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Épila prepara ya la permuta que garantizará a Bon Àrea el 40% del suelo para su planta

El alcalde firma el convenio para acelerar el proyecto, que le compromete a asegurar un gran suministro de agua. Lambán afirma que la llegada del grupo catalán supondrá "un cambio formidable" para la agroalimentación.

Visita a los terrenos.
Épila prepara ya la permuta que garantizará a Bon Àrea el 40% del suelo para su planta
Aránzazu Navarro

El Ayuntamiento de Épila ya está trabajando en la permuta de hasta 60 hectáreas de suelo con la Corporación Alimentaria Guissona para garantizarle, de salida, el 40% del suelo que necesita para levantar su macrocomplejo logístico e industrial junto a la autovía de Madrid. Así lo aseguró ayer el alcalde, el socialista Jesús Bazán, antes de firmar su adhesión al convenio con la DGA y la compañía, por el que las instituciones se comprometen a acelerar los trámites y facilitar los servicios y los terrenos para que puedan empezar las obras a principios del próximo año.

Bazán recordó que el grupo catalán compró en 2008 una finca de 260 hectáreas en el municipio destinadas a su futura planta, pero finalmente la levantará en una franja rectangular de unas 140 hectáreas que linda con la autovía de Madrid y la carretera de acceso a Épila (la A-1305). En función de la delimitación, entre el 30% y el 40% es de titularidad municipal y el resto de la propiedad está muy atomizada, en su mayor parte en manos de vecinos de la localidad.

El Ayuntamiento permutará estos terrenos rústicos por los del grupo de Bon Àrea y el resto serán expropiados. De este proceso se encargará la DGA, que se ha comprometido a iniciar el proceso la próxima primavera y completarlo en cinco meses para evitar así "prácticas especulativas", como explicó el alcalde. El coste rondará el millón de euros, pero lo asumirá la Corporación Alimentaria Guissona por "el mismo justiprecio" que pague la Administración autonómica.

Esta tarea se compatibilizará con el resto de trámites administrativos, que las instituciones confían en recortar hasta en cuatro meses con la declaración del proyecto de interés autonómico y municipal.

El Ayuntamiento también solventará una de las principales preocupaciones del grupo alimentario, asegurarse el suministro de agua. Este punto es "vital" para el proceso industrial y Épila está en condiciones de garantizarlo: le cederá los derechos correspondientes a 180 hectáreas de regadío, equivalentes a 5,5 millones de metros cúbicos de agua. Bazán advirtió de la importancia de que terminen las obras del pantano de Mularroya "de un vez por todas" para garantizar el suministro por varias vías.

Respaldo oficial

El presidente aragonés, Javier Lambán, acudió a Épila encabezando una nutrida representación institucional y de dirigentes socialistas, que se juntaron con el consejero delegado de Bon Àrea, Ramón Alsina, y de su director de Nuevos Proyectos, Salvador Raich. Tras la firma, fueron a visitar los terrenos.

Lambán aseguró que este macrocomplejo logístico e industrial supondrá un cambio de la economía aragonesa, "formidable" en el caso de la agroalimentación. Por ello, instó a las cooperativas y agentes sociales a colaborar con las instituciones para aprovechar "al máximo" el impacto de esta implantación. "Hay que planificar para reduplicar los efectos. No se nos puede escapar ni una oportunidad", dijo.

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