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Aragón

La crecida del Ebro llega hoy a Zaragoza tras anegar más de mil hectáreas en la ribera alta

La punta pasó por la tarde por Novillas, donde el río alcanzó los 6 metros de altura y unos 1.400m3/s. La CHE vigila las motas reparadas después de la gran riada de hace un año y confía en que aguanten.

Situado sobre los nuevos aliviaderos abiertos en Novillas, un voluntario de Protección Civil observa el paso de la crecida del Ebro.
Situado sobre los nuevos aliviaderos abiertos en Novillas, un voluntario de Protección Civil observa el paso de la crecida del Ebro.
Oliver Duch

Con más de 1.400 metros cúbicos por segundo (m3/s) de caudal y una altura de 6 metros entró ayer en Aragón la punta de la crecida ordinaria del Ebro, que esta tarde pasará por Zaragoza capital, donde se espera que alcance los 1.300 m3/s. A las 22.00, llevaba 1.027 m3/s y alcanzaba los 3,30 metros. A la espera de ver cómo se comporta el río en su avance y los efectos de las actuaciones llevadas a cabo en los últimos meses para intentar minimizar los daños y los riesgos en los cascos urbanos, la avenida ya dejó ayer unas 1.000 hectáreas de cultivos inundadas en los primeros pueblos de la ribera alta.

Novillas fue el más afectado, con 700 hectáreas anegadas, principalmente de alfalfa y trigo, pero no se consideró necesario abrir las compuertas de la zona de inundabilidad controlada, que hubiera supuesto cubrir otras 300 hectáreas. Tras pasar al mediodía por Castejón (Navarra) con 1.436 m3/s –las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Ebro se cumplieron en este caso con una exactitud casi absoluta–, el río alcanzaba a las 17.00 los 6 metros en la caseta del club de piragüismo novillano, que próximamente será derruida. En 24 horas había subido un metro. Sobre las 21.00 de ayer se mantenía el nivel y ya no se esperaba que aumentara.

Según explicó el alcalde, José Ayesa, los campos de labor apenas cuentan con protección, a diferencia del casco urbano, donde en los últimos meses se han reparado varios kilómetros de motas que quedaron gravemente dañadas por la avenida extraordinaria de hace justo un año. También se ha actuado en el puente de acceso al pueblo, donde se han abierto dos aliviaderos en un extremo para facilitar el paso del agua. Además, se ha retranqueado y recrecido medio metro un dique.

También se ha reforzado la defensa más próxima a la parte baja del pueblo. El parque se salvó esta vez, pero en el campo de fútbol se acumulaba más de un metro de agua. Eso sí, las viviendas no se vieron en ningún momento amenazadas, y tampoco se preveían problemas en los cascos urbanos del resto de pueblos más expuestos.

Aguas abajo, en Gallur, se habían inundado al anochecer unas 200 hectáreas de la huerta baja, y habían quedado cortados por la subida de la corriente varios caminos. "Hace nada hemos acabado de arreglarlos", lamentó la alcaldesa, Yolanda Salvatierra, que confió, no obstante, en que los daños no sean muy elevados porque, según las previsiones de la CHE, el agua se retirará rápidamente. De hecho, en Castejón ya bajará durante la mañana de hoy de los 1.000 m3/s.

En Pradilla esperaban a las primeras luces del día para poder evaluar la zona afectada, pero estimaban que al menos serían 40 o 50 hectáreas, frente a las 200 de otras veces, ya que la única crecida de este año, inferior a esta, permitió comprobar que el nivel subía unos 30 centímetros menos. Ayer el agua solo había llegado a "algún campo", relató el primer edil, Luis Eduardo Moncín.

"Las motas que han arreglado están muy recientes, tenían que haberlo hecho antes para que estuvieran asentadas, pero más vale tarde que nunca", afirmó. En este sentido, fuentes de la Confederación explicaron que los técnicos estaban sobre el terreno vigilando las defensas y, aunque admitieron que se asientan mejor con el paso del tiempo, puntualizaron que "se compactan con rodillos" para darles mayor consistencia. Aunque no se pueden descartar "problemas puntuales", como el ocurrido ayer en Alfaro (La Rioja) con una mota que rompió, aclararon que en esta ocasión soportarán mucha menos presión que el año pasado, ya que el volumen de agua es inferior y se espera que el agua se retire pronto.

De momento, la única incidencia en el tramo aragonés es la de uno de los diques reparados en Novillas, que se había empezado a agrietar. A media tarde se cortó el paso por precaución.

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