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Aragón

Tercer Milenio

Premio para la niña que soñaba con ser Marie Curie y curar el cáncer

La aragonesa Concepción Gimeno, investigadora del CSIC y la UZ, ha sido premiada como una de las 12 mejores químicas del mundo.

Concepción Gimeno, investigadora del CSIC y la Universidad de Zaragoza.
Concepción Gimeno, investigadora del CSIC y la Universidad de Zaragoza.

La niña Concepción Gimeno soñaba con ser Marie Curie. Ahora, a los 54 años, esta investigadora zaragozana acaba de ser elegida como una de las 12 mejores químicas del mundo. Este miércoles celebró el Día Internacional de la Mujer atendiendo llamadas de felicitación.

Concepción Gimeno es investigadora del Instituto de investigación de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (centro mixto de la Universidad de Zaragoza y el CSIC). Ha sido premiada con el reconocimiento 'Mujer Distinguida en Química' de la Unión de Química Pura y Aplicada, un organismo internacional formado por universidades, centros de investigación y empresas.

Cada dos años, esta asociación reconoce a 12 mujeres destacas en el ámbito de la Química. Concepción comparte premio con dos científicas americanas, dos chinas, una japonesa, una alemana, una rusa, una brasileña, una suiza, una portorriqueña y una australiana. La entrega de premios se llevará a cabo este verano en el Congreso mundial de Química en Sao Paulo.

"Desde pequeña me encantaba investigar, descubrir, inventar, hacer cosas nuevas que pudieran ayudar a otros", recuerda Concepción. En su familia no había otros químicos: su padre trabajaba en una fábrica y su madre en casa. Ella estudió Química en la Universidad de Zaragoza (UZ) y después siguió formándose en universidades de Reino Unido y Alemania. En 1989 volvió al campus de la plaza de San Francisco de Zaragoza.

Concepción Gimeno investiga, da clases y dirige tesis. Es experta en el estudio de nuevos compuestos a partir de metales nobles como el oro o la plata. De su laboratorio han salido nuevos materiales con propiedades ópticas muy especiales, como dispositivos LED. También está ensayando con compuestos de oro como agentes antitumorales, que sirven como transportadores de fármacos de modo selectivo hacia las células cancerígenas. "Me gustaría descubrir un compuesto que curase el cáncer sin efectos secundarios", asegura esta admiradora de Marie Curie.

"Marie Curie es un referente para cualquier científico, sea hombre o mujer. Fue la primera persona que recibió dos premios Nobel en distintas especialidades (Física y Química). Pero es una pena que cuando preguntamos por mujeres científicas sea prácticamente la única conocida", reflexiona Concepción, que reivindica la visibilización de la mujer en la ciencia.

Las mujeres y la ciencia

En el grado de Química de la Universidad de Zaragoza hay ahora más alumnas que alumnos: 322 mujeres y 290 hombres (datos de la UZ de noviembre de 2016). En las universidades españolas ya se doctoran tantas mujeres como hombres, según el informe 'Científicas en cifras', del Ministerio de Economía e Industria. Sin embargo, conforme avanza la carrera académica, disminuye la presencia femenina.

Recientemente se celebró el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia(11 de febrero), con el objetivo de dar visibilidad a las mujeres científicas y concienciar sobre los estereotipos. Concepción coincide en que queda mucho por hacer en este terreno.

"A partir del doctorado, muchas mujeres científicas no continúan su carrera profesional. Encuentran muchos obstáculos y eligen otras opciones. Es una lástima. Lo que ocurre en la ciencia es un reflejo de la sociedad. Hay que apoyar más a las mujeres. La discriminación positiva puede ayudar a paliar estas diferencias. Ahora, muchas se plantean la disyuntiva entre tener un puesto fijo y formar una familia", afirma Concepción, que no tiene hijos "por decisión personal". "No fue una renuncia por mi carrera profesional", señala.

Un día normal, esta química pasa su jornada en la Universidad, de 9.00 a 21.00. "La ciencia es un mundo complicado pero apasionante, muy vocacional. Trabajamos muchas horas", cuenta. Y cuando no está en el laboratorio, puede estar leyendo (ahora, a Dolores Redondo), en el cine o en un viaje (el último, a Groenlandia).

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