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Aragón

Cultura: tiempo de cambios para hacerse valer y reinventarse

El sector sufre unas condiciones de trabajo difíciles y solo crece la afluencia al cine.

La cultura en Zaragoza sigue arrastrando las consecuencias de la crisis económica. Los números dicen que la situación de las industrias culturales es todavía mala, peor incluso que en el conjunto de España, con la excepción de la afluencia a las salas de cine.

Las partidas presupuestarias ordinarias que las administraciones le dedican han crecido ligeramente, pero se trata de un espejismo. Están lejos de las que se manejaban antes de 2008. Los creadores veteranos han sobrevivido gracias a unas estructuras asentadas que mantienen trabajando en pequeña escala y para un público muy fragmentado. Los recién llegados están acostumbrados a subsistir en el ámbito independiente. La capital aragonesa acusa los efectos de apuestas recientes tanto para bien como para mal. Las exposiciones que propone el Caixaforum atraen a miles de ciudadanos y el nuevo Museo Goya Colección Ibercaja, potenciando el discurso en torno al genio de Fuendetodos, atrae a más visitantes. Mientras, el renovado Pablo Serrano lleva un lustro funcionando sin fondos ni ambición suficientes. Un signo de modernidad como Etopia, el Centro de Arte y Tecnología, continúa en las antípodas del vecino de a pie. Una bicentenaria infraestructura, el Teatro Principal, pide una modernización. Hay proyectos que echan a andar y el tiempo dirá si cuajan o no: la Aragón Film Commission con sede en Zaragoza, aunque sin una dotación presupuestaria propia; la futura Compañía Aragonesa de Danza y el relanzamiento del Centro de Danza del Ayuntamiento en el antiguo cuartel Palafox.Análisis dafo

Debilidades: La cultura no se valora como algo necesario y falta apoyo de las entidades públicas y privadas. El sector está muy atomizado.

Amenazas: Falta una política cultural clara a medio y largo plazo por parte de las instituciones.

Fortalezas: Hay capacidad creativa y talento local de sobra, además de industrias asentadas que han sobrevivido a la crisis demostrando una gran capacidad de adaptación.

Oportunidades: Figuras como Goya, Luis Buñuel y Santiago Ramón y Cajal (la cultura científica también existe) pueden potenciarse aún más.Los expertos opinan

Amparo Martínez, profesora De Historia del Cine de la Universidad de Zaragoza: "La mayor amenaza es resignarnos a ser subsidiarios de las grandes ciudades para la producción cultural. La cultura tiene que cuidarse como la salud, personal e institucionalmente".

María López-Insausti, gerente de Teatro del Temple y presidenta de ARES, Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Aragón: "Hay buenas intenciones de las administraciones para la cultura, pero debido a la situación económica el sector sigue sin recibir el apoyo necesario".

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