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Aragón

"Soy la orgullosa mamá de un pequeño guerrero llamado Lucas"

Susana dio a luz en marzo a un bebé prematuro extremo, nacido en su vigesimoctava semana de gestación. Este es un proceso "doloroso, pero con un final muy gratificante".

Susana Martínez y su hijo Lucas ríen en la plaza de España, en Zaragoza
"Soy la orgullosa mamá de un pequeño guerrero llamado Lucas"
Oliver Duch

Susana Martínez, zaragozana de 40 años, llevaba más de un año en busca de quedarse embarazada. "Había sufrido dos abortos, pero seguía repleta de ilusión por tener un hijo", dice. Tras varios intentos, el médico le confirmó la buena noticia. "Me dijo que lo había conseguido, y de qué manera, ¡iba a tener mellizos!", recuerda. Pero en la vigesimosegunda semana de gestación, la felicidad dio paso a la preocupación y al estrés.

Tras realizarle una ecografía para ver a los bebés, el médico le comunicó que el corazón de Martín no latía. "Uno de mis hijos había fallecido", comenta, al tiempo que recuerda haber sufrido "un shock tremendo; un disgusto inexplicable, ya que también existía el riesgo de que el parto de Lucas, el otro bebé, se produjera antes".

Finalmente, Lucas nació en la vigesimoctava semana, el 28 de marzo, con un peso de 1,160 gramos. "Para mí fue un milagro; la lotería me tocó con él", asegura. Ese mismo día, el bebé fue ingresado en la unidad de Cuidados Intensivos neonatal, donde pasó más de un mes y medio. Martínez explica que se trata de una etapa "muy dolorosa" que la madre afronta después de varios meses de agonía. "En el momento en el que sales por la puerta de la sala donde está tu hijo, ya no sabes si está vivo", advierte, con voz temblorosa. Pero una vez pasado ese período, explica, "superas el peor trago y solo tienes que preocuparte por que su recuperación sea total". Desde hace seis meses, lleva a Lucas cuatro días a la semana al Clínico para asistir a sesiones de rehabilitación, en las que el bebé "ha experimentado muchísima mejoría". Está convencida de que su "pequeño luchador" no tardará en convertirse en un "hombretón" fuerte y sano que le robará más de una sonrisa diaria. "No puedo estar más feliz", asegura. "Soy la orgullosa mamá de un guerrero llamado Lucas y de una hermosa mariposa llamada Martín", concluye.

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