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8 cuestiones básicas para organizar tu primer viaje

Si quieres programar una escapada y no sabes por dónde empezar, puedes hacerlo por aquí.

Planifica tu viaje con tiempo para evitar imprevistos.
Planifica tu viaje con tiempo para evitar imprevistos.
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Cuando organizas un viaje debes tener en cuenta determinadas cuestiones que podrías pasar por alto la primera vez, como por ejemplo, si necesitarás un adaptador de enchufes para poder cargar el móvil, si se aceptan o no euros en el país al que viajas o que comer en la universidad puede salirte muy rentable.

Si tienes dudas sobre cómo organizar tu primer viaje aquí tienes 8 temas que deberías tener en cuenta en tu planificación.

1. Transporte

Dependiendo del transporte deberás tener en cuenta diversos factores. En general, el medio de transporte que requiere una mayor organización es el avión, porque han de tenerse en cuenta detalles como el tamaño del desodorante o si la compañía permite transportar determinados productos como queso o tijeras.

Si estás pensando en viajar con una compañía 'low cost' debes tener en cuenta que la mayoría vuelan a poblaciones cercanas al destino, pero allí deberás coger otro medio de transporte, generalmente un autobús, que tendrás que facturar y pagar aparte del vuelo.

Recuerda que la puerta de embarque cierra con antelación a la salida del vuelo y que muchas compañías recomiendan estar, al menos, dos horas antes del despegue, por lo que es recomendable que revises los horarios de autobuses y planifiques la salida con tiempo para llegar a todo y no perder el vuelo, sobre todo si lo haces desde un aeropuerto que no conoces del todo.

2. Alojamiento

Tanto si has elegido un hotel como si has optado por una compañía de alquiler de pisos para pasar las noches es recomendable contactar con el anfitrión para advertirle de la hora aproximada de llegada y guardar su número de teléfono por si te pierdes o necesitas algo durante tu estancia.

Aunque para llegar hasta el alojamiento puedes utilizar Google Maps o un gps, te recomendamos apagar los datos del móvil porque su consumo en el extranjero puede salirte muy caro. Entonces, ¿cómo encuentras el hotel? A la antigua usanza, desde luego. ¿Por qué no imprimes un mapa de la zona para asegurarte de que no puedes perderte?

3. Movilidad

No hace falta que te estudies los recorridos de las líneas de autobuses y metros de toda la ciudad, pero nunca está de más apuntarte el recorrido de los transportes que pueden llevarte al alojamiento y a la estación de trenes, buses o aeropuerto, en función del medio de transporte que vayas a utilizar para volver a casa.

Si crees que vas a necesitar un taxi para acercarte a alguno de esos sitios porque tu vuelo sale muy temprano o no te fías del tráfico, puedes llamar a preguntar cuánto tiempo aproximado podría costarte llegar hasta allí desde donde estés. A nadie le gusta perder el vuelo, ¡y mucho menos pagar el siguiente!

4. Comidas

Está bien tirar de embutido de la tierra hacerte un bocadillo diario con el pan que compres en la ciudad de destino pero a veces el clima hace que sentarse en un banco a comer no sea la mejor idea. ¿Por qué no pruebas a mirar los comedores de las universidades? Por ejemplo, los Crous de París. Allí siempre encontrarás un menú barato y consistente que podrás comer bajo techo.

5. Tiempo

Ni tú, ni “el hombre del tiempo” sois adivinos, pero nunca está de más mirar la temperatura que va a hacer, aunque pueda acabar sorprendiéndote una tormenta. No obstante, trata de meter en la maleta ropa que puedas adaptar: varias capas que puedas ponerte o quitarte si cambia la temperatura, mallas o leggins para ponerte debajo de los pantalones si hace frío, calzado cómodo, etc.

6. Actividades

Puede serte de mucha utilidad revisar horarios de los lugares que quieras visitar, así como confirmar si hay algún día en concreto a la semana en el que estén cerrados. Si te gustan los mercadillos explora por internet, seguro que allá donde vayas, al menos un día a la semana, puedes encontrar alguno con antigüedades, gastronomía o libros.

Si no tienes muy claro por dónde empezar quizás puedas contratar un pase turístico que incluya todas las visitas a los monumentos principales de la ciudad o contactar con alguien que ofrezca ‘freetours’, es decir, recorridos turísticos por la ciudad en los que quien pone el precio es el visitante, en función de su satisfacción con la ruta. Son muy recomendables si quieres conocer a fondo la ciudad y descubrir curiosidades, porque quienes los organizan son conscientes de que su beneficio depende de la calidad de su trabajo.

7. Maletas

Hay quien no puede marcharse sin su plancha para el pelo y también los hay que deciden irse con los mismos pantalones los tres días. Si eres de los que sufren por si les va a explotar la maleta quizá te sea útil saber cinco trucos infalibles para ahorrar espacio en tu maleta. Eso sí, piensa que todo lo que metas a la maleta luego tendrás que cargarlo durante el viaje.

8. Compañía

A veces un viaje es una excusa para pasar más tiempo con alguien y en otras ocasiones, visitar el destino elegido es el principal objetivo. Hay que tener en cuenta que tanto tú como que tus compañeros de viaje podéis tener intereses diferentes, distinto temperamento, unos prefieran cocinar, o tal vez limpiar, otros pueden ser más rápidos o más lentos que tú, que les cueste madrugar o que caminen a otro ritmo. Son detalles insignificantes que, fuera de casa y con los posibles nervios del viaje pueden acabar generando roces y discusiones innecesarias. Lo importante antes de partir es que todos los viajeros tengan claro el objetivo del viaje: disfrutar.

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