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Aragón

"Para escribir no hay que sufrir, solo hace falta ponerse a ello"

Espido Freire ha sido la ganadora más joven del Premio Planeta. Espido Freire (Bilbao, 1974) ha estado por noveno año en Teruel como profesora de escritura.

Freire, en el Vicerrectorado de la Universidad en Teruel.
Freire, en el Vicerrectorado de la Universidad en Teruel.
a. g.

-Con el don de la escritura ¿se nace o se va haciendo uno?

-No es un don, es un oficio. El don de contar historias sí que tiene que ver muchas veces con el entorno o con que te lo hayan potenciado. Pero escribir implica un artificio, hay que romper muchos papeles para ello. En ese sentido, desde luego que se adquiere.

-Entonces, para ser un buen escritor ¿lo que hace falta es mucha práctica y mucha lectura?

-Escribir es algo que generalmente no te imponen. Cuando eres pequeñito, tus padres no te dicen: "Tú de mayor vas a ser escritor". Hay una parte vocacional que a veces tarda muchos años en poderse satisfacer. Y, por lo general, te vas educando a ti mismo. Yo soy de la idea de que para perfeccionar hace falta trabajo, hace falta lectura y hace falta reflexionar sobre la vida.

-Usted ha creado su propio método para enseñar a escribir. ¿En qué consiste?

-He sistematizado todo aquello que he ido descubriendo y lo que he visto en gente que me parece que es particularmente buena. E intento también que desmitifiquen, que se quiten ideas preconcebidas como que para escribir hay que sufrir, que para escribir hace falta mucho tiempo libre... Para escribir hace falta escribir.

-¿Ytener ganas?

-Las ganas y crear tu entorno adecuado. Por ejemplo, sí que hace falta que te tomes en serio lo que vas a escribir, querer perfeccionar, leer...

-Entre todos los alumnos que ya han pasado por sus manos, ¿hay alguno del que se sienta especialmente orgullosa?

-Sí, hay algunos que ya han publicado, que han ganado premios, que se están profesionalizando. Y hay otros que nunca quisieron ser escritores como tales, sino que querían escribir, que es distinto. La prueba del éxito no es un ‘ya he publicado’.

-Y ¿qué tiene Teruel? Porque la vemos aquí año tras año dando clases...

-Hay un pequeño semillero, es decir, por mucho que parezca que está en mitad de ninguna parte, está en mitad de todo. Viene gente de Zaragoza, gente de ¡Vitoria!, de Valencia, de Castellón. De lugares muy diversos. Y además permite algo que es importante para escribir, que es cierta desconexión, tranquilidad.

-¿Y usted cómo empezó a escribir?

-Yo empecé copiando, como hemos hecho todos, a los grandes. Y con las redacciones del cole, y ganando pequeños concursos. Y cada vez tenía más claro que eso era mi gran pasión, lo que quería que fuese mi profesión. Y luego hubo un momento en el que también la editorial Planeta decidió apostar por mí.

-Sí, porque ganó su premio cuando tenía 25 años.

-Sí, y la primera novela la había publicado con 23. Fue acabar la universidad y empezar. Si hubiesen pasado años sin publicar, posiblemente mi vida hubiese sido otra.

-Se dice que con la llegada del mundo digital se lee menos. ¿Es cierto?

-No es cierto. Hay una realidad muy amarga y es que estamos bajando el nivel de comprensión lectora, pero nunca se ha leído tanto y nunca ha habido tanto afán por leer. En ese sentido, soy optimista, quizá es porque para mí el mundo digital no es desconocido.

-Es cierto, actualiza sus redes constantemente.

-Me divierte mucho, en clase propongo retos en Instagram.

-¿Son las redes un lugar para su desahogo y para encontrarse con sus lectores?

-Hombre, de desahogo, no. El blog principalmente habla de la relación entre cultura, moda, gastronomía... no es un blog literario. Lo que me permite, como persona con intereses muy dispares, darles un nexo de unión. Al final, todo cuenta historias.

-En su blog hay mucha relación con la moda, muchas fotos en las que casi parece una modelo.

-Mi madre era modista –sonríe–. Me interesa la idea de cómo nos expresamos a través del cuerpo y cómo contamos emociones a través de lo que vestimos, del maquillaje, de nuestra imagen corporal.

Lorena Hernández

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