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Aragón

Discurso íntegro de la presidenta editora de HERALDO, Pilar de Yarza

"En HENNEO están, como han estado hasta ahora, nuestros valores. Esa fidelidad a los principios y el compromiso con la sociedad".

Pilar de Yarza, presidenta editora de HERALDO, durante su intervención en la gala de entrega de premios HERALDO en su edición de 2016.
Discurso íntegro de la presidenta editora de HERALDO, Pilar de Yarza
Oliver Duch

Excelentísimo presidente del Gobierno de Aragón, Excelentísima vicepresidenta del Gobierno de España, Excelentísimas autoridades, señoras, señores, amigos: buenas noches.

Me alegra -como dice uno de nuestros premiados de esta noche- verlos aquí. Celebrando el cumpleaños de HERALDO DE ARAGON, que nació un 20 de septiembre de 1895. Son 121 años. Y un espíritu muy joven, lleno de ilusión y de proyectos de todo el grupo. Una decidida vocación empresarial ha convertido a esa cabecera en un grupo nacional de referencia. Con divisiones en medios, audiovisual, industrial y tecnológica.

La innovación está en los genes de esta empresa desde su nacimiento. HERALDO nació ya moderno. Como un periódico al servicio de los lectores. Tuvimos la primera rotativa de Aragón. Y estrenamos la primera Linotype. Ahora, uno de los medios del grupo, ‘20 Minutos’, es el diario ‘online’ en castellano con más tráfico a nivel mundial. Por citar alguno de los hitos a los que después me referiré.

Sin duda, estar muy cerca de la sociedad, apoyando a quienes luchan por mejorarla, a quienes destacan por poner pasión y compromiso en lo que hacen, es la gran seña de identidad de este grupo. Y es la razón de los premios que entregamos esta noche, en su decimotercera edición. A los tradicionales de cada año, hemos unido esta vez, como han visto, uno muy especial.

El premio especial del jurado a título póstumo a Víctor Barrio, el torero honesto y valiente que dejó su vida en el ruedo en Teruel cuando había conseguido el triunfo por el que tanto luchó, y que tanto merecía. En esta Casa queremos rendirle un sentido y merecido homenaje. Defender su dignidad frente a insidias sin sentido. Y defender la libertad frente a quienes utilizan la defensa de los animales como triste excusa para cercenarla.

Querida Raquel: Víctor ha dejado una huella imborrable por su talla personal, su categoría profesional, su arte, y por la entrega a su gran vocación, la tauromaquia. Ortega y Gasset dijo que "la historia del toreo está ligada a la de España, tanto que, sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda". Víctor era de la estirpe de los grandes. Y nos sentimos muy orgullosos de tenerlo entre nuestros Premios Heraldo.

Enhorabuena a Carlos Herrera y a Luis Oro. Carlos, me alegra, nos alegra especialmente que estés hoy aquí… ¡Aunque no sé si son horas para ti! Es un placer entregarte el premio de periodismo Antonio Mompeón Motos.

No voy a repetir tu brillante trayectoria. Tu oficio te ha valido el éxito en las mañanas de la radio, ahora en las ondas de COPE, y también el aprecio de millones de fieles lectores de tus columnas y de tus libros. Lo que quiero destacar hoy aquí (además de pasiones que tenemos en común, como los toros o la Semana Santa de Sevilla) son algunas cosas tan serias como tu compromiso, tu amor por España y tu sentido del humor.

Ese humor inteligente es uno de tus grandes rasgos distintivos. No deforma la realidad, al contrario, ayuda a calibrarla mejor. El periodismo español ha dado, y sigue dando, firmas y voces deslumbrantes en el género.

Y hace falta, mucha falta para serenar la sociedad española. Para abordar problemas muy serios con ánimo y fortaleza. Para digerir el trago amargo que nos ofrece la situación actual.

Sabemos ya que más información no es, por si sola, mejor información. Hacen falta comunicadores que separen lo importante de lo accesorio, que desbrocen el laberinto de la actualidad. Y que lo hagan con responsabilidad y con libertad a un tiempo. Gracias por hacerlo todos los días, con una faena llena de maestría.

