Despliega el menú
Aragón

Un fuego iniciado en el parque eólico quema en Lupiñén 300 hectáreas

El viento avivó las llamas y el humo era visible desde toda la comarca.

El retén de Sabiñánigo, junto a unas pacas de paja que seguían ardiendo anoche.
El retén de Sabiñánigo, junto a unas pacas de paja que seguían ardiendo anoche.
rafael gobantes

Hasta Huesca llegaron ayer las cenizas y el humo de un incendio declarado en Lupiñén y que durante cinco horas avanzó sin control, quemando alrededor de 300 hectáreas, según la estimación del Gobierno de Aragón. El fuego, que tuvo su origen en el parque eólico de Saso Plano, obligó a realizar un gran despliegue de medios terrestres y aéreos.

Las llamas se iniciaron a las 14.30 cerca del castillo de Torres Secas y debido al fuerte viento que soplaba en la zona se propagaron a gran velocidad por los campos de cereal. Aunque parecía que iban a menos, se reavivaron al llegar a un carrascal. De las 300 hectáreas, se calcula que entre 50 y 70 eran de masa forestal y el resto, de superficie agrícola.

En el operativo de extinción participaron tres helicópteros del Gobierno de Aragón, uno del Ministerio de Medio Ambiente, un hidroavión de esta misma administración, dos de la BRIF de Daroca, tres cuadrillas terrestres, dos autobombas y una nodriza. Al operativo se sumaron bomberos de Huesca, con seis hombres, y diez del parque de la Hoya con sede en Almudévar. También participaron activamente los vecinos apoyados con tractores, que llegaron desde Lupiñén y pueblos cercanos como Alerre o Chimillas. Su papel fue fundamental para hacer cortafuegos.

Los técnicos indicaron que sobre las seis de la tarde el incendio quedó estabilizado y ya se retiraron los medios aéreos, primero los del Ministerio de Medio Ambiente y posteriormente el resto, salvo un helicóptero de la DGA que siguió en la zona. Durante la noche permanecían allí dos retenes, de Sabiñánigo y Hecho. Uno de ellos controlaba el fuego de una pajera, que arderá durante varios días, y en torno a la cual se hizo un cordón de seguridad. Otro retén se encargó de vigilar el perímetro de la superficie quemada.

La ceniza llegó a Huesca

Las llamas se iniciaron en el parque eólico Saso Plano, según comentaron diversas fuentes. Están por concretar las causas, pero una de las hipótesis es que en ese lugar estuviera trabajando alguna máquina que provocara una chispa. El calor y el fuerte viento que soplaba en ese paraje de la Hoya de Huesca propagaron rápidamente las llamas.

La gran columna de humo era visible desde la capital oscense y otras muchas localidades de la comarca de la Hoya e incluso el viento arrastró las cenizas a varios kilómetros de distancia.

Etiquetas
Comentarios