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Aragón
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Miranda, primera estación

El Real Zaragoza inicia su camino en la liga en el duro campo de Anduva (18.30). El equipo aragonés parte con la vitola de favorito para lograr el ascenso en junio.

Jaime y Ortuño posan con dos jóvenes aficionados antes de la partida del equipo zaragocista rumbo a Miranda de Ebro.
Jaime y Ortuño posan con dos jóvenes aficionados antes de la partida del equipo zaragocista rumbo a Miranda de Ebro.
josé miguel marco

Se acabó la pretemporada, ha concluido el tiempo de pruebas y, para el fútbol profesional español, el nuevo curso ya está en marcha. Comienza hoy la maratón del ascenso para el Real Zaragoza. Miranda, localidad ferroviaria por excelencia, es su primera estación de paso. Junto al Ebro, el río emblemático de Aragón, aún en su tramo joven y manso, con sabor todavía a Fontibre. Tal vez un guiño amable del destino.

La cita es a las 18.30, en el pequeño campo de Anduva. Escenario que, por fin, ha obtenido el permiso provisional de uso y apertura por parte de los técnicos y arquitectos municipales, en medio de las obras de su Grada de General, concluidas a machamartillo en sus componentes básicos para poder recibir esta tarde a los zaragocistas en la ciudad burgalesa y no tener que comenzar la liga en Vitoria, en campo neutral, como se sospechó hace solo diez días que podía suceder. Será, por lo tanto, un Anduva diferente, sin su vetusta grada de pie, ya derruida, que da paso a una moderna y funcional tribuna con 3.500 asientos que van a aplacar el tradicional ambiente norteño que se respiró siempre en este incómodo feudo.

El correoso Mirandés supone hoy para el Zaragoza el primer episodio de una larga, dura e interminable carrera que nace en agosto y no concluirá hasta junio. Serán 42 capítulos en el torneo regular, susceptibles de ser 46 como el año pasado si se jugase la promoción. Un tremendo vía crucis que los zaragocistas deben intentar allanar y edulcorar cuanto antes mejor, a base de buenos resultados que lleven al equipo a la zona alta de la clasificación, el lugar donde se quiere vivir la mayor parte del tiempo.

Por eso, este estreno de hoy en Miranda es un hito relevante para conocer el cariz que adquiere la temporada. La tercera consecutiva en Segunda, algo impropio en la historia moderna del club. Más que nunca, el futuro exige empezar con 3 puntos en las alforjas. Es necesario marcar el terreno rápidamente de cara al resto de aspirantes al ascenso. No comenzar con dudas. No abrir puertas a los debates escépticos. Tras un verano, por fin, organizado y calmado en líneas generales, el equipo de Ranko Popovic está en disposición de salir al galope desde el mismo pistoletazo de salida de esta tremenda carrera de fondo que es la Segunda División española. Y así lo espera la ilusionada afición, ansiosa por recuperar las viejas sensaciones, por ver a un Zaragoza potente en la categoría de plata, de donde siempre salió a escape en anteriores descensos y que, esta vez, atascado letalmente por el efecto nocivo del ya derogado agapitismo, ha estado a punto de morir y, por consiguiente, anda sufriendo como nunca por retomar el aspecto de club grande de España y Europa, tal y como lo define su palmarés y su historia de 83 años.

El Zaragoza, favorito todo el año

Para todo el mundo, el Real Zaragoza es hoy el gran favorito en Miranda. Los demás rivales de la categoría lo miran con recelo y así lo van a considerar todo el año, si el propio Zaragoza no se encarga de demostrar lo contrario. El Mirandés, como dijo anteayer su entrenador, Carlos Terrazas, también es de ese parecer. "El Zaragoza en un gallito, un gran equipo en medio campo y en la delantera, con jugadores veloces y desequilibrantes", dijo el técnico vasco antes del debut de hoy. Terrazas se sabe al Zaragoza de cabo a rabo. Lo vio personalmente en el amistoso ante el Huesca en El Alcoraz. Y en Lerín, frente al Osasuna. Repitió visita de espía el domingo pasado en La Romareda, en el duelo ante la Real Sociedad. Popovic también viajó a Fustiñana para observar in situ a los mirandeses en un bolo contra los osasunistas. Nadie va a sorprender a nadie, por lo tanto. La vecindad, la cercanía, ha favorecido el seguimiento mutuo en las últimas semanas.

El Zaragoza llega con su autoestima elevada tras el buen final de la pretemporada. Solo uno de los once nuevos es baja, el portero Manu Herrera. Los otros diez están hoy en Anduva, cinco de ellos titulares. Será un Zaragoza mixto, con una buena base del año pasado (Bono, Rubén, Cabrera, Rico, Dorca y Pedro, fijos en el once inicial) y la primera aportación, que se espera sea notable, de todos sus refuerzos. El Mirandés ha sido otro de los equipos más renovados en este verano. Igual que los zaragocistas, los rojinegros han contratado once nuevas piezas, con un cambio radical en su equipo base. Se trata, por lo tanto, del típico partido abierto, con mucho de indefinido como consecuencia de las nuevas hechuras de unos y otros. Es un día para evaluar, ya en serio, cómo están cuajando las nuevas incorporaciones y, en qué grado, la mezcla con los veteranos va a dar buenos resultados.

Popovic ha ensayado como sistema táctico inicial su clásico 4-2-3-1. Pero no es desdeñable un cambio al 5-2-2-1, con tres centrales y dos laterales largos, si el partido se obtura. Lo probó con éxito en pretemporada con vistas al perfil de este choque en Anduva.

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