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Aragón

El grupo alimentario de BonÀrea levantará un macrocomplejo en Épila y creará 4.000 empleos

Invertirá inicialmente 200 millones en un centro industrial y logístico desde el que lanzará su expansión nacional. Las instalaciones ocuparán más de 100 hectáreas junto al polígono el Sabinar, colindante con la autovía de Madrid.

Los terrenos escogidos se ubican junto al polígono de El Sabinar, a los pies de la autovía de Madrid.
Los terrenos escogidos se ubican junto al polígono de El Sabinar, a los pies de la autovía de Madrid.
A. Navarro

El primer grupo alimentario español por volumen de facturación, Guissona, levantará un macrocomplejo industrial y logístico en Épila que dará empleo directo a 4.000 personas cuando esté a pleno rendimiento en un plazo de diez años. El objetivo del gigante cárnico leridano, conocido por sus 433 tiendas BonÀrea, es centralizar en el municipio zaragozano la producción y la red de suministro necesaria para hacer realidad su ambicioso plan de expansión por el norte de España, Madrid y Levante.

Las negociaciones con el Ayuntamiento y con el Gobierno de Aragón comenzaron hace más de un año y este viernes está previsto que se firme finalmente el convenio de colaboración en el Pignatelli, tras haber intercambiado varios borradores y barajar varias ubicaciones. El presidente de Aragón, Javier Lambán, y el presidente del grupo Guissona, Jaume Alsina, sellarán el acuerdo. Fuentes oficiales de la DGA no quisieron confirmar la información.

Las instalaciones se levantarán a los pies de la autovía de Madrid y de la autonómica A-1305 que da acceso al municipio zaragozano. Para ello, el Ayuntamiento aportará de entrada los 600.000 metros cuadrados de la proyectada ampliación del polígono industrial El Sabinar, situados justo enfrente. No obstante, las necesidades de suelo transmitidas por el líder nacional del sector cárnico superan con creces las cien hectáreas. Para hacerse una idea, esta superficie es equiparable a un centenar de campos de fútbol.

La inversión inicial rondará los 200 millones de euros con la previsión de llegar a duplicarla cuando se complete el macrocomplejo. La financiación no es un problema para el grupo, participado por la Caja Rural de Guissona y cuya cifra de negocio alcanzó los 1.463 millones de euros en 2015, el último que ha publicado.

Su implantación es estratégica para Aragón. No solo por los empleos directos, sino por lo que supone de diversificación de la economía aragonesa y, sobre todo, por el revulsivo para un sector clave como es el de la agroalimentación. La Comunidad tiene muchas granjas porcinas, pero carece de un verdadero pulmón industrial que deje aquí el valor añadido que supone el proceso de transformación en el producto final que llega a las tiendas y supermercados.

Fuentes cercanas a la negociación explicaron que la implantación en Épila no es casual. El Grupo Alimentario Guissona posee una finca de 260 hectáreas de cereal en la localidad desde hace más de una década y dispone desde 2009 de las licencias necesarias para instalar explotaciones porcinas y avícolas de cebo.

La ubicación de la localidad y el emplazamiento de los terrenos, con acceso directo a la autovía de Madrid, han sido claves para decantar la inversión del grupo alimentario, decidido a abrir nuevos mercados. El de Madrid lo tendrá a tres horas por la A-2 y en el mismo tiempo, los de Valencia y el País Vasco. De hecho, los tiempos de conexión con la carretera y la autopista de Logroño –por la A-122, a la altura de Alagón– y con la autovía Mudéjar–en Muel, a través de la A-1101– se reducen a siete y quince minutos, respectivamente.

La apuesta del grupo alimentario Guissona por Aragón es decidida. En la actualidad cuenta con la citada finca de cereal de Épila, una fábrica de piensos en Bujaraloz y granjas en Sena, pero el salto previsto será exponencial. Para hacerse una idea, sus inversiones en 2015 ascendieron a 41,5 millones, un 10% de lo que prevé para su macrocomplejo industrial y logístico de Zaragoza. Y su plantilla la forman 4.198 personas, que se duplicará solo con su proyecto en Épila.

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