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Aragón

Violeta Barba: "Podemos está legitimado para presidir las Cortes de Aragón"

Violeta Barba (Zaragoza, 1987) preside las Cortes de Aragón desde el 15 de septiembre. Es abogada laboralista y responsable del área de Justicia de Podemos-Aragón.

La presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba.
La presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba.
Oliver Duch

Usted llega a las Cortes tras casi año y medio después de iniciar la legislatura cuando pudo ocupar la presidencia desde el principio. ¿Por qué?

Por la situación que genera el PSOE. No es una cuestión de cambio de voluntad, es de contexto. El presidente socialista Antonio Cosculluela decide dimitir y eso nos obliga a replantearnos la situación. Entendemos que como Podemos estamos en una posición legítima para ello.

¿Qué papel puede jugar usted desde la presidencia para intentar evitar la actual fractura de la izquierda en Aragón?

El Parlamento es el lugar del dialogo por excelencia. Como presidenta de las Cortes trabajaré para potenciar ese diálogo. Pero la voluntad política emana de los grupos y son los que deciden.

Precisamente por eso, ¿es coherente llegar a un acuerdo el 13 de septiembre con PSOE, CHA e IU para que Podemos ocupe la presidencia y luego romper?

Por parte de Podemos y de IU es coherente, porque no somos los que nos hemos movido del sitio tras suscribir ese pacto. Es el PSOE-Aragón el que se mueve tanto de su posición que a finales de octubre defiende en el comité federal cambiar el rechazo a Rajoy por la abstención.

Los socialistas afirman que si Podemos hubiera querido habría un gobierno alternativo.

No estoy de acuerdo. No se trata solo de que Rajoy o Sánchez sean presidentes o no, se trata de qué tipo de política se van a aplicar para el bienestar de los españoles y de los aragoneses. Y eso no era posible con el pacto que firmó el PSOE con C’s.

Con esa definición, ¿por qué en Aragón, donde la izquierda suma mayoría absoluta, hay tanta confrontación con el PSOE?

No se trata de confrontar con el PSOE sin matices. Es con un tipo de políticas concretas que permite un gobierno, el que sea, que no repercuten en el bienestar de los aragoneses o de los españoles. Cuando esto sucede hay que confrontar, por supuesto.

Pero no diferencia entre Aragón y Madrid, como sí ha hecho Podemos en Valencia.¿Por qué?

Porque aquí no estamos en el gobierno, somos oposición. Y porque vemos cómo el PSOE aragonés busca en muchas ocasiones el voto de Podemos para poner en marcha en realidad políticas que se parecen sospechosamente a las del PP. Lo hemos visto con los presupuestos de 2016.

Si es tan claro, ¿por qué consultan a las bases la relación con el Gobierno PSOE-CHA?

Porque una cosa es mi opinión personal y otra la política que se sigue en el partido, que es conocer la opinión de las bases. Y en este momento, cuando ha habido un cambio de situación, lo normal en Podemos-Aragón es que decidan las bases.

¿Usted cree que los inscritos en Podemos tienen los suficientes datos y documentación como para poder pronunciarse?

Yo creo que el proceso va a contar con los suficientes elementos como para permitir que los inscritos en Podemos puedan votar con conocimiento de causa.

¿Por qué Podemos no quiso incluir a ZEC y al Ayuntamiento en el pacto del 13 de septiembre?

Era un acuerdo entre grupos parlamentarios y circunscrito a Aragón. Zaragoza en Común (ZEC) es un ente autónomo del que forman parte muchas organizaciones y por lo tanto entendimos que en este pacto en concreto había que concretarlo en el arco parlamentario. Eso no quiere decir que no entendamos que lo mismo que se pedía para las Cortes se trasladara al Ayuntamiento. Esa misma responsabilidad que Lambán nos pide, la tiene que aplicar en el Ayuntamiento.

¿Es usted partidaria de un acuerdo global de la izquierda en la Comunidad?

No lo llamaría acuerdo global. Soy partidaria de la coherencia.

¿Está usted a favor de que no se rompan los cauces de diálogo?

Estoy a favor de trabajar siempre que sea posible por políticas progresistas. Lo que tengo tan claro es que sea posible lograrlo con el viraje del PSOE. En caso de que se pudiera habría que seguir esa senda.

¿Usted cree que sin presupuestos para 2017 se podrán impulsar las políticas sociales que tanto reivindica Podemos?

Lo ideal es que hubiera unos presupuestos progresistas que permitieran esa inversión social y pública en las cuestiones que verdaderamente necesita nuestra sociedad. El problema está en que ya hemos visto en qué se han quedado los presupuestos de 2016, que en principio apoyamos, pero que luego nos encontramos con que casi todas nuestras enmiendas han sido modificadas o simplemente se han ignorado.

¿Las obligaciones de Pablo Echenique como número tres del partido condicionan las decisiones de Podemos en las Cortes de Aragón?

El grupo parlamentario de Podemos funciona de forma engrasada. Hemos sido capaces de presentar proposiciones de ley e iniciativas importantes y de calado. El papel que realiza la portavoz del grupo, Maru Díaz, es indispensable y eficaz. Ella es la responsable y para nada influye en el buen funcionamiento del grupo que Pablo sea el responsable de Organización a nivel nacional.

¿Usted comparte la tesis de que al sumar la izquierda mayoría en Aragón, la política no debe estar condicionada por la nacional?

Esta tesis estaría bien si verdaderamente el PSOE se creyera lo de las políticas progresistas. Lo mismo que Lambán reclama en Aragón se podía haber hecho a nivel estatal. Podía haber sido lo suficientemente valiente para explorar esa vía. El mismo Sánchez reconocía el otro día que hubo un obstáculo para poner en marcha esa vía, no una imposibilidad.

¿Cree que era viable un pacto PSOE, Podemos y los independentistas catalanes y vascos?

Por supuesto que sí. Nos unen más cosas que las que nos separan. Es evidente que nos divide la cuestión nacional, porque Podemos no está por la separación aunque defendamos los referendos. No queremos que Cataluña y el País Vasco se vayan del conjunto nacional, dado que es mejor y más eficaz hacer políticas progresistas unidos. Es decir, nos unen las políticas económicas y sociales. Al final se buscó la excusa para no poner en marcha ese gobierno alterativo de izquierda que era perfectamente factible.

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