Despliega el menú
Aragón

Acuerdo entre el Gobierno aragonés y los sindicatos para pagar la extra pendiente

Se fija el abono durante 2016, pero la DGA podrá demorarlo a 2017. El pacto cerrado ayer incluye una subida salarial del 1% el próximo año.

Zarazaga (segundo por la derecha), tras la mesa con carteles de protesta contra Lambán.
Zarazaga (segundo por la derecha), tras la mesa con carteles de protesta contra Lambán.
J. M. Marco

A la tercera propuesta, el Gobierno de Aragón logró llegar ayer a un acuerdo con los sindicatos mayoritarios que representan a los empleados públicos de la Comunidad (CC. OO., CSIF y UGT), por el que la DGA se compromete a devolverles el próximo año el 75% pendiente de la paga extra de Navidad de 2012 que suprimió el Gobierno central. Eso sí, todo queda supeditado a la disponibilidad presupuestaria y a la situación económica. En la misma reunión de la Mesa General de Negociación, que abandonó Cemsatse, también se confirmó la recuperación de los días libres por antigüedad (‘canosos’) y la subida salarial del 1% en 2016, que supondrá un gasto de 20 millones.

La falta de concreción sobre la restitución de la paga desató hace un mes las protestas sindicales y el Ejecutivo PSOE-CHA se ha visto obligado a fijar un calendario.

Según lo pactado, pendiente de firmar por CC. OO. y CSIF, el 50% de la extra eliminada se abonará en marzo y el 25% restante en septiembre, cuando también se les acabará de devolver a los funcionarios del Estado. Esta medida tendrá un coste para las arcas autonómicas de unos 60 millones. Pero el director general de Función Pública, Ignacio Zarazaga, dejó claro que no habrá consignación en los presupuestos que el consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, presentará en unos días.

Por ello, esos dos pagos se harán, explicó la DGA, "como anticipos de las dos extras de 2016 correspondientes a junio y diciembre", para las que sí tiene que haber dotación. El resto quedará al final del ejercicio "a expensas del margen de acción existente entonces para hacer una modificación presupuestaria y efectuar el abono en diciembre". Y en caso de que no hubiera capacidad de maniobra, añadieron fuentes de Hacienda, las cantidades pendientes "se saldarían definitivamente en enero de 2017 a más tardar".

Gimeno ya ofreció hace semanas a los sindicatos adelantar las extras a la espera de ver si a fin de año había dinero para la de 2012, y los sindicatos lo rechazaron.

Ahora, "se han avenido a esta fórmula, que era la única posible", declaró Zarazaga, que insistió en que la devolución está "condicionada a la situación económico-financiera" en que se encuentre Aragón y al cumplimiento de los objetivos de estabilidad. El acuerdo ha sido "francamente complicado", reconoció, ante un escenario presupuestario "ciertamente complejo". Agradeció la "cintura" y la "flexibilidad" de los miembros de la Mesa General de Negociación y resaltó que el Gobierno había logrado "el oxígeno" que pedía para lograr el acuerdo.

Pero no todos tuvieron esa cintura. El miércoles los representantes sindicales fueron citados por separado para intentar allanar el camino al pacto, pero ayer, tras escuchar la primera propuesta, que no establecía un calendario para pagar en 2016, Cemsatse, la central con menor representación –los tres que dieron el sí suman el 87,93%– se levantó de la mesa "por la falta de compromiso" de la DGA. "Es una tomadura de pelo", criticó a su salida Lorenzo Arracó, secretario autonómico.

Tras este aviso, Zarazaga lanzó una segunda oferta para acabar de pagar en diciembre de 2016, y entonces fue CC. OO. el que amagó con abandonar la reunión, lo que forzó a adelantar el último plazo a septiembre. Para Francisco José González, de Comisiones, el acuerdo supone "la normalización de la negociación colectiva en el sector público, desconocida en los últimos cuatro años".

Pablo Asín, de CSIF, se mostró "moderadamente" satisfecho" porque también se acordó empezar a negociar otras cuestiones, mientras que Alicia Hernández (UGT) dijo estar "muy satisfecha". "Es un punto de inflexión".

Etiquetas
Comentarios