El IASS dará hasta 180 euros por niño a las familias que se quedan sin comedor en verano

Las ayudas pueden solicitarse hasta el 6 de julio, y solo se ofrecen a los becados durante el curso. Fapar critica, de nuevo, las condiciones.

El Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) cambia este verano su estrategia para cubrir las necesidades alimenticias de los niños de hogares en el umbral de la pobreza. Las familias de estos pequeños, que dejaron de disfrutar del menú escolar el pasado viernes, pueden solicitar una ayuda económica directa si cumplen determinados requisitos.

Los padres con hijos de entre 3 y 12 años (infantil y primaria) que hayan estado becados durante el curso pueden pedir el ‘cheque’, que asciende a 180 euros por el primer hijo y al que se van sumando otros 120 por cada hermano, aunque con un máximo de 600 euros (el límite está en cuatro hijos, el quinto ya no suma).

Las instancias deberán presentarse desde hoy y hasta el 6 de julio, con la fotocopia del DNI del solicitante, la del libro de familia (o documento equivalente) y el modelo que está disponible en el BOA en las oficinas provinciales o delegadas del Instituto Aragonés de Servicios Sociales.

Durante este curso ha habido 7.246 niños becados, que son la población diana, y hay destinada una partida de 1.179.420 euros que procede del Ministerio. No obstante, el cheque debe usarse solo para la alimentación de los niños, y los recibos tienen que guardarse con el listado de artículos y el identificador de la tienda. Las familias tienen de plazo hasta el 15 de septiembre para presentarlos.

Este es el segundo verano que se ofrecen ayudas a la manutención de los escolares de entornos desfavorecidos, siguiendo la recomendación del Defensor del Pueblo, que pidió a las comunidades "establecer un programa de garantía alimentaria para menores, que contemple especialmente actuaciones en periodos no lectivos".

El año pasado hubo un sistema dual: uno en las capitales de provincia y otro en el entorno rural. Para los niños de las tres capitales se ofertaron los comedores de siete colegios públicos a los que los subvencionados acudían solo a comer. La medida levantó ampollas porque las asociaciones sociales, educativas y de padres tildaron de "estigmatizador" que algunos niños disfrutaran de colonias urbanas y comedor en julio en sus coles (suponen unos 70 € a la semana para los padres) mientras otros fueran solo a alimentarse. Además, la respuesta fue tan discreta como inesperada: de los 3.000 menores que podrían haberse beneficiado, apenas disfrutaron del servicio 300. Mientras, en el medio rural se estableció el modelo ofrecido este año, que funcionó bastante mejor.

Una ayuda que no convence

La forma de dar las ayudas no satisface a la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón (Fapar), que ayer consideró "excluyente" que solo puedan pedirlas los niños becados durante el curso, que haya que presentar de nuevo la documentación y que, además, el plazo se abra cuando ya ha terminado el curso escolar.

Fapar, junto a la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública en Zaragoza y al Colegio Profesional de Trabajadores Sociales van a interponer el tercer recurso contencioso administrativo contra la convocatoria de ayudas a comedor durante el curso, por asuntos como que para tener una beca de este tipo se requieran unos ingresos menores al Iprem.

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