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Heraldo Joven

¿Con qué remedio se va cada mancha?

Se terminaron los lamparones de café, salsa o pintura, las marcas del sudor o las rayas de bolígrafo sobre la ropa.

Ni una mancha más podrá resistirse.
Ni una mancha más podrá resistirse.

Cómo duele cuando una mancha de tomate frito impacta contra la que fue la blusa favorita. O cuando un mal gesto hace que la punta del bolígrafo surque el pantalón. O un roce con nadie sabe qué que parece haber dejado una marca en el abrigo para siempre.

Pero se acabó la impotencia ante manchas inoportunas. No más lamparones en la ropa, ni cercos, ni rayas, ni marcas. Si la mancha no es reciente y no puede aplicársele el socorrido método de la espuma de afeitar, existen otras soluciones de manual de abuela que salvarán las salpicaduras más difíciles.

Por ejemplo, para salvar ese abrigo, simplemente se ha de frotar con un poco de amoniaco y sal, con cuidado siempre de no excederse con las cantidades para no provocar otro desastre.

En esta lista se recogen doce remedios caseros para doce manchas que parecen imperturbables, pero que, en realidad, no lo son. ¿Te animas a probarlos?

 

Otros remedios caseros para solucionar problemas cotidianos 

Devolverle el brillo a un traje es pan comido: basta con empaparlo con vinagre caliente y frotar fuerte. También pueden salvarse los cuellos de las camisas pintándolos con champú antes de lavarlos como se hace habitualmente. Para combatir manchas de resina lo mejor es frotar el tejido con una mezcla de alcohol y bercina a partes iguales y, en el caso de enfrentarse a una mancha de yodo, esta se debe humedecer con amoniaco y luego aclararse con agua bien fría.

La más terrible de las manchas, la de mora, dicen que con otra verde se quita. No se pierde nada por probar, si hay algo que todo el mundo sabe que, el que no arriesga, no gana.

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