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El PSOE ya no exige la presidencia de las Cortes y la cedería a Podemos a cambio de estabilidad

Los grupos de izquierda fracasan en su primer intento para acordar el relevo de Cosculluela.

Los portavoces de los grupos de izquierda, ayer, antes de comenzar la reunión.
Los portavoces de los grupos de izquierda, ayer, antes de comenzar la reunión.
Oliver Duch

El PSOE ya no exige mantener la presidencia de las Cortes de Aragón y estaría dispuesto a cederla a Podemos en el marco de un acuerdo que incluyera los presupuestos, las leyes sociales o incluso la estabilidad política de la DGA y de otras instituciones. Y frente a esta posición, Podemos se resiste a un pacto global, pero empieza a asumir que no podrá obtener el puesto gratis: si lo quiere, tendrá al menos que empezar a negociar y hacer alguna concesión.

Estas fueron las principales conclusiones de la reunión mantenida entre las cuatro fuerzas de izquierdas para resolver la crisis institucional que abrió el socialista Antonio Cosculluela al anunciar en julio que iba a renunciar a la presidencia de las Cortes. PSOE, Podemos, CHA e IU fracasaron en su intento de acordar ayer el relevo, pero sí decidieron seguir conversando no solo de un nuevo reparto de la Mesa, sino también de la estabilidad política de Aragón. Podemos se resistió a mezclar los dos asuntos, pero al final tuvo que transigir para mantenerse en la negociación, que continuará el jueves.

En la línea de la disposición a hablar "de todo" manifestada por el presidente, Javier Lambán, el portavoz socialista, Javier Sada, pidió dar "un paso más" y afirmó que el objetivo de la izquierda debe ser "garantizar e intentar dar estabilidad". A su juicio, quien ostente la presidencia de las Cortes es "secundario".

"Es fundamental que se aborden todas las cuestiones. Lo importante no es que un presidente sea de un grupo o de otro", declaró Sada, que hasta ahora se había mostrado inflexible en su negativa a que otra formación asumiera el cargo. "Todos renunciamos a las posiciones de cada partido y garantizamos que sea este foro quien decida los nombres para la Mesa, que son lo de menos", dijo Sada, que insistió en que no contempla que no haya acuerdo entre los cuatro partidos.

Con su decisión, el PSOE hace de la necesidad virtud y ante la posibilidad de perder la presidencia de las Cortes trata de arrancar a Podemos un pacto de estabilidad, un premio mucho mayor que un mero cargo institucional. El PSOE contó con CHA, su socio en el Gobierno, y con IU, como aliados, que insistieron que el nombre del futuro presidente de las Cortes debe salir del consenso de la izquierda.

Los tres partidos hablaron de "institucionalizar" un espacio de encuentro político para "garantizar la estabilidad de Aragón", no solo en la DGA, sino también en otras administraciones, como el Ayuntamiento de Zaragoza, donde gobierna una coalición auspiciada por Podemos e IU que pide el apoyo del PSOE.

La formación morada mantuvo su aspiración a la presidencia de las Cortes. Pero asumió que tendrá que participar en una mesa de negociación con el resto de fuerzas de izquierdas en la que también se hablará de presupuestos, leyes y estabilidad política.

La diputada y vicepresidenta de la Cámara, Violeta Barba, lamentó que ayer mismo no se pudiera haber resuelto la crisis. "No ha podido ser, porque había que esperar a tratar otros asuntos", declaró. "No podemos evitar que el resto de los partidos puedan hablar de determinados temas, además de la presidencia de las Cortes", asumió Barba, que indicó que su grupo aguarda a que el PSOE haga una propuesta para valorarla. Pero recordó que mantiene su planteamiento de que un diputado de Podemos presida las Cortes y rechazó que los socialistas conserven el cargo.

El portavoz de CHA, Gregorio Briz, admitió que la crisis de la presidencia de las Cortes "no se ha gestionado bien", pero dijo que ha podido servir de excusa para hablar "también de los presupuestos, de las leyes de emergencia, de la renta social, de los cargos que hay que modificar". "Quizá la palabra gobernabilidad no gusta porque parece que se es cómplice del gobierno. Pero para la estabilidad es bueno que haya un cauce político", afirmó Briz, que también cambió de posición y no quiso apostar por un presidente del PSOE para las Cortes a la espera de negociar.

En la misma línea, Patricia Luquin, de IU, defendió "institucionalizar" las relaciones de las cuatro fuerzas para "trabajar de un forma normal y fluida para garantizar cierto tipo de estabilidades". "Y hablo de estabilidades, y no de gobernabilidad, en las diferentes instituciones aragonesas", destacó Luquin, que subrayó que sería "una torpeza" perder la mayoría progresista de la Mesa por falta de acuerdo.

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