y el siguiente, en los que estarán trabajando los equipos de navateros.

La bajada, el 23 de abril

El momento de la verdad llegará este año el proximo domingo 23 de abril, día de San Jorge, en que está prevista la bajada de las navatas por el río Gállego, en un recorrido que las llevará desde Murillo al puente de Santolaria.

Los tramos más complicados son los que se dan debajo del puente de Murillo, por la velocidad que coge la corriente al concentrarse por un canal estrecho de agua que se forma entre la cimentación del puente;el paso conocido como ‘la lavadora’ complicado por el trazado del río con curvas;y, ya casi al final, ‘el molinaz’ y el antiguo puente medieval conocido como ‘pontaz’. Son los lugares más atractivos para el público que, cada vez en mayor cantidad sigue estas jornadas, aunque la zona preferida suele ser la del puente de hierro de Santolaria, donde este año se ha fijado el final de la prueba.

Una charanga de música esperará a la llegada a los equipos que hayan completado con éxito el descenso. El descenso del Gállego desde Murillo se celebra desde el año 2003, cuando la iniciativa local quiso rescatar esta larga tradición de los navateros.

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