Mi felicitación también a Rafael Pérez del Puerto, y a todos los que formáis el estupendo equipo de la cadena Cope. La condición de competidores vuestros, al pertenecer HERALDO al accionariado de Radio Zaragoza-Cadena Ser, nos permite sin embargo reconocer la excelente labor que tanto a nivel nacional, como en la delegación territorial Aragón con Ángel Herrero al frente, estáis llevando a cabo.

Mi enhorabuena, querido Luis, himalayista en la vida y en la ciencia, conquistador de cumbres mundialmente reconocidas en la investigación química. Gracias porque nos recuerdas de qué somos capaces los aragoneses con tesón. Con inteligencia. Con una manera de hacer las cosas que es aragonesa porque es universal.

Dicen que todo es química. Tú sabes mejor que nadie la importancia de dar con la fórmula adecuada. El trabajo que conlleva. Y las satisfacciones que da. Como los grandes científicos, has situado el conocimiento, la excelencia universitaria, la instrucción en la base del progreso y el desarrollo. Lo dijo nuestro gran Santiago Ramón y Cajal en la frase que les voy a leer:

"Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro. Salvando para la prosperidad todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia".

Son dos intensas obsesiones de HERALDO. Poder cultivar los yermos de nuestra tierra: con obras hidráulicas, con carreteras en condiciones, con buenas comunicaciones con Francia. Con el Canfranc, ahora que los vecinos de Aquitania han acercado el tren muy cerca de la frontera y pueden los dos gobiernos, el aquitano y el aragonés, trabajar juntos.

Y también con la lucha por la vuelta del patrimonio retenido en Cataluña. Mantener viva esta causa sin duda contribuye a los avances logrados en los tribunales de Justicia para que retornen las obras de arte de Sijena. Animando y respaldando al presidente Javier Lambán a que siga, desde la firmeza, en esa acertada línea de defensa de los legítimos intereses de Aragón.

Habrá tiempo, cuando se devuelvan todos los bienes, parroquiales y de Sijena, y se deje de tergiversar la historia, a tender la mano y acercar posturas.

Cultivar los cerebros es la segunda invitación de Ramón y Cajal. Luis Oro y muchos otros investigadores han situado a la Universidad de Zaragoza y a la facultad de Ciencias en un lugar muy destacado. Desde Aragón, y abiertos al mundo.

Muchos aragoneses trabajan por la excelencia cada día, en su ámbito. Tenemos grandes personalidades, genios en lo suyo. Y también sabemos unirnos y multiplicar. Es una manera muy aragonesa de hacer las cosas. Que hace, por dar unas pinceladas, que Figueruelas sea la planta más productiva de General Motors. Que nuestra comunidad sea la segunda preferida de España para trabajar, según una reciente encuesta…

Eso habla bien, sobre todo, de los aragoneses; de los que HERALDO es ponderada expresión desde hace doce décadas. Que Ibercaja, que celebra este año su 140 aniversario, ocupe un destacado lugar en el mapa bancario español. Que haya un tejido de potentes empresas familiares líderes en sus respectivos sectores y con proyección internacional.

El Consejo Empresarial de Aragón, que ha galardonado recientemente a César Alierta, aragonés y universal a un tiempo, es exponente de este espíritu. Sus miembros, muchos de ellos hoy presentes en este acto, son el gran motor económico de Aragón. Necesitan y merecen, saben que aprovecho especialmente este acto para decirlo, un clima de apoyo, de estímulo. Porque buscan crear empleo, generar riqueza y bienestar. Para ello es fundamental la estabilidad política. Son necesarios los acuerdos cuya ausencia mantiene a España en una lesiva incertidumbre durante un periodo ya insoportable.

España y los españoles necesitamos hombres y mujeres de Estado, como la vicepresidenta del Gobierno que hoy nos acompaña y a la que agradezco especialmente su presencia, que encarnen una serie de valores que devuelvan a los ciudadanos la fe en la política. Como los que daba Don Quijote al bueno de Sancho durante su estancia en tierras aragonesas.

