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Aragón

Médicos de familia denuncian demoras en las consultas por los continuos fallos informáticos

Facultativos del centro de salud de San Pablo de Zaragoza dicen que pierden hasta 50 minutos por las interrupciones.

Imagen de archivo de una sala de espera.
Imagen de archivo de una sala de espera.

Aunque aseguran que es una queja casi generalizada entre los médicos de Atención Primaria de todo Aragón, facultativos del centro de salud de San Pablo de Zaragoza han decidido denunciar públicamente la lentitud y el mal funcionamiento del sistema informático con el que trabajan a diario. Lamentan que esta situación no solo entorpece su labor sino que les hace perder una media de hasta 45 a 50 minutos diarios en sus consultas. Ayer mismo, hubo una incidencia que afectó a los ordenadores de los ambulatorios del sector II de Zaragoza.

Actualmente, el sistema informático de Atención Primaria (denominado OMI) se ha convertido en la principal herramienta para poder acceder a la historia clínica, algunas pruebas diagnósticas o incluso para prescribir la medicación de los enfermos a través de la receta electrónica. "Pero más que una herramienta útil se ha convertido en casi un obstáculo", lamentan Carlos Coscollar y Marisa Samitier, médicos de familia del centro de salud de San Pablo, que han decidido dar este paso después de que las tres quejas formales presentadas este mismo año por el mal funcionamiento del sistema y las llamadas a los servicios técnicos no hayan dado resultado (incluso han planteado sugerencias para su mejora que tampoco han recibido contestación).

"El sistema informático sería estupendo si funcionara, pero no está siendo así. No se ve ninguna iniciativa por solucionar la situación", critican los facultativos.

Aseguran que los "periodos vacíos de espera" que se generan en la consulta del facultativo cuando este actualiza la pantalla o hace cualquier operación en el ordenador hacen que se retrase su consulta una media de entre 45 o 50 minutos cada día. "Hay que tener en cuenta que vemos una media de 35 pacientes y con cada uno se pierde tiempo. Se necesita acceder al ordenador para todo. Así que si se suma todo...", asegura Samitier.

Con el problema añadido –explica esta facultativa–, de que durante ese "tiempo perdido" el propio paciente está delante y otros enfermos están esperando fuera de consulta aguardando su turno. "Los parones interfieren en la atención y en la propia disposición tanto de los médicos como de los enfermos. Se crean unas demoras que llegan a incomodarte y a generar una situación de ansiedad y estrés", reprueban los médicos, que aseguran que el sistema ha ido empeorando conforme se han añadido funciones y, por el contrario, el Departamento de Sanidad no ha mejorado ni adaptado su capacidad. "Hay que tener en cuenta que se han ido sumando opciones, como la receta electrónica o algunas pruebas diagnósticas... Y no da abasto. No tiene capacidad suficiente", añadieron estos médicos. La receta electrónica que supone un gran avance tecnológico se implantó en la Comunidad aragonesa a finales de 2013 para reducir la burocratización y ayudar a agilizar las consultas.Incidente puntual

Aunque aseguraron desconocer los continuos fallos que denuncian los médicos sobre el funcionamiento del sistema informático de los centros de salud, fuentes del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón reconocieron que ayer por la mañana se registró un incidente puntual en uno de los servidores de los centros de salud del sector II de Zaragoza (son los que tienen como referencia el hospital MiguelServet de Zaragoza). No obstante, hicieron hincapié en que el problema se solucionó sin causar mayores problemas.

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