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¿Dónde están las piscinas más baratas y más caras de Aragón?

Bañarse un domingo en una piscina municipal u otra puede suponer una diferencia de siete euros.

Piscina municipal de Murillo de Gállego
Piscina municipal de Murillo de Gállego

Ante el calor, la piscina es el remedio más socorrido en las comunidades de interior. Los consistorios aragoneses lo saben y por eso hay cientos de piscinas municipales en todo el territorio. Unas pueden ser más grandes o tener más zona de césped que otras, pero la función que hacen es al fin y al cabo la misma: servir de desahogo a las familias y a los amigos en las tardes de verano.

Sin embargo, los precios de las piscinas municipales varían mucho de unas comarcas a otras. El mismo aragonés que un domingo puede disfrutar de la piscina de Canfranc por 2,50 euros, tiene que pagar 10 por darse un chapuzón en Fuentes de Ebro.

Como norma general las piscinas más caras se encuentran en la provincia de Zaragoza, aunque no en la capital. Se disparan, sobre todo, en la comarca de Zaragoza y en la Ribera Alta del Ebro. En estos sitios lo habitual es que los ayuntamientos fijen precios diferentes para empadronados y para visitantes, además de entradas más caras los fines de semana. Mientras que en Zaragoza capital un adulto cualquiera puede bañarse en una piscina pública un domingo por 4,80 euros; en Pedrola, Pinseque y Cuarte de Huerva tiene que pagar 6. En el resto de la provincia los precios se moderan y en el Bajo Aragón, Calatayud y las Cinco Villas oscilan entre los 4 y los 5 euros por adulto.

En Teruel y Huesca, más baratas

Si nos vamos a Teruel la cosa se pone aún mejor y podemos bañarnos en la piscina municipal de Albarracín por 2,50 euros o en la de Calamocha por 3,30; estemos o no empadronados en la localidad y sea o no fin de semana, según informan sus respectivos ayuntamientos.

El mismo fenómeno ocurre si viajamos hacia el norte. Vecinos y visitantes pueden entrar a la piscina de Ansó por 3 euros y a la de Canfranc y Benabarre por 2,50. Es verdad que en las localidades oscenses más dadas al turismo los precios se elevan hasta los 5 euros de Panticosa o los 4 de Aínsa y Sallent de Gállego, pero nunca alcanzan los 9,50 que tendríamos que pagar por entrar a la piscina en Fuentes de Ebro.

"Como estoy empadronado y tengo bono (33 euros) no me había dado cuenta de lo cara que era la piscina hasta que traje a una amiga el fin de semana. Pagar casi diez euros por estar un par de horas en la piscina es una pasada", comenta un joven de Fuentes. Este mismo vecino asegura que en esta localidad la piscina no ha estado saturada ni un solo día en lo que va de verano, algo que, dice, "no es de extrañar" visto el precio de la entrada. En este mismo municipio la entrada de los niños (de 6 a 14 años) cuesta 5,50 euros los fines de semana, frente a los dos euros que pagan los menores de lunes a viernes.

Resulta curioso además que, como norma general, los precios más económicos de cara al usuario (Canfranc, Ansó...) los encontramos en las localidades cuyos ayuntamientos han optado por un modelo de gestión indirecta, a través de una concesión.

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