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"Tengo que acostumbrarme a vivir con una serpiente"

El conductor de un turismo se dio cuenta de que el reptil que transportaba en una
caja había huido por uno de los huecos de los cinturones de seguridad.

Los bomberos desmontaron parte del turismo en su búsqueda del animal.
Los bomberos desmontaron parte del turismo en su búsqueda del animal.
josé miguel marco

Todo empezó con el intento de hacer una buena acción, y ha acabado con un inesperado inquilino en su vehículo. Un vecino de una urbanización de las afueras de Zaragoza –no ha querido revelar su identidad–, recogió una serpiente en la terraza de entrada a su vivienda. El improvisado herpetólogo decidió "trasladarla fuera de la urbanización", por lo que ayer la guardó en una simple caja de cartón y puso rumbo a la capital aragonesa.

La mala suerte –y un deficiente método de transporte– hizo que el animal reptara fuera del embalaje y se escurriera por el agujero de uno de los cinturones de seguridad. El hombre, una vez se percató de la fuga, detuvo su turismo en la zona de carga y descarga del Mercado Central. Allí, aconsejado por sus amigos, llamó a los bomberos a las 17.00 para que le auxiliaran.

Los bomberos acudieron al lugar e iniciaron la misión de ‘búsqueda y captura’. Armados con linternas y herramientas, se lanzaron a revisar los asientos, la parte trasera del vehículo e incluso el motor y las ruedas. Mientras, los amigos del desdichado conductor observaban el espectáculo desde la acera. "Lo que no le pase a él no le pasa a nadie", comentaban entre divertidos y sorprendidos.

Media hora después de llegar, la dotación de bomberos se dio por vencida. "Ha sido imposible encontrarla ya que había muchos recovecos". Al propietario le comentaron que encontrarla "supondría desmantelar el coche entero", aunque bien podría haber huido ya del turismo.

Así que, al menos por un tiempo, el buen samaritano de los animales tendrá que conducir con la duda de si sigue con una serpiente como copiloto. Por el momento, le han sugerido que se dirija al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Alfranca para, con ayuda de una foto que hizo al reptil en el momento de su captura, determinar si pertenece a una especie venenosa. Los bomberos opinaron tras ver la instantánea que se trataba de "una serpiente normal de campo".

El coprotagonista del incidente se mostró resignado. "Tengo que acostumbrarme a vivir con una serpiente", comentó con sus amistades una vez se marcharon los efectivos de emergencias.

Verano, época de reptiles

No es la primera vez que un animal de estas características decide reptar hacia la libertad a través de las calles de la capital, para consternación de los zaragozanos. El 28 de julio del año pasado una pitón se escapó del terrario donde su dueño la mantenía; por suerte, el saurio era venenoso, si bien las brigadas municipales, con ayuda de la policía y los bomberos, estuvieron buscándola nueve días, para desgracia de los vecinos de las Delicias, el barrio donde huyó. Finalmente apareció sana y salva en el trastero de su propietario.

También es destacable el caso de la culebra bastarda de más de metro y medio que aterrorizó a los estudiantes de la Universidad San Jorge, a mediados del mes de mayo del año pasado. En este caso, el ejemplar sí poseía veneno, aunque muy poco potente. El reptil no pudo ser localizado y todo quedó en un pequeño susto.

La aparición de serpientes y otros reptiles de sangre fría durante el periodo estival durante el resto del año porque con el calor se mueven más.

Eso sí, un consejo en caso de encontrarse con uno de estos animales: póngase en contacto con los servicios municipales y delegue la tarea de capturarlos en profesionales. Se ahorrará un buen susto y el compartir su coche o su vivienda con un inquilino no deseado.

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