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Aragón

Sallent de Gállego recupera el proyecto para levantar 560 viviendas junto a Formigal

Tras parar la obra en 2011 por problemas geotécnicos, concentra la edificación en la zona de menor riesgo. El plan parcial prevé un beneficio de 5 millones, pero la deuda que tiene la sociedad municipal es de 9.

Gráfico del proyecto de viviendas.
Gráfico del proyecto de viviendas.
Heraldo

El Ayuntamiento de Sallent de Gállego ha rescatado su controvertido proyecto para levantar 560 viviendas de precio libre en el Estacho-Lanuza, cuyas obras de urbanización tuvo que paralizar hace cinco años por los problemas geotécnicos. Ahora, para salvar la mayor operación inmobiliaria del Pirineo aragonés, se concentrará la edificación en la zona de menor riesgo, justo al sur de la urbanización de Formigal. Eso sí, como ya no caben todos los desarrollos previstos en su momento al reducirse a un tercio la superficie urbanizable, el equipo municipal del PP ha renunciado a la práctica totalidad de las 1.700 plazas hoteleras previstas.

El nuevo plan parcial y la consiguiente modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se aprobó el pasado julio con el apoyo de todos los ediles de Sallent, salvo la abstención de la nacionalista Marta Carrés ante las dudas que expresó sobre la estabilidad de los suelos del Estacho. El alcalde, Jesús Gericó, lo niega de forma categórica y esgrime el último informe geotécnico de la empresa Ensaya, de noviembre de 2015, que concluye que la banda de suelo escogida "no presenta movimientos significativos" y reúne unas condiciones de estabilidad "suficientes".

El objetivo que persigue el Ayuntamiento con la urbanización y venta del Estacho es la generación de plusvalías con las que paliar la abultada deuda de la sociedad municipal Sallent 2025, que ronda los nueve millones de euros y a la que las arcas municipales no pueden hacer frente con sus recursos ordinarios. El problema reside en que el estudio de viabilidad económica estima que se podrían obtener unos beneficios en torno a cinco millones de euros por la venta de las parcelas, una vez descontados los costes de urbanización, y por los impuestos y licencias que deberán pagar las promotoras para edificar.

El alcalde prevé más plusvalías

El alcalde subraya que los cálculos incluidos en el estudio económico son conservadores, hasta el punto de mostrarse convencido de que con las plusvalías se cubrirá con creces toda la deuda de Sallent 2025. Gericó señaló que como el desarrollo está previsto junto a Formigal, los costes de urbanización serán ahora reducidos respecto al diseño original, en el que había muchos más viarios al tener que actuar en un trozo completo de ladera. "Se obtendrán muchas más plusvalías que la deuda de Sallent 2025", sentencia.

El despacho de arquitectura Ingennus se ha encargado de diseñar la operación urbanística, logrando salvar 560 de los 600 pisos que estaban previstos inicialmente. Para ganar tiempo, y con ello mayor rapidez en la obtención de recursos, se ha desgajado del plan parcial del Estacho una pastilla de suelo urbano de 11.100 metros cuadrados pegada a Formigaly que estaba destinada a aparcamiento de autobuses y autocaravanas. Allí se construirían las primeras 66 viviendas, a las que luego seguirían las restantes 494, repartidas en las seis futuras parcelas del Estacho, en una banda de 137.805 metros cuadrados comprendida entre la carretera que comunica con Sallent y la autonómica A-136 hasta el extremo este de la delimitación actual de la urbanización de Formigal.

En el plan parcial también se han incluido 4.000 m2 de usos hoteleros (en el original se preveían 52.866 m2) y otros 5.900 m2 comerciales (frente a los 7.600 m2 originales). Este desarrollo se ha incluido en el pastilla central del Estacho, combinado con los pisos y huyendo de las parcelas exclusivas que, según la memoria del plan, "no se ajustan a la demanda actual ni contribuyen a la configuración de espacios urbanos amables e integrados". La urbanización se completa con cinco hectáreas de zona verde y otras dos destinadas a espacios libres de uso público y equipamiento.

El calendario

El tiempo corre en contra de las arcas municipales, puesto que la renegociación de las deudas de Sallent 2025 para salvar la quiebra obliga a pagar el próximo año. El plan parcial se acaba de aprobar inicialmente y aún se deben analizar las alegaciones presentadas antes de lograr el visto bueno definitivo a fin de año. Con el cronograma oficial, el proyecto de reparcelación debería estar en primavera y el de urbanización, a finales de verano. De este modo, las obras podrían comenzar en otoño de 2017 y acabar un año después.

No obstante, la comercialización está prevista para la primavera del año que viene y se alargaría hasta finales de 2019. La posterior edificación dependerá de los compradores de los terrenos, aunque en el estudio de sostenibilidad económica se apunta a que comenzarían a principios de 2019 y se acometerían por fases para acabar en el otoño de 2022.

El alcalde de Sallent no aclara cómo financiará la endeudada sociedad pública los 5,1 millones en los que se ha valorado el coste de urbanización, pero le restó importancia ante la cantidad de "gente ya interesada" en comprar suelo.

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