Despliega el menú
Aragón

La Universidad convocará nueve cátedras pendientes desde 2012 a pesar de los ajustes

El presupuesto para personal de la institución lleva un lustro diezmado, lo que ha causado que se hayan perdido 62 plazas de funcionario en solo dos años.

Los brotes verdes llegan a la Universidad de Zaragoza con cuentagotas. La institución académica se ha hecho una experta en los últimos cinco años en gestionar un presupuesto diezmado en lo que se refiere a nóminas y contrataciones, ya que el capítulo I sigue congelado. De los 182 millones de euros con los que se contaba en 2010, se bajó a menos de 175 en 2011, una cantidad igual a la de 2012 y que, a partir de 2013, se rebajó a 173. Esta es también la cifra presupuestada para el 2016.

No obstante algunos departamentos encararán este curso con mejores perspectivas. Por fin, la Universidad de Zaragoza va a convocar nueve de las 32 cátedras vacantes que tiene por cubrir desde el año 2012. Nueve es la cifra que permite ocupar el Ministerio este curso de acuerdo con la oferta de empleo pública para 2015, y aunque aún no se ha dado a conocer a qué departamentos irán, fuentes oficiales de la Universidad explicaron que se hará según el orden ya aprobado en el 2012.

El anuncio llega acompañado, además, de otra buena noticia, ya que el Gobierno Central permitirá este curso que la tasa de reposición(las sustituciones destinadas a cubrir jubilaciones) sea del 100%, después de varios años en los que llegó a caer hasta el 10% (en 2012), y en los que ha ido remontando tímidamente (el último año fue del 50%).

Estas nueve cátedras no responden a nuevas contrataciones, sino que irán destinadas a docentes que ya son funcionarios y a los que hasta ahora se les impedía promocionar en su carrera, cuando el resto de empleados públicos sí que pueden hacerlo. Las 32 plazas que aún están vacantes corresponden a 25 áreas diferentes, ya que para algunas de ellas hay aprobada más de una cátedra para convocar.

Sin embargo, las buenas nuevas no consiguen hacer olvidar todavía unos años de recortes que han pasado factura a la Universidad, más allá del problema de las cátedras pendientes. "Han sido unos años duros que podrían haberse paliado si hubiéramos podido gestionar la cantidad que nos tocase, por pequeña que fuera, dentro de nuestras necesidades más acuciantes", asegura el vicerrector de Profesorado de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral.

Precisamente, y como la necesidad agudiza el ingenio, ya se habían buscado para este curso soluciones para los grados en los que hace falta cubrir puestos de peso, pero para los que hasta hace unos meses no había muchas opciones. Es el caso, por ejemplo, de Medicina, que arrastra una plantilla envejecida y pendiente de que se cubran varias plazas de profesores de los cuerpos docentes.

El pasado jueves por la tarde, se concretó el acuerdo por el que el Servicio Aragonés de Salud ha accedido a trasladar parte de su tasa de reposición al personal de la Facultad, con lo que se podrán sacar tres plazas vinculadas, que comparten tareas docentes y asistenciales, para esta facultad y para los hospitales universitarios. No serán catedráticos, pero sí profesores titulares. La idea es seguir en esta línea y poder contratar a más docentes por esta vía.

Además, es posible fichar profesores que ya sean funcionarios en otra universidad, y se está estudiando si esta opción pudiera ser interesante en determinadas titulaciones, en particular, y de nuevo, en Medicina.

Más empleo temporal

Otra de las consecuencias de la época de recortes y de la bajísima tasa de reposición ha sido el incremento de una plantilla de profesores asociados (a tiempo parcial y con un sueldo menor) en detrimento de los permanentes (la cifra de funcionarios ha caído en los últimos años, pasando de ser 1.608 en 2012 a 1.546 en 2014).

La Universidad asegura que no ha habido otra forma de hacerlo para lograr mantener la plantilla con menos dinero y, además, para seguir pagando los deslizamientos marcados por la ley (por ejemplo, actualizaciones por antigüedad) y lograr estabilizar, por ejemplo, a los ayudantes doctores y contratados dentro de las becas Ramón y Cajal en un plazo de cinco años.

Actualmente, la Universidad de Zaragoza tiene 3.220 profesores (no se cuentan, por ejemplo, los investigadores cuyo sueldo corre a cargo de proyectos y contratos de investigación, y que han pasado de ser 283 en 2012 a 439 en 2014). De los más de 3.200 profesores, unos 1.800 se consideran permanentes y 1.400 no lo son. A su vez, de estos 1.400, unos 500 tienen contratos como profesores asociados, pero están justificados porque se ocupan de las prácticas de los estudiantes de las titulaciones relacionadas con Ciencias de la Salud, mediante una figura de contratación recogida como tal en la Ley Orgánica de Universidades. Además, de los 900 restantes, unos 150 están contratados a tiempo completo como profesores ayudantes doctores, que deberían poder optar a una plaza permanente mediante concurso en unos años, una vez superada la acreditación nacional. Y sería deseable que una buena parte de los 700 restantes no ocuparan puestos de profesor asociado.

"Aunque la tasa actual está dentro de lo legalmente permitido, debería ser menor. Es difícil definir una tasa ideal, pero sería mejor que estuviera, como mucho, alrededor del 15%, aunque ahora la superemos", explica Mayoral. "Es indudable que si tuviéramos un profesorado más estable, algunos problemas no se darían, como el excesivo número de procesos de contratación que es preciso resolver cada año", concreta Mayoral.

Etiquetas
Comentarios