El sentido de Estado hubiera hecho que esta noche estuviéramos aquí teniendo ya nuevo Gobierno. Un nuevo Gobierno que por supuesto no tendría fácil solucionar los grandes problemas de España. Pero tendría el mandato y los instrumentos para ponerse a ello.

Los ciudadanos han cumplido su deber acudiendo a las urnas por dos veces ya en menos de un año. Es sonrojante e inaudito que algunos de sus representantes no cumplan su parte. Por eso quiero creer que hay tiempo todavía para la cordura y la altura de miras. Para que se imponga el patriotismo sensato y generoso que hace que las sociedades y las personas progresen. HERALDO, como saben ustedes, está comprometido con la defensa de estos valores. Con el progreso de Aragón y con el de la sociedad española.

Nuestra independencia, como nos gusta decir, no es sinónimo de neutralidad. No somos neutrales en nuestro compromiso en defensa de la Constitución. Ni de nuestra monarquía parlamentaria, magníficamente representada por sus majestades los reyes, don Felipe y doña Letizia. Ni de las víctimas del terrorismo como referente moral de nuestra sociedad. Ni del derecho de los ciudadanos a unos servicios públicos de calidad, y de un trabajo digno. Y por encima de ello, como rezaba el primer ejemplar del periódico hace más de 120 años, desde su cuna aragonesa, HERALDO no es neutral en su compromiso con la unidad de España, nuestro país, del que nos sentimos profundamente orgullosos. Un país diverso y plural, pero solidario entre sus gentes.

El ‘brexit’ ha demostrado qué rápido se desanudan lazos que cuesta mucho construir. Y los estragos que supone. Por eso es inevitable pensar en quienes, de modo tan irresponsable, alientan la fractura de España. En Aragón, tierra de Fernando el Católico, el rey que creó España y entendió la importancia de Europa, tenemos muy claro que la unidad significa fortaleza, y también cohesión. Bajo nuestra bandera, como tuve oportunidad de recordar hace unos meses en la entrega de la enseña nacional a la Policía Nacional, cabemos todos. Sin distinción de colores políticos y de creencias.

En HERALDO está escrita la superación de etapas muy difíciles de la sociedad, con trabajo, tesón y unidad. Y esta es nuestra actitud. Si se oscurece el horizonte, más necesaria se hace la esperanza. La ilusión, la pasión y el compromiso. Es lo que ha hecho la quinta generación, Paloma, Fernando e Íñigo, y por lo que su padre y yo nos sentimos tan orgullosos de ellos.

Junto a un equipo directivo de primer nivel y un grupo humano sobresaliente, en los años de la peor crisis económica que se conocen y que han castigado especialmente al sector de los medios, hemos multiplicado por cuatro nuestra plantilla, alcanzando la cifra de 1.300 empleados en las divisiones en medios, industrial, tecnología y audiovisual. Un grupo que quiere ser líder por su carácter innovador y por generar valor, siempre desde la fidelidad a nuestros principios y a la sociedad a la que servimos. Estos valores cohesionan empresas muy diferentes, unidas por la generación de contenidos y servicios, y fundadas en un código ético de conducta.

Esta noche del 121 aniversario hemos querido presentar el nuevo nombre para el que ha sido hasta ahora el Grupo HERALDO. Ha sido muy pensado, y creo que muy bien resuelto, para expresar la diversidad y la cohesión del grupo. Para dejar muy claras sus raíces y también su apuesta por el futuro. Para que sea reconocible e identificable.

Es un nuevo nombre -HENNEO- y son los mismos objetivos. Con él queremos definir nuestro espíritu. Al frente estará mi sobrino Fernando, recientemente elegido presidente de los editores europeos, que ha liderado, con una gran visión y con el apoyo de sus hermanos, la transformación del Grupo en estos últimos años.

En HENNEO están, como han estado hasta ahora, nuestros valores. Esa fidelidad a los principios y el compromiso con la sociedad. Ellos nos impulsan para seguir celebrando con ustedes los logros de HERALDO y de HENNEO, de Aragón y de una España comprometida con Europa y con los desafíos globales.

Muchas gracias.

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