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Aragón

Tercer Milenio

Aragón lanza la segunda convocatoria en menos de un año para captar científicos

La Fundación Araid ofrece ocho plazas fijas en centros e institutos de investigación de referencia. Los candidatos tienen hasta el 28 de febrero para presentarse.

Imagen de archivo de un laboratorio.
Laboratorio.

El 2016 da sus últimos coletazos habiéndose convertido en uno de los mejores años para la ciencia aragonesa desde que se desató la crisis. No solo acaba de firmarse un pacto en la comunidad que incluye compromisos económicos y estratégicos para el sector, sino que el programa de captación de talento científico internacional, el Araid, se da por resucitado oficialmente.

A principios de año, la Fundación de la Agencia Aragón I+D (Araid) lanzó una convocatoria, la primera realmente bien dotada de la última época. Se sacaron ocho plazas a las que se presentaron unos 130 científicos de altura: todos debían acreditar ya experiencia internacional, publicaciones y capacidad de trabajo. La avalancha de candidatos fue enorme: nunca hasta la fecha se habían recibido tantos currículums a la vez para fijar a profesionales de este perfil en la comunidad.

En septiembre, se falló esa convocatoria y, ahora, antes de que termine el año, vuelve a reeditarse. El plazo de recepción de currículums está abierto hasta el 28 de febrero de 2017, aunque en esta ocasión, y para evitar que el proceso de selección se alargue tanto, se ha decidido cambiar algunos requisitos.

Esta vez, se admitirán hasta un máximo de tres solicitudes por entidad y/o centro de los organismos e institutos de investigación con los que Araid tiene suscrito un convenio de colaboración para la incorporación de ‘fichajes’. Si se supera el número máximo establecido, serán excluidas todas las solicitudes presentadas por esa entidad.Los perfiles más buscados

La nueva ‘caza de cerebros’ aragonesa busca, sobre todo, cubrir profesionales de los siguientes ámbitos: biomedicina y ciencias de la salud, ingeniería de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), ciencia y tecnologías agroalimentarias, desarrollo social y cultural, medioambiente y sostenibilidad, nanociencia y nanotecnología y desarrollo tecnológico basado en nuevos materiales y procesos. Potenciar las letras y las ciencias humanas sería uno de los retos, ya que están entre los perfiles menos captados en los últimos años.

Según se ha publicado en las bases del concurso, se considerará deseable que los candidatos reúnan seis o más años de experiencia postdoctoral, que cuenten con al menos dos años en centros de reconocido prestigio internacional y que no formen parte del personal adscrito al centro que solicita la plaza.

Se espera que la convocatoria esté resuelta antes del 30 de junio (la última resolución se demoró seis meses por la enorme recepción de currículums) y que los candidatos seleccionados puedan incorporarse a partir de esa fecha hasta un plazo máximo de un año, ya que algunos vendrán del extranjero.

El Gobierno de Aragón creó este programa en 2006 (la primera convocatoria se lanzó en 2007) con el objetivo de que fuese anual y se hiciesen 75 contratos estables en diez años.

Sin embargo, hace un lustro que no se convocaba como tal, y la opción que se encontró después del drástico recorte del presupuesto de 2011 fue hacerlo mediante una convocatoria europea (Cofund) que ofrecía contratos temporales por dos años y financiados a medias con los institutos. Esto fue el inicio de la precariedad de un sistema brillante. De hecho, algunos centros de prestigio decidieron descolgarse de las convocatorias y no participar con esas condiciones.

Recurriendo al Cofund, las convocatorias de 2013 y 2014 fueron cada vez más descafeinadas y surgieron más dificultades para encontrar candidatos: llegaron a sacarse contratos por quince meses. Haciendo balance, de ese objetivo de 75 contratos indefinidos, se han logrado 37 -contando la convocatoria resuelta en septiembre- a los que ahora habrá que sumar estos 8. Algunos de ellos seguirán líneas científicas abiertas pero se espera que la mayoría avancen en otras en las que Aragón está un poco floja o quiere impulsar.

El Departamento de Investigación de la DGA ha decidido relanzar esta apuesta en 2016 destinando al Araid 1,7 millones de euros, que son 500.000 más que en 2015. Los contratos de la nueva convocatoria se harán a cargo del presupuesto del año que viene.

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