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Un primer punto que sabe a poco

El Huesca tuvo que conformarse con el empate en Albacete en un partido que dominó muchos minutos y en el que tuvo las ocasiones más claras, como un penalti fallado por Camacho.

Luis Fernández fue titular, en detrimento de Figueroa.
Luis Fernández fue titular, en detrimento de Figueroa.
agencia lof

El Huesca tuvo que conformarse con estrenar su casillero con un único punto, después de perdonar la victoria en repetidas ocasiones ante un Albacete falto de ideas que acabó pitado por su afición. Los de Tevenet llevaron el peso del encuentro, especialmente en el tramo inicial y en los últimos minutos, pero se quedaron sin premio, ya que Camacho envió por encima del larguero un penalti que hubiera cambiado el signo del partido en el inicio de la segunda parte. Y ya en el tamo final, Machis perdonó en un uno contra uno que sacó Juan Carlos, igual que Bambock, que estrelló un remate en la madera, ya en el tiempo de descuento.

El Huesca parecía haber aprendido bien la lección de la primera jornada y salió al campo una marcha por encima de su rival. Treinta segundos tardó en avisar de sus intenciones. Luis Fernández se internó en el área, recortó y con su izquierda buscó la escuadra, pero Juan Carlos realizó una espectacular estirada para evitar el tanto visitante.

El partido estaba bonito en los primeros compases, con llegadas a ambas áreas, aunque con más peligro para el bando azulgrana. Pero la máxima de ‘quien perdona la paga’ no suele fallar y fueron los locales los que se adelantaron, aunque con mediación oscense. Samu encaró a Ramírez, se marchó hasta la línea de fondo y puso el balón atrás. Carlos David, en un intento de despeje, acabó por introducir la pelota en su propia portería.

La alegría del Carlos Belmonte apenas duró cuatro minutos, los que tardó el capitán Camacho en igualar la contienda, aprovechando el error de Juan Carlos al blocar un disparo lejano de Machis que le dejó al zaragozano el balón muerto para enviarla dentro.

Con un 1-1 en el marcador, el equipo de Tevenet tuteaba al Alba sin complejos, atacando con bastante peligro cuando tenía espacios. Los locales tampoco renunciaban a sus opciones, aunque les costaba más llegar al área de Whalley, convirtiendo el choque en un toma y daca constante que fue perdiendo ritmo según avanzaron los minutos y perdían frescura los jugadores, que acabaron agradeciendo el final de los primeros 45 minutos.

El Huesca no se amilanó en la segunda parte y comenzó buscando la portería de Juan Carlos desde el inicio. Con disparos lejanos lo intentaron tanto Fran Mérida como Machis sin suerte, aunque les seguía costando encontrar continuidad a la hora de sacar el balón, como sí habían hecho en el inicio del encuentro. Por su parte, los albaceteños se iban diluyendo con el avance de los minutos.

Pudieron los de Tevenet dejarlos casi sentenciados cuando el reloj marcaba el minuto 56, ya que Machis se fue en velocidad de todos los que le salieron al paso, hasta que Núñez cortó su progresión con la mano. El colegiado señaló la pena máxima y el capitán Camacho asumió la responsabilidad desde los once metros. Pero, contra todo pronóstico, su lanzamiento se marchó muy por encima del larguero.

El fallo del penalti impidió al Huesca matar el encuentro y dejó el partido en un letargo en el que ninguno de los dos equipos lograba hacerse con el control del choque. Luis César Sampedro fue el primero en mover su banquillo en busca de la reacción de sus pupilos, con la entrada de César Díaz. Tevenet también dio frescura a su ataque con la entrada de Tyronne, que desplazó a Machis al centro.

Tras los cambios se vino arriba el Alba, que estuvo a punto de adelantarse con un centro de Antoñito, que se envenenó tras tocar en un defensa, y que acabó en el palo derecho de la portería de Whalley, pero con la fortuna de que el balón salió hacia fuera. Si esa fue clara, más aún fue la que tuvo Machis en el 78, cuando se plantó solo en el mano a mano frente a Juan Carlos, que realizó una intervención milagrosa para evitar el gol visitante.

Tras esa ocasión oscense, el Alba encaró la recta final con algo más de ambición que la que había mostrado hasta entonces, pero sin éxito. El Huesca parecía tener suficiente con el empate y se dedicó a defender su portería con uñas y dientes, y dejó el peso del ataque a la velocidad de Machis y Tyronne.

Pero ese conformismo fue solo un espejismo según lo que se vio en el tiempo de descuento, cuando el Huesca pudo llevarse el triunfo, ya que Bambock envió al palo la definición de una bonita jugada colectiva.Y todavía tuvo otra Carlos David para cambiar el partido en la última. Pero el balón se fue fuera y los oscenses tuvieron, ahora ya sí, que conformarse con un punto.

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